Jardín Botánico, idilio verde que no pasa de moda

Jardín botánico
Foto: Facebook del Jardín Botánico Carlos Thays

Al atravesar los portones del Jardín Botánico Carlos Thays, algo mágico sucede: el bullicio de la avenida Santa Fe, los colectivos de Plaza Italia, los turistas de Palermo… todo desaparece de pronto. Después de 118 años de historia, visitarlo sigue siendo un paseo obligado para turistas, locales, curiosos, artistas, ejecutivos apurados o hippies en busca de momentos espirituales. Aquí, diez razones por las que este oasis siempre va a merecer nuestra atención:

1. Por supuesto, sus 1.500 especies vegetales organizadas en siete hectáreas según su procedencia geográfica. Además sus tres hermosos jardines (francés, romano y oriental) y su invernadero principal cuyo fantástico diseño Art Nouveau fue premiado en la Exposición Universal de París antes de ser traído a Argentina en 1990.

2. Su creador Carlos Thays fue un verdadero genio del paisajismo. Este maestro francés estuvo también detrás del diseño del barrio Palermo Chico, las Barrancas de Belgrano, el Parque Colón, Parque de los Patricios, el Parque Chacabuco, El Parque Centenario, el Boulevard de Mar de Plata, el precioso parque San Martín en Mendoza, y por si fuera poco, el Parque Nacional Iguazú.

3. Su biblioteca con unos 600 títulos de botánica y un área de archivos con 5.000 planos de los espacios verdes de la ciudad, además de negativos fotográficos de la Buenos Aires de principios del siglo XX que nos hacen viajar al elegante antaño porteño.

4. El jardín de mariposas único en Argentina, habitado naturalmente por mariposas de 25 especies autóctonas que aletean al aire libre.

5. El “Castillo de chocolate”, un majestuoso edificio con aire inglés donde hoy funciona la sede administrativa del parque.

6. Más de treinta obras de arte atraen a los más bohemios. Hermosas esculturas y monumentos se imponen entre flores y árboles centenarios.

7. Fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1996.

8. Cada estación le da una personalidad diferente. En verano, la luz del sol que dibuja curiosas sombras en los caminos. En invierno, la romántica apariencia de un jardín inglés. En primavera, los ávidos turistas fotografiando estatuas y en otoño, las camas de hojas rojizas.

9. Los gatos. Unos sesenta gatos juegan a las escondidas en el complejo, a veces buscando las caricias de los visitantes y otras veces observando todo desde la distancia. Ésta curiosa invasión felina tiene lugar desde 1950 y se ha convertido ya en una de las marcas distintivas del jardín.

10. La entrada es gratuita. Es como un pase libre a una burbuja de silencio y tranquilidad en mitad del ruido citadino.

Otro imperdible en la cercanía es el extenso Parque 3 de Febrero con sus lagos y jardines.

Jardín Botánico Carlos Thays
Avenida Santa Fe 3951 – Palermo
Tel: 4831-4527
Verano: Martes a viernes de 8h a 18h45. Sábados, domingos y feriados de 9h30 a 18h45.
Invierno: Martes a viernes de 8h a 17h45. Sábados, domingos y feriados de 9h30 a 17h45.
Entrada gratuita