El Eternauta: un circuito fantástico

El Eternauta es sin duda una de las historietas más emblemáticas de Argentina, y la más importante en ciencia ficción. 


 

El Eternauta es una historieta argentina publicada originalmente entre 1957 y 1959 en la revista semanal Hora Cero. La historia, escrita por Héctor Oesterheld y dibujada por Francisco Solano López, narra en tono apocalíptico una invasión extraterrestre con epicentro en Buenos Aires.

El Eternauta tiene tanta fuerza entre los argentinos que para este año Netflix tiene agendado el estreno de una serie basada en esta historia, protagonizada por Ricardo Darín, en lo que representa una muy esperada versión live action.

¿Por qué es tan importante?

Los matices y el trasfondo que envolvió al argumento, la realidad sociopolítica argentina de entonces y el final de su autor (secuestrado por la última dictadura militar que estuvo en el poder entre 1976 y 1983), la convirtieron en la historieta argentina más importante de la historia al punto tal que el 4 de septiembre, día de su lanzamiento, se ha instituido como el Día Nacional de la Historieta Argentina.

Más allá de lo relacionado con el pasatiempo de leer un a buena historia de Ciencia Ficción, El Eternauta es un clásico que se levantó alto en el imaginario popular con sus cruces entre realidad y ficción, además de un mensaje más o menos implícito que lo convirtió en ícono de la resistencia ante diversos tipos de colonización.

Sin dudas, una de las tantas razones de su éxito es su magistral guión, con protagonistas comunes y corrientes como cualquiera de nosotros (en contraposición con la historieta de superhéroes que lideraba el mercado en ese entonces).

Representar el heroísmo con personajes de barrio, trabajadores o padres de familia, fue una jugada intencional del autor y, en esa identificación que se logró con el lector, el hecho de que la historieta transcurra en lugares clásicos de Buenos Aires colaboró para que los seguidores de la historia se vieran reflejados. Mezclar ficción con escenarios que quizás recorremos todos los días cuando vamos a trabajar o estamos de paseo es lo que le terminó de dar el toque mágico.

Hay otro detalle que podría considerarse como complementario pero igualmente inmersivo: los escenarios incluían pormenores reales de la vida diaria de ese tiempo, que le daban a la historieta un realismo no habitual, como las publicidades de YPF, grafitis propios de la época o pintadas políticas.

CIRCUITO: El Eternauta por Buenos Aires

Arrancando con la partida de truco que están jugando en la casa de Juan Salvo, el protagonista, en Vicente López (Zona Norte) al principio de la historia, en los 20 km. de travesía que recorrió el grupo que hizo frente a la invasión extraterrestre hasta llegar a la plaza que está frente al Congreso de la Nación, sitio de la gran batalla final, se pueden observar muchos lugares reconocibles que siguen en pie y casi iguales hasta el día de hoy. 

Te invitamos a conocer algunos de esos sitios de Buenos Aires inmortalizados en las viñetas de este clásico argentino de la Ciencia Ficción.

  • Avenida General Paz: El primer encuentro del ejército defensor contra el invasor extraterrestre se desarrolla en la intersección de esta avenida con las vías del tren, en la zona cercana a Puente Saavedra. Allí, el protagonista y sus compañeros se enfrentan contra los Cascarudos, unas bestias similares a escarabajos pero de enormes dimensiones.
  • Estadio Monumental: Luego de algunos encuentros callejeros al estilo guerrilla, el ejército decide tomar el Monumental, estadio de fútbol de River Plate, en el barrio de Núñez, para utilizarlo como base de operaciones y refugio. Allí suceden varios capítulos y combates memorables contra los extraterrestres, en especial contra su máquina de fabricar alucinaciones que hace que los soldados se enfrenten entre sí.

  • Las Barrancas de Belgrano: Juan Salvo y Alberto Franco deciden ir en misión de reconocimiento y en Barrancas de Belgrano se topan por primera vez con los «Manos», seres que tienen manos con más dedos que la humana. Allí es cuando también descubren que todos los invasores están comandados por los «Ellos», quienes quieren conquistar la Tierra y esclavizar a las personas que se opongan. Actualmente, en el domo de las Barrancas donde el «Mano» tenía su base, la gente se junta a bailar zamba, tango y milonga los fines de semana.

  • Plaza Italia: En esta plaza, el enemigo le da el golpe de gracia al ejército defensor, dejando sólo un puñado de sobrevivientes que escapa a través de los túneles del subte, entre ellos Juan. Además, en esta locación aparecen los «Gurbos», el más feroz de los grupos de choque del invasor. El ataque con el lanzarrayos que deja un tendal de humanos muertos se produce tras un encierro en Av. Las Heras, completamente demolida por la caída de edificios.

  • Plaza del Congreso: El grupo de sobrevivientes decide ir directo al cuartel general de la invasión alienígena para conocer más de cerca qué está sucediendo. En la Plaza del Congreso, quedan boquiabiertos ante el despliegue inimaginable de fuerza del invasor. Esta locación tuvo una particularidad: fue el único escenario de la historieta en la que Solano López necesitó buscar una referencia para dibujar. Todas las demás las había hecho con lo que tenía en su memoria. No es que no conociera esa plaza, pero decidió utilizar una foto panorámica para poder precisar con exactitud todos los detalles de la plaza.

  • Monumento: Irónicamente, en la Ciudad de Buenos Aires hay un solo monumento que recuerda al Eternauta, más precisamente en Puerto Madero, en el Paseo de la Historieta, frente al Museo del Humor. En la misma zona hay una plazoleta que lleva el nombre de Oesterheld, frente a la costanera porteña.

Otros lugares que aparecen en la historia:

  • Puente Pacífico (en la intersección de Santa Fe y Juan B. Justo, Palermo)
  • Las calles del Microcentro porteño
  • Monumento de los Españoles (Av. Libertador y Av. Sarmiento, Palermo)
  • Pergamino (Provincia de Buenos Aires)

Para cerrar, una cita de su autor: «Creo, aunque peque de inmodesto, que fue lo mejor que se hizo en ciencia ficción en la Argentina y porque es una historia que no envejeció; al contrario, es vigente» (Héctor Oesterheld, Revista Siete Días Nº 381. Año 1974)


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Mariano Aratta
Mariano Aratta
Comunicador, periodista, educador. Melómano y hombre de radio / podcast. Me molestan los relojes, pero no puedo dejar de mirar la hora.
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