A solo una hora del centro de Buenos Aires, Tigre te espera como un escape verde y refrescante. Dividida entre el Delta y su zona continental, esta localidad combina paseos en lancha con una oferta gastronómica variada, que va desde lo tradicional hasta lo más innovador. ¿Dónde comer en Tigre? Armamos esta guía para todos los gustos y presupuestos.
Nuestra selección de restaurantes a la orilla de los ríos y arroyos. Aviso para principiantes: a pesar del entorno acuático, la carne y los fideos dominan sobre el pescado.
Llegar en barco para comer en Tigre
Danilo
Este restaurante italiano se ha convertido en una referencia gastronómica de la zona. Antipasti, burrata, ensaladas y pastas variadas. No se van a arrepentir de haber viajado este largo tramo (aprox 17km) por el Río Luján.
Kurt y Horacio
Un rincón de Europa Central en pleno Tigre. En este encantador chalet de Ricardo Rojas, la cocina alemana se luce con especialidades que te transportan directo a los Alpes: chucrut casero, salchicha Weißwurst, lomo kassler ahumado, jambonon de cerdo y un goulasch con spätzle que vale la pena el viaje. La experiencia comienza con un licor de bienvenida y termina con café acompañado de naranjas confitadas y petit fours de cortesía. El ambiente cálido, decorado con flores y textiles, hace de cada visita una ocasión especial. Guten Appetit!
Alpenhaus
En esta pequeña hostería boutique está ubicada en el arroyo Rama Negra, a 500 metros del río Capitán, en el medio de las islas del Delta. Ofrece especialidades alemanas (salsichas, chucrut…) servidas con grandes chops de cerveza, así como ensaladas variadas y por supuesto varias opciones gastronómicas argentinas tales como carnes a la parrilla.
Il Novo María del Luján
Un clásico imperdible del Paseo Victorica. Esta hermosa casona de 1890 se asoma al río Luján y ofrece cocina mediterránea con productos de la zona. La carta es extensa y los platos abundantes (fundamental tenerlo en cuenta al momento de pedir). Las pastas artesanales son el punto fuerte: no te pierdas los panzotti de zuca rellenos de calabaza, amaretti y mascarpone, o los raviolones de centolla teñidos con tinta de calamar y crema de camarón. La terraza con vista al río suma magia al momento, especialmente al atardecer.

La Cocina de Daksha
Una propuesta vegetariana que sale de lo común. El nombre no miente: al entrar, te encontrás literalmente en medio de la cocina donde Daksha y su equipo preparan los platos del día. Sin menú fijo, los platos para compartir van apareciendo en tu mesa: samosas (empanadas indias), buñuelos vegetarianos, y salsas caseras de zapallo y remolacha. Todo acompañado por especias que perfuman el ambiente. Además de restaurante, el espacio funciona como centro de clases de cocina, servicio de viandas y algunos sábados hay shows de música en vivo.
Gato Blanco
La experiencia Delta por excelencia. Este restaurante en pleno río Capitán solo es accesible por lancha (aproximadamente 30 minutos desde la Estación Fluvial de Tigre), lo que lo convierte en toda una aventura. La vista es privilegiada, con terrazas sobre el agua y un jardín amplio donde los chicos pueden jugar. La carta ofrece clásicos argentinos: parrilla, pastas caseras, pescados y mariscos. El lenguado con salsa de cítricos y el bife de chorizo con salsa criolla son dos aciertos. Reservá con anticipación, sobre todo en fines de semana, y chequeá los horarios de las lanchas interisleñas para coordinar la vuelta.

Un Lugar en el Arroyo
Cocina casera con alma isleña. En esta típica casona del Delta, la propuesta gira en torno a lo simple y bien hecho: carnes a la parrilla, platos al horno de barro y al disco con ingredientes de la zona. Lo atienden sus propios dueños, lo que garantiza calidez y atención personalizada. La navegación hasta el lugar (unos 30 minutos en lancha colectiva) forma parte del encanto. Ideal para pasar una tarde tranquila mirando el río y disfrutando de sabores honestos en un ambiente natural.
Opciones de restaurantes donde comer en Tigre centro
Cachavacha
Opción rápida y accesible en el Puerto de Frutos. Aunque el nombre no promete demasiado, este lugar cumple con creces cuando buscás algo informal: pizzas, empanadas y minutas en porciones generosas y sabrosas. El ambiente es rústico y familiar, sin pretensiones ni presentaciones elaboradas, pero con ese gustito casero que nunca falla. Perfecto para almorzar al mediodía sin gastar demasiado. Eso sí, el servicio puede ser irregular, así que armáte de paciencia en días de mucho movimiento.
Bodegón de los Inmigrantes
Sabores que rememoran la infancia argentina. Este bodegón es un homenaje a los vascos, gallegos, franceses e italianéos que llegaron al Delta. En un ambiente cálido y nostálgico, se sirven platos típicos de los hogares argentinos preparados «como en casa»: milanesas, guisos, pastas y carnes. Las porciones son abundantes y se pueden compartir. La estrella indiscutida es el revuelto gramajo, perfecto para compartir entre amigos. El ambiente sobrio invita a quedarse largo rato, disfrutando de esos sabores que conectan con la memoria colectiva.

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