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TOP 10: ¿Dónde comer las mejores empanadas?

Como acompañamiento de la pizza, como entrada de la parrilla, como opción rápida al paso… vemos las empanadas en todos lados pero no estamos acostumbrados a valorarlas como un plato contundente. Sin embargo, en Buenos Aires Connect nos atrevemos a darle a estas tradicionales masas rellenas el momento de protagonismo que merecen.

Curiosamente, cada quien asegura conocer el lugar donde venden “las mejores” empanadas del barrio sin aceptar competencia y sin miedo a equivocarse, aquí un humilde resumen de nuestras recomendaciones (pero sabemos que en el fondo todos ustedes tienen razón, ¡porque todas son buenas!).

Habría que comenzar mencionando a la autoproclamada “reina de las empanadas”: La Americana ha mantenido el trono con sus generosas empanadas de carne picante que pueden ser al horno o fritas. Pero tiene un rival en el mismo centro: las de ciruela, panceta y queso de La Morada, que propone un deleite agridulce en medio de un museo retro con curiosa decoración de botellas, carteles antiguos y muñecos de colección.

En Recoleta se concentra el culto a la empanada. En La Cocina hay que probar sin falta la “pikachú” con queso, cebolla y salsa picante especial o la de jamón con ricotta. En el mismo paseo podemos pedir sin remordimiento una frita de carne en El Sanjuanino, de reputación histórica en la ciudad. Y ya que estamos, pasamos por La Querencia a experimentar sus originales sabores, por ejemplo la “del tambo” con siete tipos de queso y ciboullete, o la de jamón y queso con un toque de azúcar quemada.

A los que no les importa el tamaño sino el encanto, deberían probar las empanadas del Fortín Salteño en el barrio de Núñez. Sus seguidores exaltan el estilo 100% salteño con una masa ligeramente hojaldrada y recomiendan probar la de atún y la de pollo. Moonay tiene 9 sabores para todos los paladares: carne, carne picante, pollo, pollo picante, jamón y queso, cebolla y queso, verdura, humita, ”del campo”. ¿Qué las hace diferente? Una receta deliciosa, creada por la Campeona Nacional de la Empanada en 2017, Valeria Velázquez.

Por supuesto no podemos dejar de alabar las fabulosas canastitas de La Fachada. Su masa fresca y calentita reboza con ambiciosos rellenos como brócoli con queso, tomates secos y rúcula, o roquefort y nuez (aunque las mejores siguen siendo las tradicionales de carne picante o queso y cebolla). En Palermo, le hacen competencia La Casita de Tucumán, donde recomendamos la especialidad de la casa con jamón, queso, tomate y cebolla o la de fugazzetta (todo muy artesanal) y también Ña Serapia, con empanadas salteñas muy grandes y muy rellenas que generan fanatismo entre sus clientes.

Como un bonus, y para cerrar siempre con un postrecito, pasen a probar la rica empanada de dulce de leche en Cumaná.

Foto: Evaly Contreras (Empanadas de La Fachada)

Cómo traer cosas desde el exterior – algunos trucos

traer indispensables
Imagen: Opodo.fr

A veces queremos traer a Argentina un millón de cosas – desde chocolates hasta electrónica – que lamentablemente no podríamos conseguir en la oferta local. Sin embargo, hace falta conocer las reglas y tener cierta “astucia” para entrar exitosamente con nuestros caprichos.

Autorizado vs. Prohibido

Un pequeño recordatorio nunca viene mal, como para evitar sorpresas desagradables en la aduana.

Podrán traer los siguientes productos de países de Europa u otros continentes:

  • 2 litros de alcohol
  • 400 cigarrillos
  • 50 cigarros
  • 5 kg de productos alimenticios

Para productos procedentes de otros países de América del Sur, esas cantidades hay que dividirlas por la mitad.

Por supuesto no está permitido el ingreso de armas de fuego (salvo que posean la autorización correspondiente) ni explosivos, ni armas cortantes, ni drogas ilegales.

Tampoco pueden ingresar computadoras y televisores nuevos, carnes o productos derivados (salchichas, jamones, foie gras…) ni árboles, plantas o productos vegetales.

Franquicias

Nota: los precios que dan las autoridades oficiales están en USD (dólares estadounidenses). Si realizan sus compras en Europa o Brasil, tomen en cuenta la conversión correcta.

La franquicia es la exención de impuesto aduanero sobre una cierta cantidad de bienes. Son 300 USD para el equipaje y 500 USD para las compras en duty free (¡ojo, no son acumulables!) para los que llegan en avión.

Para los que ingresan por vía terrestre, la franquicia se reduce a 150 USD para equipaje y nula en el duty free (a excepción de Puerto Iguazú: 500 USD de duty free autorizado)

El impuesto aduanero que se paga en caso de sobrepasar el límite es 50% del monto excedido.

Dinero y divisas

Como indicamos en uno de nuestros artículos de BAC, las divisas extranjeras tienen un límite de hasta 10000 USD (o equivalente en euros, libras, etc). Sin embargo no existe un límite en cuanto a divisas locales.

Para tener en cuenta: Los jóvenes, pasantes o estudiantes de entre 16 y 21 años, deberán declarar sus divisas por un monto de 5000 USD o equivalente.

Pueden repasar todos los datos útiles en este documento PDF (en español e inglés) bastante claro.

Otros consejos prácticos

Pequeño resumen de algunos métodos testeados para  poder ingresar diversos productos considerados como “no autorizados”. Cabe aclarar que si se dan cuenta, el producto será confiscado o les cobrarán un impuesto mayor, es el caso de los productos de electrónica, por ejemplo.

  • Para la comida:
    • Usar empaques “al vacío” para evitar olores
    • Si viajan con varias valijas o varias personas, repartir los productos
    • Parece algo evidente, pero oculten lo máximo que puedan entre el calzado y la ropa
  • Para electrónica y ropa:
    • Quitar cajas, paquetes, etiquetas
    • Sacar 2-3 fotos con el teléfono nuevo o la cámara de fotos

Truco extra 

Podríamos llamarlo el “doble o nada” o el “cincuenta-cincuenta”.

Seguramente habrán notado que al llegar a la aduana, les puede tocar el control del paso por el scanner, así como tal vez no, según les salga luz verde (pasan sin control) o luz roja (pasan por rayos X todas las valijas).

El orden en que aparece la luz verde o roja parece aleatorio, así que pueden intentar contar la gente de la fila que está delante de ustedes, aunque al cabo de cierto tiempo no les quedará otra y deberán resignarse a pasar.

Testeado y aprobado, pero sólo funciona con un mínimo de dos personas:

  • Repártanse las valijas y hagan como que cada uno viene por separado
  • El primero pasa, si tocó verde entonces tiene libre pase sin pasar por el scanner, y sólo tienen que decir, señalando a la segunda persona, que están juntos. Funciona incluso en el caso de que a la segunda persona le haya salido la luz roja. Eso sería lo más simple.
  • Si a la primera persona le toca la luz roja, se puede intentar decir que están juntos, esperando que a la segunda persona le toque el color verde, y en ese caso intentar dejarlo pasar en la fila, como si nada pasara, e intentar una segunda oportunidad de que a continuación toque luz verde. En este caso, al menos uno de los dos no pasará por el scanner.

Último caso: ayuda de otros viajeros

Dicho así, suena más bien a tráfico, pero solamente se trata de solidaridad entre expatriados.

Los grupos de Facebook y foros de expatriados están llenos de pedidos especiales para hacer  llegar o traer al país documentos oficiales de Francia (por ejemplo las Apostillas, etc.) y a veces encomiendas o pequeños paquetes. Esto puede ser una solución, a condición de confiar y conocer un poquito a la otra parte. ¡No corran riesgos al pedir/hacer un favor, realmente no vale la pena!

Existe un sitio web, Grabr, que pone en contacto a gente que viaja y a los que solicitan algún favor. El principio es simple:

  • La persona que viaja comunica en la web la fecha de viaje y su recorrido, podrá luego ver si hay pedidos de otros usuarios para traer objetos que no se encuentran en la ciudad.
  • Podrá asimismo decidir hacer una oferta, es decir que la persona propondrá al usuario traer sus cosas a cambio de una pequeña remuneración.
  • En el caso inverso, si desean algo en particular, solo deben ingresarlo en Grabr con el link del objeto en cuestión, proponer una pequeña recompensa y esperar que alguno que viaje y tenga ganas, les conteste ofreciendo traérselos.

En conclusión, con un mínimo de preparación, algunos trucos de trotamundos y un poquito de suerte, ¡seguro van a poder traer sin problemas todos sus caprichos!

Traducción: Agustina Pasqualini

Santos Vega, primer bar con cocteles tirados

Santos Vega
Foto: Facebook de Santos Vega

Buenos Aires siempre reinventándose y sorprendiendo. El concepto de Santos Vega, en la periferia de Palermo Hollywood, comienza como un bar oculto: tiene un pequeño espacio justo a la entrada que funciona como bar-café, con una barra discreta y hasta mesas ocasionales en la vereda, pasando desapercibidos. Es casi el mismo espíritu de Victoria Brown, que parece solo un lugar para tomar o picar algo al paso, pero hay mucho más.

Pasando una puerta negra que oculta el resto del local, entramos al verdadero bar. Santos Vega tiene dos pisos y es más bien oscuro con una decoración de luces y sombras, texturas de metal, estantes con libros, tocadiscos y vinilos. Además tiene enormes murales relacionados con la música. Esto se complementa con mesas bajas y muebles vintage que te hacen sentir en un lugar olvidado del tiempo. En el primer con más privacidad es para los amigos de la casa y habitués; y el salón tiene un escenario donde tocan bandas en vivo y la barra principal.

El verdadero diferencial de Santos Vegas es su estilo draught bar: se sirven cócteles ya listos desde una canilla, con la misma calidad y sabor de uno hecho en el momento. La ventaja principal de esto es una rapidez envidiable en el servicio (un minuto aproximadamente desde que lo pides hasta que lo recibes) mientras se mantienen las proporciones y el sabor del trago. Para aprender los secretos de este estilo uno de los socios viajó a referentes mundiales en Nueva York y San Diego.

Los tragos más pedidos son el “Penicillin” (Johnnie Walker Red Label, jengibre, limón, miel) el “Gimlet” (gin, lima, azúcar), “Sea Breeze” (Smirnoff black, pomelo y arándanos) y el “Bramble” (Gin Gordon’s, lima y cordial de moras). En la carta tienen 6 tragos pre-mezclados, además de los usuales preparados en el momento, así como cervezas y otras espirituosas.

La carta de comida tiene novedades interesantes, todas pensadas para acompañar la bebida en su protagonismo. Recomendamos las mini-burgers para compartir: 85 gr de carne, tomate, lechuga, panceta, cheddar, queso morbier, barbacoa y aderezo césar; también las papas rancheras con huevo mollet y guacamole. Para los amantes de los frutos del mar tienen las “Rabas New Style” con palta en láminas, salmón ahumado fino y alioli nero di sepia y también los langostinos crocantes rebozados en panko, semillas de sésamo y té verde.

Un lugar para conocer las nuevas tendencias de la coctelería y sorprenderse con la rapidez con la que serán atendidos. Luego pueden seguir a los más conocidos Parque Bar y 878.

Santos Vega
Av. Cnel. Niceto Vega 5924 – Palermo Hollywood
Tel: 3623-5189
Miércoles a viernes y domingos de 20h30 a 02h, sábados de 20h30 a 03h
Precios: $ $ $

CoRE, Italia al paso

CoRE
Foto: @foodsandsgoodsba

¿Qué podía salir mal de la unión de Federico Scoppa (ex Cucina Paradiso) y Marco Bigotti (ex Tegui)? Dos distinguidos chefs unieron fuerzas para crear la auténtica cocina italiana al paso. Pasta amasada de manera artesanal, preparada al momento del pedido y coronada con una singular salsa; CoRE es éxito asegurado.

En pleno barrio de Retiro, los porteños abandonaron los aburridos sándwiches o las costosas ensaladas para disfrutar de comida casera. Utilizando ingredientes frescos y pura sémola, la cocina de CoRE respeta los valores de la vieja escuela (importaron maquinaria, prensa y moldes de bronce de Italia). ¡Una pasta con mucho estilo!

El sistema es simple: se elige el tipo de pasta, luego la salsa y después de unos minutos se retira en el último mostrador un humeante recipiente blanco. Cocida al dente, como dice la tradición, viene acompañada por un tenedor y pan casero. ¿Con o sin queso? Decide el cliente. Bien ágil y dinámico, la estadía no supera los quince minutos. Nada mal en pleno horario de mediodía que estalla de hambrientos porteños.

Hay pasta larga (fettucini y spaghetti) y pasta corta (conchiglie, rigatoni, fusilloni rustici, casarecce y busiatta avelinese) 100% artesanal, transparente y de textura porosa que absorbe muy bien la salsa. Desde pomodoro, rosa, puttanesca o la especial de CoRE; son aromáticas, naturales y sabrosas. Sin opacar la pasta, se logra un equilibrio perfecto. Ademas, ofrecen paninis, ensaladas, pan casero, dulces y café.

El local cuenta con el tamaño necesario; sin ser inmenso permite la buena circulación. Con aires neoyorquinos, prima la lógica del take away, con pocas mesas pero muchas barras comunitarias. Atendido por los mismos dueños, se respira buena onda y alegría en el local.

Es un viaje sin escalas a Italia con sus sabores terrenales y mediterráneos. Deliciosa, bien preparada y accesible. Panza piena, core alegro!

A pasos de Av. Cordoba, CoRE se codea entre teatros, museos, centros comerciales, bares, cafeterias. Se puede hacer un lindo paseo por la Plaza San Martín. Todo dependerá del estado de ánimo para explorar y determinar el rumbo del día.

CoRE
Maipu 819 – Retiro
Lunes a viernes de 8h a 19h
Tel: 4315-0037
Precios: $ $

Narda Comedor, cocina con cuerpo y alma

narda comedor
Facebook de Narda Lespes

Narda Comedor no se parece a ningún otro restaurante de la ciudad. Es una experiencia amena y distendida, que entremezcla perfectamente una cocina de muy alta calidad camuflada detrás de platos falsamente sencillos, y un ambiente relajado que los supone como la cosa más común del mundo. No hay sofisticación ni extravagancias, sino pulcritud y certeza. ¡Sean bienvenidos!

El lugar y el emplazamiento ya son un hallazgo. Se trata de una suerte de galpón en el Bajo de Belgrano, justo enfrente de la plaza Parques Nacionales Argentinos y a la izquierda del Paseo de las Américas. Al pasar por la gigantesca puerta blanca de metal con una ventana circular –lo que podríamos llamar una puerta soñada-, entramos a un ambiente agradable, lleno de vida y sobre todo muy blanco: los ladrillos, las vigas, la escalera donde los pasos han comenzado a comer la pintura y dejado entrever el metal. El estilo es hogareño y moderno a un mismo tiempo. La barra a la izquierda tiene asientos ovalados algo futuristas, mientras las mesas son de madera, comunes y silvestres. Hay dos preciosos detalles: sillas de madera con parrillas que recuerdan el mobiliario escolar y una tabla de metal agarrada a la mesa donde poner las bebidas. Por último, los ventanales que dan a la calle inundan el lugar de luz natural y terminan por conquistar nuestra simpatía.

Al final del local, vemos la cocina abierta, lo cual demuestra una confianza que siempre se agradece. La carta muestra un evidente espíritu internacional y cosmopolita, y representa bien a su autora, la chef Narda Lepes, que ha viajado por el mundo buscando sabores. Está dividida en platos chicos y platos grandes. La idea del lugar: todo al medio y todo para compartir. No pidan dos platos principales, lo cual va a resultar bastante caro, sino varios platos chicos. Así, van a poder probar una gran cantidad de sabores y créannos que sus paladares lo van a agradecer.

Estrellas del lugar que no deberían perderse: el puré de papas con jugo de carne y la tempura de vegetales. También probamos el arais de cordero crocante (una hamburguesa chata de cordero entre pan pita con salsa de yogur y muchas hierbas arriba junto con pickles de cebolla). Por otro lado, al mediodía hay un menú ejecutivo imperdible: cada día tiene un color, con acompañamientos preestablecidos y uno elige la proteína: tierra, mar, huevos o queso halloumi. Viene con bebida y postre.

También podemos ir a Narda Comedor a merendar y esa sería una increíble idea. Pueden probar la tarta vasca con conserva de alguna fruta de estación, por ejemplo, tomates de árbol de Jujuy o higos. También hay budines, Gordipochi (galletas de chocolate con pistachos) y un especial que es de nuestros favoritos: pasteles de Belem, pasteles portugueses adornados en este caso con frutos rojos. Todo esto está dispuesto en mesas a la entrada… como para no tentarse.

Una de las premisas de Narda Comedor, por las cuales nos encanta este lugar y nos pone felices su éxito, es generar una cocina conciente. Es decir, que promueva una alimentación sana ofreciendo platos que cubran todas las vitaminas, proteínas y carbohidratos necesarios. Por otro lado, una cocina que se mueve con las estaciones, que se acopla a los ritmos de la naturaleza y a los de la producción regional, que usa productos frescos, orgánicos y de buena calidad. Por último, una cocina al tanto del desperdicio que genera la industria gastronómica y que tiene como compromiso reducir la contaminación, el exceso y evitar que la comida se tire.

Narda Comedor es lo que podríamos decir un lugar redondo. Se come bien y se la pasa bien. Todo es agradable: el ambiente, la atención, la comida, pero esta afirmación está lejos de ser naive, ya que, como dijimos, se trata de una cocina que nos interpela, que cuestiona la manera en que consumimos y nos alimentamos. El restaurante, además, está emplazado en una manzana gastronómica. Justo al lado está Sucre, el restaurante del que Fernando Trocca es chef ejecutivo, en la esquina está Dandy y dando la vuelta Cucina Paradiso de Donato de Santis. ¡No tienen más que elegir!

Narda Comedor
Mariscal Antonio José de Sucre 664 – Belgrano
Tel: 6131 0664 –reservas por Whatsapp-
Lunes a sábado de 8h30 a 23h30 y domingo de 8h30 a 20h
Precios: $ $ $

Alicia de Luca, sabor y elegancia en Villa Devoto

alicia de luca
Foto: sitio web Alicia de Luca

Llegamos al restaurante Alicia de Luca casi sin planearlo y sin embargo resultó ser una agradable sorpresa que descubrimos a tan solo una cuadra de la Plaza Arenales en Villa Devoto, un barrio que se está poniendo de moda.

El restaurante está ubicado en un edificio contemporáneo, cuya decoración interior juega con los volúmenes y refleja la búsqueda de modernidad. El lugar es particularmente amplio y aireado, y una pared completamente vidriada inunda de luz todo el salón. Nos encantó la sensación de espacio y claridad. El diseño es prolijo y los colores evocan el estilo escandinavo con la madera como protagonista, sobre todo en los estantes detrás del mostrador que conforman el punto más llamativo y emblemático del restaurante.

Desde el punto de vista culinario, Alicia de Luca cumple sus promesas: los platos son tan refinados como su ambiente. Fuimos allí con una amiga que es habitué del lugar y nos dejamos guiar por sus recomendaciones. Nos tentamos con un risotto verde muy cremoso y preparado con espinacas y espárragos. Contrariamente a lo que se espera de este plato, resultó ser una porción justa y de sabor lo suficientemente sutil como para sentirse satisfecho sin sentirse pesado. En cambio, las generosas ensaladas de la carta pueden oficiar perfectamente de plato principal.

El menú propone además un interesante abanico de pescados y frutos de mar (mejillones, camarones, salmón), una propuesta distinta en el panorama gastronómico de Buenos Aires. Si bien el ambiente para cenar a la luz de las velas es muy agradable, otra simpática alternativa para descubrir Alicia de Luca es la merienda con sándwiches, bruschettas, tortas y todo acompañando de un rico té saborizado. Los desayunos junto al ventanal con los primeros rayos de sol también deben ser de lo más placenteros. Sin embargo, los precios son un tanto elevados así que lo recomendamos para festejar una ocasión especial.

Si andan por la plaza Arenales, no dejen de probar los macarons del Café de la Plaza y si prefieren comer rico en un lugar muy original la opción ideal es Vagón Devoto.

Alicia de Luca
Asunción 4102 – Villa Devoto
Tel: 4501-7226 / 4502-6369
De lunes a jueves de 7h30 a 0h30, de viernes a domingo de 7h30 a 01h
Precios: $ $ $

Traducción: Agustina Pasqualini

TOP 10: Los bares notables que todavía no conociste (pero deberías)

Alternativos, literarios o deportivos… son 92 los bares que llevan la mención de “bar notable” en la Capital Federal argentina. El denominador común es que todos son los “más representativos de Buenos Aires” y varios de ellos han sido reconocidos como “patrimonio cultural de la ciudad de Buenos Aires” por su continuidad en el tiempo, su arquitectura, su relación con la historia de la ciudad y también por haber contribuido a sus logros culturales. Hoy los llevamos a recorrer diez de estos bares un poco alejados de los circuitos más turísticos. Ideal para descubrir Buenos Aires de otra manera. ¿Vamos?

Bar Oviedo – Mataderos

El Bar Oviedo funciona desde 1900 en el barrio de Mataderos. Durante mucho tiempo fue punto de encuentro entre la ciudad y el campo por estar situado donde llegaban los animales con destino a los mataderos (de allí el nombre del barrio). El bar, todo recubierto en madera, es una referencia hasta el día de hoy. Un billar acompaña las mesas de madera y las de metal que se dispersan en el salón principal donde todavía se ven hombres vestidos “a lo gaucho” con bombachas de campo, alpargatas y boina. El estilo rural del barrio perdura en el Bar Oviedo. Una buena opción para los domingos de visita a la famosa Feria de Mataderos.

Café de Garcia – Villa Devoto

Un café tradicional del barrio de Villa Devoto con tres mesas de billar en su salón principal. Pero lo que más llama la atención es la enorme cantidad de fotos y objetos que adornan las paredes: máquinas de coser, espejos, cajas registradoras y hasta viejos sifones. Una colección incomparable. El otro atractivo de este bar es su conocidísima picada que se sirve todos los días de jueves a sábado y que incluye una degustación de 30 tablas diferentes.

Café de la U – Villa Urquiza

Ubicada en la magnífica esquina de la Avenida Triunvirato y Franklin Roosevelt, el Café U funciona desde el 15 de diciembre de 1986 y rinde homenaje, por su nombre, al barrio de Villa Urquiza. Presenta diferentes opciones gastronómicas muy interesantes, como por ejemplo sus variedad de sándwiches o el famoso crêpe de espinacas con champiñones y queso con salsa rosa y el mega clásico flan casero con dulce de leche.

Café Don Juan – Villa Santa Rita

Don Juan es un típico café de barrio, construido en 1920 en la esquina de Camarones y Condarco. Ocupa la planta baja de un edificio de dos plantas. La decoración está compuesta de materiales nobles (sillas vienesas, ventanas de madera, etc.) y la propuesta gastronómica resulta también muy interesante: un servicio atento y agradable, deliciosos sándwiches caseros y medialunas suculentas. Otra de las cosas que hace que sea legendario, es la cantidad de películas que se rodaron en su salón, por ejemplo “El verso” de Sami Shaw, “Assassination Tango” de Robert Duvall, “Ilusiones”, “¿Dónde estás amor de mi vida que no te puedo encontrar?” y “Rosas, rojas, rosas”. Ya lo saben: Don Juan es el lugar de referencia del barrio de Villa Santa Rita.

Café Margot – Boedo

En el barrio de Boedo, cerca de otro bar notable (Esquina Homero Manzi), se encuentra una casa tradicional construida a principios del siglo XX por el genovés Lorenzo Berisso. En la planta baja funciona el mítico Café Margot. Anécdota: nos situamos en los años 1950, el presidente Don Juan Domingo Perón circula por la Avenida Independencia, de pronto, le ordena a su chofer de volver en dirección a Boedo para llegar hasta la esquina de Avenida Boedo y San Ignacio. Ante el asombro generalizado, el General desciende de su automóvil y entra al Café Margot. Quería probar sí o sí el sándwich de pavita en escabeche del que tanto le habían hablado. Luego de haber visto pasar a distintas personalidades muy conocidas, el Café Margot fue distinguido por la Asamblea de Estudios Históricos de Boedo como uno de los lugares históricos del barrio. Un diploma de la Secretaría de Educación (GCBA) agradece incluso al Café Margot por su participación en el Programa “Buenos Aires lee”, mientras que el Museo de la Ciudad lo declaró “Testimonio vivo de la memoria ciudadana”. Nada más y nada menos, señores…

Café Olimpo – Monte Castro

Este establecimiento se creó en 1950 y su nombre se debe al equipo de fútbol que jugaba justo en frente. Se pueden observar varias piezas de colección como repuestos de automóviles, volantes, luces, insignias, carburadores, y objetos antiguos como fotos de Carlos Gardel en la playa y otras sorpresas que podrán descubrir como las patas de una vieja máquina de coser Naumann o el primer “televisor del barrio”. Además de estas reliquias, los habitués del Café Olimpo (entre los que están Goyeneche, Alejandro Doria y los actores Luis Brandoni, Julio De Grazia, Betiana Blum y Enrique Pinti entre otros) también elogian su faceta como snack-bar. El “Olimpo” es una excelente opción para los grandes amantes de los cafés históricos de Buenos Aires, sin tener que salir de la zona oeste de la ciudad.

El Buzón – Nueva Pompeya

Una esquina que conserva su construcción original y donde funcionó, hasta el 1927, el Colegio Luppi antes de que el director de aquella época Eduardo Colombo Leoni se hiciera propietario del mismo. Este colegio del barrio de Nueva Pompeya tuvo en sus aulas como alumno al célebre compositor Homero Manzi, entre 1920 y 1923. La leyenda dice que se inspiró en aquel lugar para escribir sus tangos más conocidos “Manoblanca” (1939), el “Barrio de tango” (1942) y “El Sur” (1948). Homero Manzi también era hincha del CA Huracán, un club fundado en este mismo café El Buzón.

El Faro – Parque Chas

En la esquina de La Pampa y Avenida de los Constituyentes, en el cruce de los cuatro barrios: Parque Chas, Villa Urquiza, Villa Pueyrredón y Agronomia, El Faro nace en 1931. Mantuvo de manera intacta el espíritu del café auténtico de los años 1930. Sus paredes cuentan la historia de Buenos Aires donde se exponen fotos de Carlos Gardel, Enrique Santos Discépolo, Amadeo Carrizo, Rattín, Niní Marshall, Alberto Olmedo, Minguito o Sandro. También se puede ver una foto de Rubén Juárez tocando el acordeón en el bar cantando con algunos clientes bastante sorprendidos. Actualmente, para los fanáticos del tango, los viernes, El Faro recibe a músicos y cantantes de tango con motivo de su programa “El tango vuelve al Barrio” y el sábado es sede de las noches de peñas de folklore. Un clásico infaltable para todos los tangueros.

La Farmacia – Flores

En la esquina de la Avenida Directorio y la Avenida Rivera Indarte, a cuatro cuadras de la Plaza Flores, se encontraba la farmacia Santa Elena. Inaugurada en 1910, Leopoldo López fue el gerente de la misma entre 1936 y 1953. Luego fue Don Mauricio Giwnewer el que continuó con la gerencia hasta su cierre definitivo. Pero Lucas Vidal, nieto de Don Mauricio quiso darle una nueva oportunidad al local a principios del año 2000. Con entusiasmo, trabajó junto a su padre, el arquitecto Fernando Vidal, con el objetivo en mente. Gracias a toda la familia, se creó el Café La Farmacia. En este edificio característico de dos pisos que data del siglo XX se luce un gran salón muy agradable con vista a dos avenidas. Con sus vitrinas de madera y los estantes de la época de la farmacia, la atmósfera allí es muy cálida y atípica. Desde el punto de vista culinario, las especialidades de la casa son variadas: la tradicional e infaltable picada, los crêpes salados o la fondue de queso o de chocolate. Todos los mediodías podrán disfrutar de las sugerencias del chef como pollo salteado con verduras y almendras y el pollo a la parrilla entre otros. Así quién no quiere visitar una farmacia…

Los Laureles – Barracas

En el barrio donde funcionan tres bares notables actualmente (El Progreso, la Flor de Barracas y Los Laureles), este último llamó poderosamente nuestra atención. No sólo porque Alfredo Palacios era habitué de allí sino porque es uno de los más antiguos de la ciudad ¡fundado en 1890! Podemos ver en todo momento, el cartel en homenaje a sus fundadores españoles “Café-Bar-Billares de Hidalgo, González y Santamariña”. También por su cercanía con el club Deportivo Barracas, algunos boxeadores muy conocidos fueron clientes de Los Laureles. Entre ellos: José María Gatica (aquí también se filmaron escenas de la película Gatica, de Leonardo Favio), Tito Sáenz, los hermanos Carlos y Osvaldo Cañete y el fabuloso Oscar “Ringo” Bonavena. Todos los viernes a la noche, los vecinos habitués del barrio de Barracas se acercan hasta Los Laureles para tocar la guitarra y cantar algún que otro tango en compañía de Roberto Flores, Elba del Valle, Roberto Quiroga, Sergio Veloso, Raymond Vergara y Omar Casas, siempre acercándose a su gente y siempre tan aplaudidos en las formidables noches que los tienen de protagonistas.

Foto:  José María Pérez Núñez

Niño Gordo, parrilla asiática con estética alucinante

Foto: Instagram de Niño Gordo
Foto: Instagram de Niño Gordo

En la misma calle y de los mismos dueños de los populares Chori y La Carnicería, como completando una trilogía, se instala Niño Gordo, cocina asiática basada en carnes asadas. Sin embargo, a diferencia de sus hermanos, este nuevo local tiene una entrada más discreta; no más que una puerta roja y una pared blanca iluminada por luces de neón. Pero al pasar esa barrera, viene un salón iluminado por 150 lámparas rojas, paredes empapeladas con motivos asiáticos, peceras con medusas, osos panda y cientos de detalles más. Un tributo kitsch con acento asiático.

Dos salones y una interesante barra para comer junto a la cocina misma: así se puede casi participar en el proceso de cerca. Se puede percibir todo lo que se hornea, hierve, fríe, pasa por la plancha; además de verificar la calidad de los ingredientes y el cuidado con que se les maneja.

Los platos, siguiendo el estilo de los dueños, hace énfasis en la carne; pero en este caso con influencia asiática. Se pueden pedir raciones o platos para compartir. Recomendamos los dumplings negros rellenos de pato estilo Pekín y el  Okonomiyaki: tortilla japonesa que se cocina sobre una plancha con varios ingredientes. Otro imperdible es el bife de chorizo argentino en versión tataki, acompañado con arroz, wakame, lechuga y shiso. También hay pesca del día a las brasas y opciones vegetarianas.

DATO CRUCIAL: recomendamos ir con reserva; se llena mucho y pueden llegar a esperar hasta hora y media. Para amenizar la espera, se ofrecen varios tragos con una presentación creativa y una de las las mejores barras de whisky japonés de la ciudad.

Si al terminar de cenar quieren ir a tomar algo, muy cerca estan Victoria Brown, con su encanto de bar oculto o La Calle Bar con su estética urbana.

Niño Gordo
Thames 1810 – Palermo
Tel: 2129-5028
Martes a Domingo de 20h a 0h
Precios: $ $

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