Villa Urquiza, el nuevo barrio de moda

villa urquiza

Cuando la autora de este artículo llegó a Buenos Aires, las calles de Villa Urquiza fueron las que recorrió en primera instancia, mucho antes de las conocidísimas Caminito, y la Plaza de Mayo, entre otros destinos bien turísticos. Y gracias al encanto de estas calles sintió su flechazo por la capital argentina, sí gracias a Villa Urquiza. Su atmósfera tranquila y residencial, sus calles adoquinadas y las casas bajas con elegantes fachadas –que, así como lo constataría más adelante, caracterizan tan bien el alma de la Buenos Aires tradicional- no eran para nada la imagen que se había hecho de la megalópolis porteña.

El terreno en un principio fue comprado por Francisco Seeber para suministrar material de terraplenado a una obra de la cual estaba a cargo su empresa llamada “Las Catalinas”. Una vez que se cumplió el trabajo, el hombre de negocios se hizo construir una bella residencia, procedió a lotear el sector y los vendió para construcción de viviendas residenciales en 1887. Mucho antes de esta fecha, un centenar de obreros de la empresa de Seeber habían sido los primeros en instalarse en la zona. La mayoría provenientes de Entre Ríos, fueron estos obreros quienes en 1901, solicitaron que el barrio – hasta el momento llamado “Villa Las Catalinas”- tomara el nombre de Villa Urquiza, en honor al general Justo José de Urquiza, político argentino también entrerriano, como ellos.

Desde entonces, “Villurca”- como la llaman afectuosamente sus propios habitantes- no ha dejado de crecer. Hasta conoció un verdadero boom inmobiliario desde el 2003. Efectivamente, la extensión de la línea B de subte hasta Triunvirato y Roosevelt ayudaó a conectar más esta zona de la capital, que hasta ese momento sólo contaba con la línea de ferrocarril Mitre. Consecuencia de esta revalorización: el precio del metro cuadrado se disparó. Podemos reconocer a simple vista y muy fácilmente esta transición. En algunos sectores, edificios ultra modernos conviven codo a codo con residencias más antiguas, algunas de estilo inglés, tipo chalet. ¡Toda una ola de renovación que le brinda a Villa Urquiza ese toque dinámico, joven y moderno que llama la atención y seduce desde hace unos años a todo público!

La avenida Triunvirato que en algunos tramos todavía atesora sus adoquines originales, es la columna vertebral del barrio, siempre muy transitada. Además de albergar numerosos comercios, es la calle del Teatro 25 de Mayo, pequeña joyita de la arquitectura neo-clásica. Sobre Monroe, encontrarán una variedad de innumerables restaurantes y bares, aunque si prefieren algo más pacífico, les convendrá caminar hasta la calle Mendoza donde algunos establecimientos les brindarán la opción de comer con más tranquilidad.

Villa Urquiza es justa competencia de los vecinos barrios de Belgrano y Barrio Norte, si de calidad de vida se trata. ¿Sabían que el cantante de rock Spinetta había instalado su casa y estudio de grabación en este barrio? Además, la zona es bastante verde con algunas plazas arboladas. Además, el inmenso parque Sarmiento está realmente muy cerca del barrio en cuestión.

 

FICHA DE IDENTIDAD
El barrio en tres palabras: familiar, dinámico, arbolado
Lo destacado: La avenida Triunvirato y la calle Monroe, el Teatro 25 de Mayo
Nuestros bares/cafés preferidosEl Bohemio y El Faro por su autenticidad y el Café de la U (es el café notable del barrio)
Nuestros restaurantes preferidos: Pindal, completamente tradicional, es el clásico por unanimidad del barrio.
Nuestros flechazos: Lejos del bullicio del centro con un pequeño toque de moda.

Foto: Muy Rico Todo

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Traductora pública de francés, apasionada por el idioma y la comida de todo el mundo. En parte bretona y porteña a la hora de salir elijo descubrir los lugares con ese "no sé qué" indescriptible.