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Salgado Alimentos, la cantina de la pasta loca

Azulejos en las paredes, muebles de fórmica y luces de neones… En este marco de los años 60, no faltan ni los pingüinos para el vino ni las conservas caseras de la nonna.

Salgado Alimentos supo mantener el espíritu de esta antigua fábrica de pastas frescas, transformándose en uno de los mejores restaurantes de pastas de Buenos Aires.

Sin el esnobismo de los grandes restaurantes gastronómicos, el chef Agustín Cichini propone platos delicados y sorprendentes. Ravioles de batata con almendras a los cuatro quesos o sorrentinos verdes con queso de cabra, espinaca y tomates secos con crema de rúcula son sólo algunas de sus creaciones. Los platos son abundantes y bien servidos.

Nos encantó esta cantina de barrio, donde se juntan familias, jóvenes y no tanto, trabajadores y curiosos. Si el día lo permite, aprovechen el día de sol y busquen una mesa sobre la vereda.

Después de comer, salgan a descubrir el Parque Centenario o vayan a tomar algo al bar de la Tribu.

Salgado Alimentos
Juan Ramírez de Velazco 401 – Villa Crespo

Tel: 4854-1336
De lunes a sábado de 12h a 16h
De martes a sábado de 20h30 a medianoche.

Guía del pequeño rufián porteño

¿Se consideran piolas, rápidos y astutos? ¿Creen tener futuro en el mundo de la delincuencia? Echen una mirada a las prácticas locales y vuelvan a pensarlo…

Chorros, abanicadores, gallos ciegos, biromistas, mecheras, garfios, pungas, boqueteros, escruchantes, arrebatadores, mostaceros, lanzas, bagalleros, pesqueros… en el lunfardo no faltan sinónimos para designar a todo individuo que se dedica robar sea cual sea su técnica. Aquí les dejamos algunos ejemplos:

El punga: Lo ideal son las horas pico y el transporte público. Simplemente estiren la mano y busquen alguna cartera abierta, una billetera que sobresale de un bolsillo, un celular sin vigilancia. Lo importante es actuar rápido y desaparecer del escenario. Hasta le pueden pedir una moneda a alguien y salir corriendo con su billetera. ¡Las opciones son infinitas!

El tachero trucho: En este escenario hay dos personajes, el chofer del taxi y el pasajero, generalmente un turista. A la hora de pagar, el pasajero le entrega al tachero un billete que el chofer sabrá astutamente remplazar por uno falso como por arte de magia, este último hará notar este detalle y el pasajero tendrá que sacar otro billete nuevo. Se puede volver a repetir esta operación pero abusen porque el pasajero puede descubrir el truco y entonces se arma quilombo…

Los mostaceros: Para este truco necesitan un cómplice. Mientras su socio le tira mostaza a un transeúnte, ustedes se precipitan para ayudarlo a limpiarse y de paso aprovechen para limpiarle los bolsillos. Otra variante es tirar un fajo de billetes falsos al piso y esperar que alguien muerda el anzuelo, cuando estén cerca, se pueden llevar su cartera, celular o lo que dé.

El motochorro: Para esta práctica necesitan también un cómplice y una moto (no vamos a entrar en detalles en donde conseguir una moto…). El mecanismo es simple, uno maneja y el otro manotea carteras y bolsos al pasar. ¡Ojo con los semáforos rojos!

Pepita la pistolera: ¡Un clásico! No requieren una pistola, simplemente necesitan hacerle creer a su víctima que lo están apuntando con un arma. Más convincentes sean, más chances tienen de no terminar presos, pocos son los que se atreven a cuestionar a alguien que supuestamente tiene un arma en el bolsillo de la campera… Luego es simple, entran a un café de Palermo y se llevan todos los celulares, joyas y dinero de los clientes. También pueden esperar a la salida de los cajeros automáticos o en algún callejón oscuro.

El noble arte de la delincuencia ya no tiene casi secretos para ustedes, sólo hay que animarse a dar el primer paso. Para perfeccionar su técnica, les recomendamos que miren la película Nueve Reinas, de Fabián Bielinsky, un clásico del cine argentino. ¡Pero sepan que la competencia es ruda e incluso desleal!

Maru Botana, manjares dulces de Belgrano

Los amantes de las pastelerías al paso del lado de Belgrano pueden ir a esta panadería de la calle 11 de Septiembre con los ojos cerrados. En esta calle rodeada de casas hermosas y hoteles particulares con estilos arquitectónicos diferentes entre sí -pasando por una estancia española hasta una mansión inglesa en un abrir y cerrar de ojos- Maru Botana los invita a probar tortas y tartas dulces todos los días de la semana.

Marquise de chocolate, torta de manzana, chocolate, cheesecake, torta de zanahoria… la carta es tentadora, y las opciones cambian todos los días. Algunas tartas -fruto de la imaginación de la chef- no tienen nombre, así que les tocará a ustedes indicarle a la mesera cuál quieren.

La cheesecake con frutos rojos está para chuparse los dedos: la torta cremosa rebalsa de frutos rojos a más no poder. La porción grande es para compartir.

Una vez que logren elegir una torta, pueden ir a sentarse a una de las banquetas de color rojo intenso. Las fotos de repostería en las paredes del local tienen colores muy precisos: tenemos la sensación de estar dentro una gran torta colorida. Y cuando el clima acompaña, pueden tomar un café al sol en las mesas de afuera.

Vengan para desayunar o merendar y después pueden seguir paseando por el parque de Belgrano. Este barrio los espera con muchas sorpresas.

Maru Botana
11 de Septiembre 982 – Belgrano
Todos los días de 8h30 a 20h30
Tel: 4772-2478

*Traducción: Daniela Gambarotto

The CupCake Store, un dulce local para postrear sin parar

El pequeño local de The CupCake Store sirve un sinfín de cupcakes, preparados a base de ingredientes naturales y sin conservantes.

La decoración es minimalista, las paredes blanco y crema decoradas con molduras crean un ambiente un poco monótono, pero afortunadamente las decenas de cupcakes en sus recipientes multicolores hacen brillar la vidriera, donde se destaca un “árbol de cupcakes”. En el interior del local, los macarons verdes, rosas o marrones, las pepitas de chocolate, los recipientes llenos de Smarties y otras golosinas, le dan al lugar un verdadero toque festivo.

Esta pastelería cuenta con una carta variable: la mayoría de los cupcakes están disponibles todos los días, mientras que los de naranja sólo se encuentran los lunes y martes, o el “chococake” los viernes y sábados. El “Apple crumble”, absolutamente delicioso, tiene sabor a torta de manzana. El “Red velvet”, con un lindo tono violeta, pareciera estar perfumado con vainilla y coco.

El local también vende brownies, muffins y cookies enormes, con una mención especial para la “macadamia”. Por otro lado, tengan en cuenta que los productos se venden sólo para llevar. Pueden encargar decenas para festejar un evento, y cuentan con un servicio de delivery para los glotones que tienen fiaca de acercarse al local.

The Cupcake Store
Riobamba 1181 – Recoleta
Tel: 5294-1846
Lunes a sábado de 10h a 20h

*Traducción: Daniela Gambarotto

Café Paulin, almuerzo rapidito y al paso

No cabe duda de que es el lugar ideal para comer algo rápido y al paso. A pocas cuadras de Plaza de Mayo, el Café Paulin se llena de porteños a la hora del almuerzo. La impresionante fila que espera ser atendida para pedir comida y llevarla puede llegar a extenderse una cuadra en hora pico del mediodía, o bien se pueden acomodar si encuentran un lugar para sentarse adentro.

La gran mayoría de los clientes son hombres, muy de vez en cuando puede concurrir alguna mujer a este sitio en donde traje y corbata parece ser el dress code de la mayoría masculina. Los clientes se instalan en fila a lo largo del mostrador que ocupa todo el salón y mientras esperan leyendo el diario o mirando el ir y venir de los mozos detrás de la barra.

Resulta que estos últimos son más que habilidosos a la hora de hacer deslizar el plato en dirección del comensal. A veces parece que estuviéramos viendo escenas de “Tiempos Modernos”, el clásico de Chaplin, donde un mozo preparará el sándwich, otro sacará el papel, un tercer mozo lo envolverá, el cuarto se lo servirá y finalmente otro les dará un ticket con el detalle de lo consumido. Ticket que no deberán perder desde que se los entregan apenas llegan ya que sirve para pagar en la caja: sistema rápido y eficaz.

El menú es sencillo: sándwiches en pan francés, pebete o árabe y hasta baguette con los típicos rellenos: queso, jamón, salame, lechuga, tomate. Las porciones son abundantes y pueden pedirlos al plato, tostados, con o sin cubiertos, para comer en el lugar o para llevar.

¿Quieren algo más elaborado? Las lasañas, el matambre o el sándwich de milanesa.

Paulín también sirve empanadas, tartas y ensaladas a precios increíbles.

Si quieren postre podrán darse el gusto con ensalada de frutas, frutas en almíbar o tartas dulces. Nada del otro mundo pero un buen sándwich no se le niega a nadie y el estómago queda más que contento.

Típico lugar para los que andan corriendo por el centro en busca de algo rico y a buen precio.

Café Paulin
Sarmiento 635 – Centro
Tel: 4325-2280

Abierto de lunes a sábado de 6h a 21h

Me leva Brasil, un pedacito de Brasil en Palermo

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-cerrado-

Me leva Brasil es un restaurante popular y de bajo perfil, perdido en medio de los bares modernosos de Palermo y que pasa casi desapercibido. ¿Por qué desapercibido? Porque con unas pocas mesas en la vereda, el lugar está decorado simplemente y es frecuentado por los habitués o por los brasileros con “saudade” o que extrañan la tierra natal. Sin embargo, ya sea que estén de paso para tomar algo o probar alguna especialidad de la casa, no saldrán decepcionados.

El dueño es todo un personaje: un brasilero grandote y fortachón que brama un “portuñol” y que al principio puede dar un poco de miedo pero esperen que empiece a reírse…

Por supuesto el lugar propone platos de la cocina brasilera, absolutamente exquisitos, y tanto por su aroma como por su sabor, es imposible resistirse a probarlos. Las porciones son abundantes, y les sugerimos pedir el pollo preparado con pimientos, especias y arroz. Verán que está súper tierno y condimentado en su justa medida, una maravilla.

El “paõ de quejo” (pan de queso) llega caliente y crocante, los bollos de bacalao o pescados son otra delicia, aunque un poquito caros. Y no se pierdan el estante del fondo del restaurante con productos para llevar: salsas, pastas, galletitas, tortas o bebidas procedentes de Brasil…

Tengan en cuenta y vayan con paciencia porque los platos pueden tardar un poquito. Aunque puede ser una excelente oportunidad para esperar con una caipirinha de maracuyá en mano o un daiquiri de frutilla. Los cocteles son potentes y seguramente se encuentran entre los mejores de la ciudad. Frutas fresas y sin tanto azúcar, a precios decentes.

Una muy buena dirección para comenzar la noche en Palermo.

Me leva Brasil
Costa Rica 4488 – Palermo
Tel: 4832-4290
De domingos a jueves de 9h a 2h. Viernes y sábado, de 9h a 3h.
http://www.melevabrasil.com.ar/index.html 

La Catedral, el templo del tango

Abierto en 1880, en pleno desarrollo del modelo agro-exportador, esta antigua granja se transformó poco a poco en un referente del circuito tanguero. Acá se profesa un verdadero culto al tango.

Desde Carlos Gardel (cuyo retrato adorna la entrada) a Anibal Troilo, sin olvidarnos de Osvaldo Pugliese, los grandes maestros son venerados a través de esta música cargada de nostalgia, nacida en los arrabales porteños a fines del siglo XIX.

La Catedral es un lugar donde van los conocedores del “dos por cuatro”, lejos de los atrapa-turistas del Microcentro. En el corazón de Almagro, cuna de los más grandes tangueros porteños, los fanáticos se reencuentran en el salón donde se amontonan toda clase de objetos, de la Biblia al calefón, pasando por bicicletas, viejas guitarras criollas y un gran corazón rojo hecho con telas y chatarra. Un ballet de tacos altos marcan el ritmo de este ambiente un tanto surrealista.

Las clases empiezan a la 19hs (ver horarios). Hacia la medianoche, búsquense una silla (hay cientos desparramadas por todas partes) con un buen fernet para escuchar la orquesta típica. ¡O larguen el fernet y mándense para la pista!

El domingo a la noche está dedicado al folklore argentino. Si buscan otros lugares con peñas, acá los van a encontrar.

La Catedral
Sarmiento 4006 – Almagro
Tel: 155 325 1630
Abierto todos los días de 18h a 4h
Foto: La Catedral

El Álamo, un bar para activarse después del laburo

El Álamo es un de los bares más populares de Recoleta, por eso muchas veces hay que atravesar una avalancha de gente para entrar y encontrar una mesa. Y la explicación es bastante obvia: en este barrio escasean los lugares con onda y con ambiente relajado, donde se puede tomar una birra entre amigos, picar algo y escuchar música. Los bares más frecuentados son The Shamrock o El Álamo.

Los argentinos siempre van después del trabajo, casi siempre está lleno a partir de las 19h, así que más vale llegar temprano.

La regla es simple: pagan su entrada, les dan un ticket que equivale al mismo precio y que les permite consumir cerveza (¡litros!), pizzas, hamburguesas, nachos o papas con queso (papas fritas generosamente cubiertas de queso). Para las chicas, los viernes y sábados hay cerveza libre hasta las 22h.

La gente suele venir de traje, pero el ambiente es movido y distendido. Los televisores transmiten ESPN y se escucha rock de fondo. Si están parados seguramente les va a costar un poco escucharse, pero este es un lugar ideal para charlar con las personas que tengan al lado y conocer gente. El bar también cuenta con 2 salones en el primer piso, más grandes y más tranquilos. Detalle a tener en cuenta: los baños de las chicas están siempre limpios (!).

El Álamo
Uruguay 1175 (Esq. Santa Fe) – Recoleta
Tel: 4813-7324
Abierto todos los días a partir de las 18h
Cerveza libre para chicas hasta las 22h o 23h
Precio: $ $

*Traducción: Daniela Gambarotto

Mar Azul, una insignia notable de Buenos Aires

En Mar Azul tenemos la impresión de haber aterrizado en los años 40 o 50: su decoración es retro y sus clientes hacen juego con el lugar. Este bar forma parte del ránking de los  bares notables de la ciudad, distinguidos por su estilo tradicional y parte integral del patrimonio cultural de Buenos Aires.

Este pequeño bistró de barrio es ideal para ir a tomar algo al final del día. Los mozos les servirán una picada de acuerdo con sus gustos; cada plato incluye queso, fiambres, aceitunas… El vino blanco por copa es fresco y se deja tomar, sino también pueden tomarse una Quilmes de litro o un Fernet. Además, tienen mesitas en la vereda para los que quieran tomar aire o fumar.

Mar Azul también cuenta con menús bien típicos para el almuerzo: guiso de lentejas, milanesa con fritas y suprema de pollo.

Sin lugar a dudas, este es un lugar con sabor bien argento para recomendar. Vayan con los ojos cerrados, no los va a defraudar.

Mar Azul
Tucumán 1700 (Esq. Rodríguez Peña) – Centro
Tel: 4364-0307
De lunes a viernes de 8h a 20h, sábados de 9h a 15h

Precio: $ $

*Traducción: Daniela Gambarotto

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