15.9 C
Buenos Aires
Inicio Blog

Faraday bar, tragos de alto voltaje

Faraday Bar
Foto: Agustina Canaparo (Buenos Aires Connect)

Electricidad, voltaje y campos magnéticos. Faraday Bar (inspirado en el reconocido físico y químico británico Michael Faraday, quien descubrió la inducción electromagnética y el diamagnetismo) abrió sus puertas en junio 2017 y sus tragos “de laboratorio”, con perfecto equilibrio de ingredientes y sabores, ya están dando qué hablar en Palermo.

El cartel de la entrada dice simplemente “bar” y una empinada escalera de madera invita a sumergirse en un ambiente descontracturado. Al ingresar, uno se ve atraído por un espejo gigante que refleja su imponente barra, mientras que toda su decoración (ladrillos, cañerías y puertas corredizas) nos transportan a un laboratorio. Las luces bajas y la música también ayudan a generar un clima agradable ideal para una charla entre amigos o para disfrutar de una primera salida en pareja.

Hernán Calliari y Federico Vaintraub, dueños y bartenders, despligan toda su magia para experimentar diferentes tragos. La carta está dividida entre los clásicos y los Faraday´s Lab (tragos de autor) y también hay opciones de whisky escocés o cervezas. Los que se destacan por su originalidad y sabor son el “Gimlet” con Gordons, lima, limón y un syrup de lavanda que le da un toque floral y fresco; o el “Claudito´s Way” (en honor a un amigo de los bartenders) con Negroni, palo santo y lavanda. Un dato a tener en cuenta es que todos los días de 19h a 21h tienen happy hour en el que todos los tragos de la carta están 2×1.

La carta de comida es ideal para el tapeo y para disfrutar con la mano. La estrella de la casa son los “Deviled Eggs” (huevos de campo rellenos, clara frita y salmón ahumado), pero también se destacan la bruschetta de paté casero con hinojos caramelizados y pickles de pera; o la “Langosthai” con salsa de soja y pescado, cilantro, jengibre y mayonesa de lima.

Es un nuevo refugio en Palermo, ideal para escaparse de la vorágine de la calle y entre brebajes y experimentos sentirte Michael Faraday por un rato. Antes de irte de copas, podés disfrutar de un helado de Lucciano’s. 

Faraday Bar
Bulnes 2022- Palermo
Tel: 4822-1673
Martes y miércoles de 19h a 1h30, jueves y viernes de 19h a 2h30, sábados de 21h a 2h30
Precio: $$

21 de septiembre, alegre celebración de la primavera y de la juventud

primavera buenos aires

El 21 de septiembre es un día muy especial en Buenos Aires. No sólo se celebra el Día del Estudiante, sino que (¡finalmente!) festejamos la llegada de la Primavera a la ciudad después de un húmedo y frío invierno. Las calles porteñas comienzan a teñirse con el peculiar y encantador violeta de los Jacaranda.

A diferencia del otro hemisferio, donde en este día se celebra el equinoccio de otoño, en este lado del mundo celebramos el equinoccio de primavera y los estudiantes salen en grupos a festejar su día y todos los parques y plazas son invadidos con una ola de juventud y algarabía. Normalmente se hace un picnic bajo el agradable sol primaveral con mate, facturas y sonrisas.

Según la historia, la propuesta de festejar el día del estudiante justo en este día es de Salvador Debenedetti, quien era presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA en el año 1902.

Planes:

¡Mate en el césped, por supuesto! Pueden chusmear nuestros rincones favoritos para hacer picnic. Después de leer eso, pasen a otro esencial de las estaciones cálidas: Los mejores parques de la ciudad. Si prefieren comer las delicias y tomar los tragos que preparar otros genios, entonces pasen directo a nuestros tops de las mejores terrazas, los mejores jardineslas mejores veredas de Buenos Aires.

¡Feliz inicio de la temporada de días lindos!

¿Dónde encontrar libros en francés en Buenos Aires?

libros en francés en Buenos Aires
Foto: Julie Desbiolles

¿Están estudiando el idioma de Molière, y les dio por comenzar a leer en el idioma original de los grandes clásicos franceses? O tal vez son francoparlantes en Argentina, y extrañan la lectura en su idioma materno… Este artículo es para ustedes: aquí les preparamos una pequeña lista -no exhaustiva- de los lugares donde podrán encontrar libros en francés.

La cueva de Alí Baba

Para empezar, la crème de la crème: la librería Las Mil y Una Hojas es una verdadera cueva del tesoro. Estantes repletos de títulos franceses y otros títulos extranjeros traducidos al francés; libros de historia, arte, cocina… y una gran variedad de métodos para aprender francés. ¡El lugar soñado de todo aquél que ama la lectura!

La ventaja: la librería tiene dos sucursales, una en Belgrano y otra en Avenida Córdoba, en pleno Centro. Y si no pueden acercarse hasta allí, también pueden echar un vistazo a los libros desde su sitio de internet. El inconveniente: los precios (y sí… el costo de importación los sube bastante), aunque pueden encontrar buenos precios para los libros de bolsillo.

Lo más económico: libros usados

Si más prefieren no dejar un ojo de la cara cada vez que quieran comprar un libro en francés, entonces es momento de pensar en los usados. La ventaja: los precios bajan a la mitad. El inconveniente: deberán armarse de paciencia hasta encontrar EL libro que les guste. Una solución no tan acertada si lo que buscan es un ejemplar en particular… ¡Pero es perfecto para los que quieren dejarse sorprender!

Si buscan novelas, les aconsejamos darse una vuelta por Kafka & Cía en Corrientes 1117 el Centro y allí encontrarán tres estanterías dedicadas a los libros en francés. No hay tanta oferta, pero se puede decir que es bien variada: desde Proust hasta Simone de Beauvoir, pasando por novelas de Simenon… El stock va variando según el depósito. La librería también compra sus libros o se pueden hacer canjes (dejan sus libros y se lleva otro).

Con esta misma metodología, en la sucursal de Los Argonautas ubicada en Avenida de Mayo también verán algunos espacios dedicados a los libros en francés, tal vez de ediciones más viejas. Y en San Telmo, la bonita librería El Rufián Melancólico esconde entre sus pilas de libros algunas ediciones francesas (muy antiguas también).

Si buscan libros orientados más a las ciencias humanas y sociales, corran a la Librería de Ávila, una de las más lindas y antiguas de la ciudad, ubicada en el Centro porteño. Si recorren el subsuelo descubrirán tres estantes con viejos libros en francés: historia, psicología, filosofía, revistas, guías… La ventaja: ¡los precios casi regalados!

¡Háganse escuchar en las redes sociales!

En el grupo de Facebook Français à Buenos Aires, los miembros venden a menudo libros en francés, siempre a precios más que razonables. La ventaja: podrán encontrar siempre libros bastante nuevos, más nuevos que en las librerías de libros usados. Y si están buscando un libo en particular, ¿por qué no intentar posteando lo que necesitan en este grupo?

Y todavía más económico: la mediateca de la Alianza Francesa

Todo residente en Buenos Aires puede asociarse a la mediateca de la Alianza francesa, en la sucursal del Centro. Por un precio anual más que razonable, podrán retirar hasta cuatro documentos y quedárselos por quince días. El stock está muy bien provisto: 43.000 ejemplares e incluye desde novelas de todo el mundo, libros para aprender francés, CDs, DVDs y juegos. Para los estudiantes también es un buen ejercicio ir y conversar de paso con los bibliotecarios.

¿Tienen ganas de continuar con la experiencia francesa? Una vez que tengan su librito bajo el brazo, prepárense para probar la increíble gastronomía francesa.

Festival Ciudad Emergente: música, arte y cultura a flor de piel

festival ciudad emergente
Foto: Gobierno de la Ciudad

El Festival Ciudad Emergente es uno de los hitos más esperados de la agenda cultural porteña. En él, se reúnen un cantidad enorme de disciplinas para crear, reflexionar y expandir los horizontes de nuestros vínculos con lo urbano. Todas las fuerzas y energías de la ciudad se unen para producir una gran explosión de ideas y obras asombrosas.

El Festival Ciudad Emergente surge como una forma de canalizar todas las fuerzas creativas jóvenes de la ciudad. Se busca generar encuentros entre los espectadores y nuevas formas de producción artística. Aunque comenzó siendo un festival de música y cultura rock, muchas disciplinas intervienen, como las letras, el arte visual, la gastronomía, la moda, el cine, etc. Por un lado, se intenta mostrar el trabajo de artistas, creadores y diferentes personalidades de la cultura que ya tienen una cierta experiencia y, por otro lado, darles un espacio a aquellos que estén empezando y que tienen un potencial aún no desarrollado. De ahí que cada año, previo al festival, se haga una convocatoria para todos los que quieran participar y mostrar lo que hacen.

El Festival sucede en la Usina del Arte, en la Boca. Comenzó en 2008 en el Centro Cultural Recoleta hasta que en 2016 se mudó a la presente sede. El arte es una gesto que coloniza todos los espacios, por lo que el evento no se circunscribe únicamente a la Usina sino que rebasa sus límites como prueba de su fuerza arrolladora. Las actividades del festival toman todo el Distrito de las Artes, incluso el espacio debajo de la autopista. Desde su inicio, el festival no ha parado de incrementar su audiencia, con nuevas e interesantes propuestas cada año. En 2014, por ejemplo, tocaron bandas como Indios o Los Álamos y se contó con la presencia de nada menos que Fuerza Bruta.

El Festival también establece relaciones con la comunidad internacional, como prueba de que Buenos Aires no solo es un semillero de transformadores de la realidad cotidiana sino también un foco de intercambio cultural y de vínculos transnacionales. En 2016, se dio la primera edición de la Visual Art Week (VAW) dentro del festival. Entre los participantes, cabe destacar a Daniel Iregui, un artista canadiense nacido en Bogotá, que trajo la instalación “Control no control” con la que se intervino el espacio público. La obra consistía de un prisma rectangular, hecho de pantallas sensibles al tacto. Cuando el espectador tocaba las pantallas, creaba imágenes y sonidos.

El Festival Ciudad Emergente es una acontecimiento increíble que no podemos dejar pasar. Es una oportunidad única para descubrir la efervescencia de la cultura en la ciudad porteña, que festeja su potencial creativo y lo lleva a su máxima expresión.

Festival Ciudad Emergente
La Usina del Arte–  Boca
Del 20 al 24 de septiembre del 2017
Actividad libre y gratuita.

Varela-Varelita, más una leyenda que un café

Varela Varelita
Foto: Julie Desbiolles

Al pasar por la esquina de Scalabrini Ortiz y Paraguay, échenle un vistazo al café-bar que se encuentra frente al kiosco. Detrás de la vidriera con letras doradas, se pueden ver algunos clientes sentados, otros en plena charla animada, otros leyendo el diario, o tal vez un libro. Ni más ni menos que el clásico café de la esquina.

Pero una vez que ingresen, miren un poco más atentamente. Van a ver que Varela-Varelita tiene ese “no sé qué” que lo hace atemporal y querible. Todo lo que allí se encuentra es encantadoramente anticuado: las mesas con fórmica de color rosa, decoración con mezcla de pinturas, afiches de películas y viejas publicidades… Hasta los mozos llevan unas camisas prolijas típicas de los uniforme de antes, a rayas verdes y blancas. Tal vez hasta los vean jugando alguna partida de ajedrez con algún cliente entre un pedido y otro.

El Varela-Varelita atrae precisamente por eso: no es el más moderno, pero es una de esas joyitas a las que el tiempo no les pasa factura, al contrario, les concede ese encanto poético. Apenas entran, el efecto viaje en el tiempo se cumple, en un abrir y cerrar de ojos estarán en la Argentina de los años 50. Nombrado café notable, no tiene necesidad de aparentar nada. Su simpleza auténtica hace la diferencia en un barrio tan “chic”.

El ambiente está lleno de leyendas. Se dice que fue y sigue siendo el lugar de encuentro de artistas, músicos, políticos, intelectuales. Se dice también que El Che (antes de ser “el Che”) pasaba allí horas y horas. También se cuenta que el escritor argentino Héctor Libertella, fiel cliente, llegó a hacerle creer a los dueños que el whisky J&B se llamaba así por el escritor José Bianco… ¡Por eso, si piden un whisky en el Varela-Varelita, el mozo pedirá que el bar haga marchar un “Pepe Bianco”!

¿Listos para un viaje en el tiempo? El menú refleja el espíritu del lugar: clásico, simple y eficaz; sin grandes pretensiones y a precios accesibles. Pueden pedir los típicos: café, té, gaseosas, cerveza y otras bebidas alcohólicas. Y para comer: sándwiches simples (milanesa, jamón…) o meriendas dulces (alfajores, tartas). El toque característico: el café con leche es conocido por su espuma generosa decorada con un dibujo colorido.

Cuando terminen su café sigan explorando la zona, pero esta vez por el lado del Museo Evita. Y si quieren conocer otro café del estilo, les recomendamos el Caracol, con sus mozos prolijamente vestidos con moño, pero por el lado de San Telmo.

Varela-Varelita
Scalabrini Ortiz 2102 – Palermo
De lunes a domingo, de 8h a medianoche
Precios: $

La cumbia argentina, un poco de historia

Foto: dextino.com

Que levante la mano el que nunca se dejó llevar por el ritmo de la cumbia en una pista de baile en Buenos Aires… Este ritmo procedente de los países caribeños, particularmente de Colombia, se ha difundido en varios países latinoamericanos. En Argentina, la cumbia y sus distintas variantes forman parte de la música denominada “tropical”. Llegaron a tener tanto éxito que varios temas e intérpretes musicales se transformaron en verdaderos referentes del estilo formando parte de la cultura nacional. Buenos Aires Connect les preparó una nota para que no se pierdan nada de la cumbia argentina.

El origen

La cumbia colombiana comenzó a tener adeptos allá por los años 1970. En la provincia de Santa Fe, la influencia fue tal que se vio reflejada en un estilo propio local, la cumbia santafesina. El grupo emblemático fueron Los Palmeras. Su tema más popular y bailado Bombón asesino ya es todo un clásico que no pasa de moda.

La cumbia romántica de los años 90

En los años 1990, la cumbia tuvo un gran éxito en todo el país. El grupo Sombras, por ejemplo, de la provincia de Jujuy, lanzaba su hit que fue furor en todos los boliches La ventanita del amor. Por su lado, en Buenos Aires también hacía historia el grupo Amar Azul (Yo me enamoré, Yo tomo licor) y la cantante de cumbia Gilda. Esta última, con una carrera productiva durante 6 años, sonó en las radios y presentaciones en vivo con No me arrepiento de este amor, Fuiste, Corazón valiente. Su historia fuera de lo común (era maestra hasta que comenzó a cantar de manera profesional sin el apoyo de su familia) y su muerte trágica y prematura en un accidente en la ruta, la transformaron en un verdadero ícono popular. Algunos la idolatran hasta el punto de tratarla como a una santa.

La cumbia villera de los años 2000

A fines de los años 1990, y con la grave crisis económica que atravesó el país, nació la cumbia villera. Las letras de este tipo de cumbia denunciaban la vida en las villas, los hechos delictivos, la violencia, la droga, el sexo. Todas estas canciones eran mucho más duras y revelaban más la realidad de los sectores más pobres, con el mismo vocabulario utilizado en las villas y con títulos que hablaban de ellos mismos. Todo este lunfardo villero puede tener muchas palabras propias de las actividades y situaciones que se viven diariamente en estos barrios más desamparados. El grupo Damas Gratis se hizo muy conocido con su tema  Laura se te ve la tanga o  el humo de mi fasito. También son muy conocidos los grupos Flor de piedra, Pibes Chorros o Yerba Buena entre los artistas más reconocidos.

Cumbia Cheta: las nuevas tendencias 

Actualmente, algunos jóvenes quizás más “acomodados” comenzaron a dedicarse al género de la cumbia, como es el caso de Los Totoras y Agapornis. Este último, por ejemplo, propone temas con ritmo cumbiero pero creando nuevas versiones de temas conocidísimos como Someone like you de la cantante británica Adele. Se habla de ésta como cumbia pop o del opuesto a la cumbia villera, la llaman “cumbia cheta”. Al mismo tiempo, la cumbia se fusiona perfectamente con otros géneros musicales y se crean nuevas variantes junto al hip-hop como la cumbia de Miss Bolivia, o el punk de los Kumbia queers .

Si todavía no conocen nada del estilo, aprovechen para ir al festival el abrazo cumbiero, que tendrá lugar mensualmente en el  Club Matienzo.

10,094FansMe gusta
2,481SeguidoresSeguir
781SeguidoresSeguir