CIRCUITO: La Ruta del Río en Zona Norte

Playita del Rio de la Plata en Martínez
Foto: Carolina Janeiro

El Río de la Plata, «mar de agua dulce», es una joya de la ciudad que podría ser el escape perfecto para los porteños en estos días pandémicos. Antiguamente la ciudad contaba con balnearios públicos donde se podía pasar un lindo día de playa. Hoy, lamentablemente, la mayoría de los accesos son privados y no está permitido nadar.

Si quieren disfrutar la mejor vista al “río más grande del mundo”, la Zona Norte de la Provincia Buenos Aires es un excelente destino para visitar, y lo mejor, está RE cerca de la capital. En este MAPA podrán visualizar bien el recorrido con sus lugares de interés.

VICENTE LOPEZ Y GRANDES PLANES

Preparen agua, mate, y bizcochitos: este es un recorrido ideal para hacer en bicicleta y pasar un hermoso día al aire libre.

La costanera de Vicente López  es el primer acceso al río en Zona Norte. Se encuentra a muy pocos metros del cruce de la General Paz (avenida que divide Capital de Provincia), a la altura del barrio de Núñez. Allí encontrarán un enorme parque público con una extensión 2.2 km frente al río. Ideal para patinar y andar en bicicleta. También tiene una pista de skate recientemente inaugurada y varios food trucks para comer y tomar algo al paso.

Siguiendo la línea de Libertador, pueden visitar el Puerto de Olivos donde encontrarán parrillas, restaurantes  y una escollera con una excelente panorámica del río.
Un poco más adelante se encuentra el Paseo del viento, un parque temático con una estructura que emite frecuencias sonoras generadas por los diferentes vientos.

ESTACIÓN ANCHORENA Y EL CAMINO COSTERO

La parte más linda del viaje comienza cuando abandonamos la avenida del Libertador para adentrarnos en la bicisenda (o camino pavimentado para bicis). Este trayecto, que sigue el curso del Tren de la Costa hasta San Isidro, se encuentra rodeado de árboles, pasto y con una constante vista al río.

En la estación Anchorena encontrarán un enorme parque con juegos para chicos, una reserva ecológica y un mirador al río. Al final del parque verán una pequeña playa natural con arena frente al muelle de Martínez. Si quieren hacer una parada gastronómica pueden pasar por Dulce María, un colorido restaurante con una excelente vista.

PARQUES “AGRESTES”  Y KITESURF

Entre los muchos parques con acceso al río en este recorrido, los jóvenes de Zona Norte eligen uno al que llaman “El Descampado”. Allí se practica libremente danza africana, meditación y percusiones (entre otras actividades), en una atmósfera fresca y apacible.

El paisaje natural del río cambia con sus mareas. Los días de marea baja se puede caminar por las costas entre rocas y juncos, una hermosa experiencia.
Los días ventosos el cielo se empapa de velas de colores de las distintas escuelas de kitesurf que funcionan en esta zona. Perú Beach es un establecimiento muy concurrido, donde además de kitesurf se pueden practicar otros deportes como escalada, kayak y futbol entre otros.

POLOS GASTRONÓMICOS

La oferta gastronómica en esta ruta es muy variada. Los restaurantes Malloy’s  y  La Ventola abren sus puertas para almorzar o cenar, siempre con una estupenda vista al río. Si quieren un rico asado, pueden ir El Ñandú o El Braserito, que cuentan con alegres mesas al aire libre. Para el cafecito de la tarde pueden pasar por Bike and Coffee, un lindo establecimiento ubicado en la estación Barrancas, frente a la feria de anticuarios.

A la altura de San Isidro hay dos calles consideradas polos gastronómicos, donde se concentran la mayor cantidad de bares y restaurantes. Sobre Sáenz peña se encuentra Club Austria, con sus platos centro europeos; Lo de Nacho con sus deliciosas pizzas caseras, Hornobar y La Vaca. En la calle Tiscornia pueden visitar Garbo, Lo de Facu, La Anita y Sudeste; también con deliciosas ofertas.

ÚLTIMA PARADA: SAN ISIDRO

Aprovechamos que la bicisenda termina en el casco histórico de San Isidro para cerrar este gran paseo con un broche de oro. Esta zona recuerda mucho a Colonia del Sacramento, Uruguay. Les recomiendo recorrer las calles empedradas con sus casas estilo colonial, atravesar la hermosa catedral frente a la plaza hasta llegar al mirador y visitar la Quinta Los Ombúes, que fue la casa de  veraneo de Mariquita Sánchez de Thompson.
Si llegaron temprano pueden visitar Nuva, un café que funciona dentro de la Quinta de Anchorena. Es muy hermoso.

Diseñadora oriunda de Buenos Aires. Fotógrafa y dibujante aficionada. Me encanta recorrer la ciudad con ojos de viajera, retratando y registrando cada cosa que voy descubriendo a mi camino para compartir con el mundo.