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Mapa interactivo de los barrios de Buenos Aires

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De paseo por Buenos Aires o simplemente con curiosidad por tu vecindario, te invitamos a sobrevolar la ciudad con este mapa interactivo de los barrios de Buenos Aires. Hacé clic en un barrio para descubrir lo que lo hace especial, así como sus principales atracciones turísticas. También encontrarás ideas de escapadas para los finde largo o tus paseos dominicales, haciendo clic en las áreas: Norte, Sur, Oeste, Costa y Uruguay. ¡A disfrutar!

* Si un barrio no es «clicable», es porque no ha sido explorado todavía por nuestro equipo (¡pero no tardará mucho!)

TOP: Vino para quedarse, o el «nuevo» circuito del vino en Buenos Aires

vino buenos aires
Foto: Alyssa Hurley

Argentina es un país de vinos, se sabe. Pero si bien se trata de una industria que no se detiene por nada; no fue hasta hace poco que las vinerías están atreviéndose a propuestas diferentes, más osadas, combinando vinos menos tradicionales (léase, todo lo que no es Malbec) con una carta gastronómica también original o con un toque muy propio.

No sólo cambia el negocio, también el público. Paladares más refinados, juicios mejor informados, están pidiendo probar cosas nuevas pero también cosas buenas. Así que, después de que hayan pasado por nuestro TOP de vinerías recomendadas de siempre; y por nuestra nota sobre el boom del vino natural para entender por dónde venimos; acá presentamos una lista de las nuevas vinerías que están de boca en boca.

🍷 Naranjo

Naranjo combina la elegancia de una vinoteca bien pensada, con la comodidad casual de un bar de barrio. “Muchos vinos traviesos, que se la jugaron, muchos pequeños productores y muchas bodegas desconocidas que comparten anaqueles con etiquetas clásicas. Se prefieren los vinos de poca intervención y se vale pedir recomendaciones. Eso combinado con un menú completamente estacional y emocional que se presta para cerrar los ojos y pedir al azar”. Leer nota

🍷 Anfibio

Anfibio tiene una personalidad ligeramente irreverente, pero bien vestida. Buenas etiquetas, de todo un poco, pero bien seleccionado por un ojo (¿o paladar?) entrenado. Sea por botella o por copa, tienen un happy hour amigable. Un plus de Anfibio es una estética divertida que se presta para subir 20 fotos: el pasillo de neón rojo, los ojos anfibios, la barra larga medio rosa, las obras polémicas de Alan Søding, el entrepiso sci-fi y la terraza pastel. Otro plus: la comidita de @anfibiovineria está re-buena y es todo plant-based (recomiendo los pinchos de hongos, el curry, los tacos veganos). Justo al lado de NOLA, otro barcito consentido de BAC.

🍷 Overo

Un club de vinos con una lista extensa y diversa de opciones, por copa y por botella, con precios muy interesantes que pasan por todos los rangos; especialmente para tratarse un lugar tan lindo y tan cómodamente ubicado (pleno Palermo). Son más de 400 etiquetas para disfrutar en sus varios ambientes: el salón, la galería o la gran terraza con vistas a Plaza Armenia. Y si se lo toman verdaderamente en serio: Overo ofrece una membresía que permite acceso a salas privadas (una de ellas con bandejas de vinilos y audio de punta; la otra con un cine privado) además de eventos exclusivos y prioridad de reserva. 

🍷 Nilson

Otra prueba de que la época en que el vino representaba la formalidad, y que se tomaba en cenas, citas o invierno; ya quedó bien atrás. Nilson impone la filosofía “vino al paso” en el Mercado de San Telmo (¡nada más y nada menos!) así que es ideal para combinar con una visita a Beba o a Merci (por mencionar un par de favoritos del mercado). Los vinos por copa van rotando y se ofrecen en tres niveles de intensidad. Los platitos para acompañar son también tipo tapas para acompañar: quesos, fiambres, dips…

🍷 Vina (x2)

Esta parte puede ser un poco polémica, y a la vez una anécdota curiosa. Hay dos locales de vino llamados “Vina”, que no tienen nada que ver entre sí (preguntamos), y la verdad es que los dos merecen un lugarcito en esta lista. 

Uno de ellos está en San Telmo y la fórmula es similar: tapas mitad clásicas mitad gourmet (ejemplo: tortilla de papas con salsa de berenjena) y vinos por copa o por botella en un ambiente informal. Personalmente destaco que Vina San Telmo esté en un barrio donde históricamente vino = bodegón; y además en la Avenida Caseros, un boulevard muy especial que en los últimos años se convirtió en un polo gastronómico.

El otro Vina está en Belgrano y ofrece el gran privilegio de compartir vereda con Pony Pizza y con Orei (de los mejores ramen de la ciudad). Vina Belgrano es una ventana del buen vino, literalmente. Se definen como la primera “buchette” del vino en Argentina. La propuesta se completa con empanadas de filosofía agroecológica y orgánica. Un lugar con una propuesta directa, pero elegante.

🍷 Amores Tintos

Tengo que admitir, antes que nada, que soy bastante escéptica con el tema del vino tirado. Sin embargo, me parece bien que haya al menso UN lugar, en un país vinero como Argentina, que ofrezca la propuesta. Además, las veces que he terminado con amigues en Amores Tintos, no ha sido por las 16 canillas de vino tirado que ofrecen; sino por la amplia selección de vinos en botella, los precios agradables y la ubicación muy conveniente. Es una opción a tener en cuenta para una ocasión casual, sencilla.

🍷 Vinos y café

En Buenos Aires siempre hubo una tendencia hacia lo abarcativo, propuestas que quieren unir todo lo bueno. En DOC te proponen ir al mismo lugar por un buen café de especialidad y una buena copa de vino. Todo junto, uno primero y otro después, uno el lunes y otro el viernes, o un vino vos y un café tu amigue. La misma combinación la establece COWI, además con un local enorme en Palermo que se presta muy bien para after-office. 

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El Pasaje de La Defensa, una travesía histórica

pasaje defensa

Si algún día, mientras recorren la feria de San Telmo, se les ocurre soñar con algo tan descabellado como escaparse del bullicioso gentío y viajar al corazón de la historia de uno de los barrios más viejos de la ciudad, el pasaje de la Defensa es sin duda alguna el sitio donde encontrarán ese preciado remanso de paz.

En la esquina de Defensa y San Juan, se encuentra esta vieja casa burguesa construida a lo largo y en dos pisos. Aún se respira nostalgia, poesía de las cosas de antes: azulejos en damero, pintura amarilla desteñida, patios y galerías de estilo italiano. Resulta fácil imaginar la vida de lujos que, desde el año 1876, vivieron allí sus propietarios, la familia Ezeiza, una de las más adineradas de la ciudad.

Resumen histórico

La historia cambia un poco algunos años más tarde cuando la fiebre amarilla sacude al barrio y ocasiona la prematura partida de la familia. La casa se transforma en escuela tras estar deshabitada, luego en sede nacional de un centro para sordos y finalmente después de la crisis de 1930, se transforma en conventillo (suerte de vivienda urbana colectiva).

Recién en 1980, tres arquitectos rediseñaron el espacio tratando de conservar el alma de lugar. La residencia, alguna vez sinónimo de riqueza, se transformó entonces en una galería de comercios con anticuarios y pequeñas boutiques de artesanías.

Espacio cultural

Si continúan su visita hacia el primer piso, podrán sentarse en una de las mesas de la terraza del Bar Ezeiza, un pequeño bar cultural siguiendo el estilo de sus locales vecinos. El lugar es cálido, el menú propone algunos tragos típicos argentinos, limonadas naturales y algunos platos.

A la salida, los amantes del arte moderno se dirigirán al Mamba mientras otros seguirán recorriendo los puestos del mercado, la gran atracción de San Telmo que también atesora una buena parte de la historia del barrio. Y si les gustó el lugar, descubran otros pasajes secretos de Buenos Aires acá

Pasaje de la Defensa
Defensa 1179 – San Telmo
Tel: 11 6597-0447
Martes a domingo de 10h a 19h
Entrada gratuita

La Noire, un refugio francés adorable y vintage

la noire cafe buenos aires
Foto: Instagram La Noire

La Noire es un café que nos ha impresionado con su decoración, su sencillez y su gastronomía francesa. Puede que si uno camina por el frente, el lugar pase desapercibido, pero lo recomendamos cien por ciento. Solo la discreción de este café podría preservar su esencia tranquila y su aire de local recién abierto.

La Noire cuenta con dos sucursales.

La primera está en una antigua casona reciclada en el barrio de Villa Crespo. Ni bien entremos podremos ver junto a la ventana una tentadora mesa dispuesta con tortas, croissants, pains au chocolat y otras delicias. Al levantar la vista, notamos un espacio amplio, con paredes lisas pintadas de distintos colores, una pared descascarada, muebles algo disonantes, mesas para comer de madera, mesas ratonas circulares, butacas y sillones tapizados, etc. Lo que impresiona es que todo está dispuesto en un lugar específico, como si cada mueble fuese una pieza de exhibición. El pequeño patio y las grandes puertas con ventanas ofrecen buena luz natural. Las bombitas de luz, junto con los muebles y las flores de las mesas, ofrecen una calidez casi romántica. Por otro lado, sobre los muros suele haber obras de arte colgadas.

En su segundo local, ubicado en el calmo barrio de Colegiales, nos encontramos con una experiencia similar.  Si venís por la bicisenda de la calle Superí vas a encontrarte con La Noire justo al final de la calle, convirtiéndose en otro de los cafecito imperdibles de este barrio. Un frente con toldito colorado que parece salido de un cuadrito. En este caso el salón es más pequeño, pero cuenta con bancos y mesitas en la vereda y una mesita junto a la ventana donde podrías quedarte horas disfrutando tu café y viendo a la gente pasar.

La carta, se podría decir que tiene lo justo y necesario: café de especialidad, una selección de delicias francesas, tortas exquisitas y un surtido de tartines (tostadas) y sándwiches vegetarianos y no tan vegetarianos, hechos en el momento con ingredientes frescos.

La Noire es un hermoso oasis, con una atención impecable y una preocupación por el detalle que se nota muchísimo y se agradece. No pierdan la oportunidad de ir a relajarse con amigos o pareja, o simplemente de escaparse solos allí a leer.

La Noire
Bonpland 1173 – Villa Crespo
Tel: 4857-6516
Todos los días de 9h a 19h30
Precio: $ $ $

La Noire Colegiales
Virrey Loreto 3302 – Colegiales
Todos los días de 9h a 19:30h
Precio: $ $ $

 

CIRCUITO MARADONA: 10 lugares para recordar al 10

maradona buenos aires
Foto: Facebook La Casa de D10S

El 25 de noviembre de 2020, pasadas las 13:20, los periodistas argentinos se enteraban en vivo y por televisión de una noticia que marcaría para siempre la historia de los Ídolos populares en Argentina: Diego Maradona había muerto.

Entre lágrimas, los comunicadores informaban a los televidentes locales y al mundo entero, que el astro del futbol mundial había pasado a la inmortalidad, 20 días después de haber sido operado de un hematoma subdural en su cabeza.

El Diego, como le decían cariñosamente, es probablemente uno de los personajes mas controversiales de la historia argentina. La opinión pública se divide entre quienes entienden y valoran a aquel jugador de futbol que en el año ’86, supo traer al país la tan ansiada Copa del Mundo -haciendo olvidar por un momento de los tiempos de guerra y de dictadura que habían quedado atrás- y quienes juzgan sus comportamientos en la vida privada.

Lo cierto es que la partida de Diego no le fue indiferente a nadie. Y mucho menos a quienes sostienen que detrás de ese jugador inigualable, estaba el hombre salido de una villa, poniendo en lo mas alto a la Argentina y a todo un sector relegado históricamente: El Diego los representaba.

Es por eso, que a modo de homenaje a este personaje tan trascendental, decidimos hacer una lista de aquellos lugares en Buenos Aires que fueron clave en la vida de Diego Maradona y que cualquier fanático del barrilete cósmico, tendría que conocer.

1. La Bombonera  (Boca)

Estadio Alberto J Armando, mas conocido popularmente como “La bombonera”. Ubicado en el porteño barrio de La Boca, es el estadio del Club Atlético Boca Juniors, uno de los equipos de fútbol más grandes de la Argentina y donde Maradona jugó, en dos oportunidades, durante cinco años. Además, es el lugar donde pronunció su icónica frase “la pelota no se mancha”, en su partido despedida del futbol, en 2001.

2. Estadio Diego Armando Maradona – Paternal

El estadio que lleva su nombre desde 2004, es también el estadio del equipo que lo vio nacer futbolísticamente: Argentinos Juniors. El Diego tenía 15 años todavía, cuando debutó profesionalmente en la primera división del equipo de La Paternal. Jugaría durante cinco años, hasta que se fue a Boca Juniors. El resto es historia.

Pocas semanas después de su fallecimiento, el club solo tardó 24 horas en abrir un santuario en homenaje al Diego. En él mismo se encuentran todas las ofrendas que los fanáticos acercaron a la vereda del club aquel 25 de noviembre y, además, un mural del artista Maxi Bagnasco que emula un altar.

3. La casa de D10S – Paternal

Esta casa, hoy transformada en museo, está ubicada en La Paternal (Lascano 2257) fue la primera casa propia que tuvo Diego en Buenos Aires. Se trata del domicilio donde residió hasta la década del 80, antes de mudarse a Villa Devoto. Había firmado su primer contrato profesional con Argentinos Juniors y el club quería que residiese lo más próximo al estadio posible. Se puede visitar reservando turno previamente acá.

4. Segurola y Habana – Villa Devoto

Fue en un edificio en la intersección de estas calles que Diego vivió junto a la que fuese su mujer, y sus dos hijas: Dalma y Gianinna. Pero la épica de ese edificio, llegaría en 1995 por la frase pronunciada por el diez en televisión: “A Toresani, Segurola y Habana 4310 séptimo piso, vamos a ver si me dura treinta segundos”.

En su vuelta al futbol argentino, Maradona tuvo un enfrentamiento público con el jugador Toresani, de Colon de Santa Fé. En ese contexto, Diego lo invitaría a duelo, públicamente, en su casa, convirtiendo a esa esquina devotense en un punto emblemático para los maradonianos. Los simpatizantes le han cambiado el nombre a los carteles de señalización: hoy día, en esa intersección las calles se llaman Diego y Maradona, sobre la altura infinito y queda ubicada en la comuna 10.

5. Pizzería La Rumba – Nueva Pompeya

En reiteradas ocasiones, Pelusa hizo emocionar a más de uno contando la anécdota de que fue lo que hizo cuando cobró su primer sueldo, allá por los años 70, cuando todavía era un adolescente que daba sus primeros pasos con la pelota: “El sueño de mi vida era llevar a mi mamá a comer, los dos solos, como novios. Había una pizzería por la Avenida Sáenz de la que sentía un olor riquísimo cuando pasaba con el bondi. Cuando cobré, me gasté todo el sueldo en la cena. Yo parecía Bill Gates y mi mamá, la reina Sofía”

Esa pizzería es La Rumba, legendaria casa de comidas del sureño barrio de Pompeya, que hoy día se jacta de decir que el Diego, destinó su primer sueldo, a su menú.

6. Basílica del Santísimo Sacramento – Retiro

Esta iglesia, ubicada en Retiro, fue la elegida por Diego y su ex mujer Claudia Villafañe, para dar el sí.  Es uno de los templos religiosos mas lujosos de la ciudad de Buenos Aires y es, desde hace años, el lugar elegido por la alta sociedad porteña para casarse.

7. Estadio Luna Park

El escenario por el que han pasado personalidades de la música, la política y el deporte, como Frank Sinatra, Liza Minelli, Carlos Monzón y hasta el mismísimo papa Juan Pablo II, se transformó en un lujoso salón de fiestas para 1200 personas para la celebración del casamiento de Diego y Claudia.

8Café de Garcia – Villa Devoto

Este café se jacta de ubicarse en el mismo barrio que el clan Maradona eligió para vivir y del que, además, era asiduo visitante. En el interior del bar se conservan remeras que el mismo Diego firmó para los empleados y sus botines. Independientemente de la admiración que se sienta o no por Maradona, este lugar es un must para los amantes de la cultura cafetera porteña. Ubicado en el barrio de Villa Devoto, es un café notable que data del año 1927. Es de los más antiguos en Buenos Aires.

9. Predio Malvinas Argentinas – Paternal

Este polideportivo, utilizado con frecuencia para eventos musicales, pertenece a la Asociación Atlética Argentinos Juniors. Es el predio donde entrenaba con «Los cebollitas» (el equipo de las inferiores del bicho), ergo, el lugar donde se produjo la magia: fue en este lugar que en 1970, Francis Cornejo (el entrenador de las inferiores de Argentinos) descubriría la zurda de un pibe de 10 años que años más tarde, haría historia.

10. Estadio José Amalfitani – Liniers

El estadio del Club Atlético Vélez Sarsfield es uno de los estadios donde el diez hizo de las suyas. Además de ser el lugar donde Maradona jugó su primer partido oficial con la Selección Argentina, también fue escenario de grandes y recordadas jugadas del Diego. Una de las anécdotas, quizá, más llamativas, data de cuando la selección debía enfrentar a Alemania en un amistoso, en el año 1987. Napoli, el entonces equipo del jugador, no lo autorizó a viajar. Así y todo, fiel a su carácter y estilo, Diego se subió al avión y asistió a Burruchaga en el único gol de esa tarde. Épico.

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Perú Beach, deportes y descanso a orillas del Río

perú beach
Foto: Instagram Perú Beach

Todos los jóvenes de la Zona Norte conocen Perú Beach, el lugar de los deportes náuticos ubicado entre Acassuso y  San Isidro.

Lejos de la agitación del Centro, ofrece un espacio ideal para practicar toda clase de deportes al aire libre como fútbol, windsurf, kite surf, kayak, roller hockey y hasta un muro de escalada. Si los deportes no los tientan, pueden tirarse en el pasto y disfrutar de una hermosa vista al río, tomar sol o quedarse leyendo.

A la hora del almuerzo, prueben los sándwiches que propone el restaurante del club, al borde del agua, ¡Es como estar de vacaciones!

Y si siguen con ganas de río y descanso, les aconsejamos que pasen un día en el Tigre, disfrutando de la vegetación autóctona mientras navegan por las aguas del delta.

Perú Beach
Elcano 794 – Zona Norte (entre Acassuso y San Isidro)
Todos los días de 8h30 a 00h
Sin reservas

TOP: Lugares para comer y disfrutar junto al río

Compadre, café y felicidad en Villa Devoto

Compadre villa devoto
Foto: Compadre Bike & Coffee

¿Hace falta ser un biker confirmado para dar una vuelta por Compadre Bike & Coffee? ¡No! A pesar de su nombre, ese café y bar encantador te recibirá con los brazos abiertos, eso si sos lo suficiente aventurero para salir de los caminos de siempre, porque ir hasta allá te cambiará de los lugares conocidos de Palermo.

Dale que vos podes: con o sin la bici, subite al tren San Martin (desde Palermo o Retiro) o al tren Urquiza (desde Federico Lacroze, Chacarita), que te prometemos un lindo viaje. 

Un spot de amigos diferente

Bienvenidx a Villa Devoto. Apenas salimos del centro y ya nos sentimos en el campo (así se siente la vida porteña). La gente es simpática, sencilla, pasea el perro sonriendo. En la esquina entre dos callecitas peatonales está el cálido Compadre, que aporta sin lugar a duda algo hipster al barrio, mezclando modernidad y familiaridad.

Sus grandes ventanales abiertos a la calle permiten consumir en la barra, con una vista auténtica a la cocina típica de panadería. Y sino, las mesas afuera son ideales para pasar un buen rato. Gracias a su locación media escondida, Compadre no queda de paso, lo cual lo convierte en un lugar tranquilo, aunque bien poblado gracias al boca boca efectivo. Entendemos, porque la amabilidad de los dueños es incomparable.

Pizza, birra y ristretto

Compadre es el spot cool del barrio donde está bueno sentarse para encontrarse, solo o acompañado. El lugar ofrece todo casero: el pan, una selección de pastelerías (pidan que tienen el día que vayan, a nosotros nos tocó un excelente budín de limón que recomendamos!) y obviamente, un café de calidad.

Pueden tranquilamente pedir espresso o ristretto, el café es realmente rico, con o sin leche de almendras. Y tenemos una buena noticia para los amantes de la noche: Compadre tiene medio turno nocturno los fines de semana. Antes de que cierre, quédense a tomar cerveza y prueben las pizzas caseras. Nos dicen que vuelven loco a todo el barrio…

Antes de irnos, nos agarra cierta nostalgia. Será por la adrenalina que uno siente después de tomar un rico café, por la atención tan buena y por el placer que es respirar un aire distinto. Les prometimos una buena experiencia, y a modo de prueba, ya les decimos que volveremos a Compadre.

Si vuelven en tren, tendrán justo el tiempo necesario para absorber la linda energía que les dejará el lugar. Llegando a Chacarita, la sodería de moda Sifón queda muy cerca de la estación. Y si (todavía) tienen hambre, El Imperio de la Pizza es de nuestros restaurantes favoritos!

Compadre Bike & Coffee
Av. Gral. Mosconi 4300 – Villa Devoto (abrir en Google Maps)
De martes al miércoles de 10h a 19h y de jueves a domingo de 10h a 00h 
Precios: $ $

TOP: Nuestros patios y jardines favoritos

patios jardines buenos aires
Foto: Hernán Sáez en Club Lucero

Aceptémoslo: estamos todos emocionados con la llegada de los primeros días calurosos, las camisas entreabiertas y los vestidos veraniegos. El entorno cambia para los tragos after-office, las citas románticas, las celebraciones familiares, las meriendas con amigxs, los brunch del domingo… Queremos plantas, aire, luz y calidez.

Por suerte, y con mucho-mucho trabajo, logramos ponernos de acuerdo para armar un sumario de nuestros patios y jardines favoritos. ¡Ojo! Si tienen otro, no duden en compartir el secreto.

PLAN: Tomar algo

Soria tiene en su haber el jardín de los encantos, especialmente acogedor para añadir un poco de romance. También en Palermo, un bar que justamente está especializado en el tema “jardín” es Parque Bar, donde todas las instalaciones son una linda imitación de un parque verde y tupido. Para un poco de glamour correr al patio de Milion en Retiro.

Un poco más descontracturado tenemos el patio género «millennial-tropical» de Club Lucero. En Recoleta, con vistas al impresionante edificio de la Biblioteca Nacional; el bar Invernadero nos permite tomar uno de los mejores gins de la ciudad al aire libre.

PLAN: Almorzar al aire libre

Los ceviches peruanos de La Mar nunca fallan en su espléndido patio delantero con altas palmeras y espíritu tropical. Casa Cavia tiene una propuesta única en su mansión de 1927, con una carta exquisita que no se puede desligar de la literatura y el arte. Su patio, como el resto de la casa, es una de las maravillas de la Belle Epoque en Buenos Aires.

Santal tiene un patio realmente bonito al fondo de su local en Belgrano, ideal para un brunch o un almuerzo saludable. Ni hablar del ENORME jardín de Tomate en el corazón de Palermo Soho, bonito tanto en el día como en la noche, ¡jamás van a adivinar el tamaño desde afuera!

Un nuevo favorito es el espacio casi selvático de Chuí, en Villa Crespo. Con su galpón enorme y su menú sin carne, se trata de una visita muy linda tanto de noche como de día.

PLAN: Tomar el té

Si el plan incluye un café y algo dulce, lo encontrarán en el maravilloso Paul French Gallery rodeado de plantas y flores. En unas pocas cuadras, El Patio también tiene un espacio trasero muy bonito y floreado. Ah, pero si son de los más ambiciosos… estarán satisfechos con “la hora del té” en el ostentoso jardín de L’Orangerie, en el Hotel Alvear (al mejor estilo de Recoleta); y para ocasiones de lujo, el patio del Palacio Duhau.

PLAN: Ecléctico

Algunos de nuestros patios favoritos dan para mucho más que tomar o comer algo. Pueden tener toda una experiencia en la Galería Patio del Liceo rodeados de tiendas de diseñadores emergentes, con su oasis de paz lleno de plantas tropicales y música a unos pocos pasos de la avenida Santa Fe. Un espacio vintage y hype para el arte y la creatividad. El jardín del Museo de Arte Decorativo es hermoso y en la entrada encontrarán un local de Croque Madame (y ya que están, pidan el famoso sándwich francés). Y para un día familiar con algo para todos los gustos, ir a conocer el Patio de Los Lecheros en Caballito, un poco de cultura y un poco de gastronomía.


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Versalles, un barrio pequeño con una paz muy grande

Versalles barrio buenos aires
Cartel que perteneció a la estación Versalles, demolida en los 60s / Foto: Gabriel Biasin

Versailles o Versalles, como lo conocemos acá, no tiene nada en común con el conocido palacio francés, pero es el nombre que recibió este barrio de la periferia de la Capital.

Está ubicado al sur de Villa Devoto y es, (junto a Villa Real, Monte Castro, Vélez Sarsfield y Villa Luro) uno de los barrios menos populares y conocidos, de esos que no figuran en las guías de turismo, a pesar de su encanto.

En busca de calma

Versalles es uno de los barrios más pequeños de la Capital y se caracteriza por ser el que más espacios verdes por habitante tiene.

Si comparamos a los barrios porteños con personalidades, se puede decir que Versalles equivale al de una persona calmada y tranquila, poseedor de un microclima muy diferente al que se respira en los barrios cercanos al centro, sin grandes alteraciones sonoras o visuales. Con sus calles anchas, casas bajas y espacios parquizados, es el lugar ideal para quienes buscan tranquilidad.

Inspiración francesa

En 1911 se desarrolló un loteo alrededor de la nueva estación del Ferrocarril del Oeste, en tierras que en ese momento correspondían al barrio de Monte Castro. El barrio de Versalles nace en torno a la estación de tren, y recibe su nombre a pedido de un médico de la compañía que quedó embelesado en su visita al palacio francés.

Como era de esperar el nombre Versailles fue argentinizándose hasta convertirse en Versalles (con la sh muy pronunciada, a la usanza porteña).

Qué hacer y ver en Versalles

  • El Paseo Versalles: un parque alargado que cruza el barrio desde Arregui hasta Álvarez Jonte. Su recorrido arbolado es ideal para caminar, correr o sentarse a tomar mates.
  • La plaza Banff: definitivamente el lugar de esparcimiento elegido por las familias.
  • Al ser un barrio casi exclusivamente residencial, la oferta gastronómica no abunda. Pero recorriendo nos encontramos con una sorpresa: la fiambrería-bar llamada La Veredita. En esta hermosa casa en la esquina de Lisboa y Dupuy, se pueden degustar deliciosos sánguches y una linda variedad de cervezas y jugos, entre otras cosas.
  • Al parecer, Versalles es un barrio elegido por los cineastas. En la calle Echenagucía 1232 se encuentra la locación principal de la conocida película argentina “Esperando la Carroza” (un retrato de la herencia italiana en las costumbres argentinas).
  • El Café Buenos Aires, en la esquina de Nogoyá y Gallardo, fue locación de El Hijo de la Novia, película de Juan José Campanella. Lamentablemente este bar histórico hoy se encuentra en venta.
  • La Glorieta de Versalles: La estructura del antiguo Mercado Municipal Versalles fue transformada en un espacio cultural público donde los vecinos se reúnen a bailar, tocar música y realizar diversas actividades culturales.

Si buscan un día apacible lejos del ruido típico de la capital, ¡dense una vuelta por Versalles y volverán renovados!

FICHA BAC

El barrio en tres palabras: apacible, arbolado, familiar
Lo destacado: La Glorieta de Versalles y la Plaza Banff
Nuestros bares/cafés preferidos: 
La Veredita por sus sánguches riquísimos
y por su onda
Nuestros flechazos: Los estilos diferentes de casas, con detalles originales
de distintas épocas

MARCO, un nuevo museo de arte contemporáneo en La Boca

marco museo la boca
Foto: Facebook de MARCO

A tan sólo unas cuadras del parque Lezama, sobre la avenida Almirante Brown, el Museo de arte contemporáneo de la Boca (Marco) abrió sus puertas a fines del 2019. Coincide con la propuesta artística contemporánea del Distrito de las artes, al sur de Buenos Aires, con la Fundación Proa y el MACBA, Museo de arte contemporáneo de Buenos Aires.

Al igual que la Fundación PROA y el MACBA, MARCO es la iniciativa de una fundación privada, la Fundación Tres Pinos. El museo comienza con una primera sala de exposición en la avenida Pedro de Mendoza, no muy lejos de la Usina del Arte. En 2014, la Fundación puso en marcha la renovación de un edificio histórico del barrio de la Boca, para exhibir sus colecciones.

Después de cinco años de trabajos de restauración, el edificio art nouveau de 1913 vuelve a cobrar vida. Su fachada, creada por el arquitecto francés Alfred Massüe, fue restaurada y su arquitectura interior totalmente modernizada. Con una superficie de 350m², el edificio de MARCO propone dos salas de exposición, un entrepiso-biblioteca y un espacio bar.

La oferta artística de Marco está esencialmente constituida de colecciones de la Fundación Tres Pinos: pintura, escultura, serigrafía, diseño, etc. El museo también expone artistas contemporáneos a partir de convocaciones, últimamente sobre el videoarte. Y como plus: ¡la entrada es gratuita!

MARCO
Av. Almirante Brown 1031- La Boca (ver en Google Maps)
Tel: 2206-4853
De miércoles a domingos de 11h a 19h
Entrada gratuita

*Traducción: Daniela Gambarotto