TOP: ¿Dónde comer en Tigre?

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Foto: Facebook de Un Lugar en el Arroyo

A solo cuarenta minutos de Capital Federal espera la localidad de Tigre. Integrado por dos áreas: una insular (el Delta) y una continental, visitar esta localidad de Zona Norte es una buena opción para disfrutar de un fin de semana entre árboles, ríos, lanchas, paseos y buena gastronomía. Desde lugares tradicionales y elegantes hasta más económicos; hay para todos los gustos y bolsillos.

Kurt y Horacio

¡La comida es alucinante! En este simpático chalet se come casero y bien rico, casi como estar en una cabaña en alguna aldea alemana. Algunas de sus especialidades son el chucrut, la salchicha Weiswurt, el lomo kassler, el jambonon de cerdo ahumado y el goulasch con spaetzle. Al entrar, te dan la bienvenida con un suave licor y con café, acompañan unas cascarillas de naranjas confitadas y petit fours de cortesía. Guter Gewinn!

Il Novo María del Luján

Una visita obligada si andas por Tigre. Especialistas en sabores mediterráneos, la carta es extensa y los platos abundantes (a tener en cuenta a la hora de pedir). Las pastas son uno de los puntos fuertes: A orillas del río, se pueden probar unos panzotti de zuca (rellenos de calabaza, amaretti y queso mascarpone) o unos raviolones de centolla teñidos con tinta de calamar y crema de camarón.

La Cocina de Daksha  

El nombre “la cocina de …” es una referencia literal, ya que al entrar, uno se siente sin querer dentro de la cocina donde las manos de Daksha y su equipo están en plena producción. Sin un menú fijo, se compone de platos para compartir que van llegando a la mesa sin ser pedidos, desde samosas (empanadas hindúes) y otras comidas vegetarianas estilo buñuelitos, todo se acompaña por salsas caseras como de zapallo o de remolacha. Todo delicioso. En el mismo espacio se realizan clases de cocina, servicio de viandas, catering y algunos sábados hay shows de música.

Gato Blanco

Ubicado en el río Capitán (acceso por medio de lanchas y catamaranes) cuenta con una vista privilegiada. Reconocido por su cocina clásica e internacional y sus carnes a la parrilla. Se puede comer al aire libre o bajo el resguardo de la sombra, en el salón principal o en el jardín de invierno. La carta se extiende con pescados, mariscos, pastas y carnes como el bife de chorizo con salsa criolla y papas o especialidades gourmet con productos de la zona como el lenguado con salsa de cítricos.

Un Lugar en el Arroyo

Un lugar perfecto para disfrutar de lo mejor de la cocina casera mirando el río en un ambiente natural. Ideal para degustar todo tipo de platos a la parrilla, al horno de barro y al disco con ingredientes típicos de la zona. Es atendido por sus propios dueños y se encuentra a sólo 30 minutos de navegación en lancha en esta típica casona isleña.

Cachavacha

Una opción de comida rápida para disfrutar al mediodía en el Puerto de Frutos de Tigre. Aunque el nombre no parezca prometedor, es un lugar para comer pizzas, empanadas o minutas. Amigable para el bolsillo, apto para todo público, en un ambiente familiar y rústico, el foco está en las porciones: generosas y muy sabrosas. Sin pretensiones ni presentaciones extravagantes, los platos tienen un gustito casero (Sin embargo a veces la atención deja mucho que desear).

Bodegón de los Inmigrantes

Porque hay sabores y lugares que nos remiten a nuestra infancia, en este bodegón se pueden degustar platos típicos de los hogares argentinos y aquellos preferidos por los inmigrantes que llegaron a las costas del río Luján. Su nombre es un homenaje a los vascos, gallegos, franceses, italianos que llegaron al Delta. Con aires nostálgicos, en un ambiente cálido y sobrio, se disfrutan los sabores preparados “como en casa” por las manos expertas de los cocineros. Sencillo y familiar, los platos se pueden compartir ya que son abundantes. Lo mejor es el revuelto gramajo.

Barberia Beer

Cualquier excusa vale para disfrutar de una rica cerveza a orillas del río. En el centro de Tigre en esta barbería-bar se ofrecen múltiples canillas de cerveza artesanal de productores bonaerenses como Bruta, Slovenka y Storf. Un dato para los hombres: todos los jueves hay un barbero que corta y afeita a los presentes (cobrando a la gorra). También tienen metegol, arcade, un patio cervecero y la música es muy variada, desde clásicos del rock hasta temas actuales.

Waffles del Mundo

¿Con unas ganas desesperadas de comer algo dulce? Waffles del Mundo es el lugar. Especialistas en el tema, los “maestros waffleros” preparan al momento las deliciosas, calóricas y super mega dulces tentaciones. Hay de todas las formas (en redondo, en cuadrado y en “palito”), texturas y sabores, dulces y salados. Bien calentitos, salen rápido y se pueden terminar con diversos toppings: chocolate fundido, frutas, dulce de leche, cremas y hasta Kit Kat. Para los más golosos el “Tower Waffle” (tres capas de waffle con frutillas, crema, banana, dulce de leche y helado con chocolate caliente) es el elegido. Pero no todo es dulce, para los del team salado, cuentan con opciones originales como el español de panceta y queso con honey moustard. Con más de 50 gustos en carta, se pueden comer a toda hora.