Dni-Tango, otra dimensión tanguera

Dni-tango almagro

Con su elegante puerta de entrada blanca escoltada por dos árboles, de afuera, Dni-Tango no parece a simple vista una fachada porteña, y muchos menos si nos dicen que está a dos cuadras de la ruidosa Avenida Córdoba. A pesar de su nombre, no es una milonga más del montón, sino una escuela de tango instalada en una luminosa casa chorizo de dos pisos, tan rebosante de vida y de cosas para hacer que nos imaginemos perfectamente pasar tardes enteras allí. Visita guiada por un lugar fuera de lo común, lejos de los estereotipos turísticos que rodean al tango argentino.

En la entrada se encuentra Dni-Tango Store, la boutique de ropa que llama la atención desde la calle gracias a su original vidriera. Como buena escuela de danza, allí encontrarán principalmente extraordinarios vestidos y zapatos, accesorios tanto para hombre como para mujeres cuyo estilo a la hora de vestir fue heredado por la famosa danza rioplatense- aunque, con o sin tango, nos pondríamos con los ojos cerrados esos delicadísimos y magníficos zapatos coloridos todos los sábados a la noche.

Dni-Tango, también es Utrecht, un restaurante y bar decorado con un gusto minimalista y nostálgico de los años 1950. Los mozos, también bailarines de tango, afirman que la cocina que proponen es simple aunque no sepamos qué elegir de tanta variedad que compone su carta. Empanadas, pastas, tapas, carne y sándwiches (con un riquísimo pan de centeno y una exquisita ensalada verde), el restaurante también sirve un brunch los sábados. Sentados en el patio idílico y tapizado de hiedra trepadora que apenas deja ver el blanco de sus paredes, nos dejamos llevar por la música que se escapa de los ensayos y aplausos eufóricos que los acompañan. Una vez inmersos en la atmósfera, limonada casera de por medio, llegó la hora de subir.

Los cursos se dan en el piso de arriba, en las diferentes habitaciones de la casa. Del nivel 1 al 7, desde “Abrazos cerrados” hasta “Técnica TTC” (un método creado por Dana Frigoli, bailarina y profesora de la escuela) el tango  abarca distintas temáticas. No pudimos dejar el lugar sin antes probar una de las clases para principiantes, que se da en español y en inglés, con dos profesores y un asistente. Momento de placer único – y de pisotones- entre porteños y extranjeros de todas las edades. Es difícil imaginar que pueda existir una experiencia más agradable para un aprendiz de tango.

Después de tanta coordinación (o descoordinación) bien se merecen una buena pinta de cerveza. Y para continuar inmersos en la onda tanguera de Almagro, visiten cualquiera de los bares vecinos como Guarda la Vieja o Le Troquet de Henri, que están abiertos hasta tarde los fines de semana.

Dni-Tango
Bulnes 1011 –  Almagro
De lunes a sábado, de 10h a 21h
(Consultar el sitio de internet para ver horarios de los cursos de tango)
Tel: 4866-6553
Precios: $$

Foto: Julia Beyer-Agostini