TOP 10: ¿Dónde comer las mejores empanadas?

Como acompañamiento de la pizza, como entrada de la parrilla, como opción rápida al paso… vemos las empanadas en todos lados pero no estamos acostumbrados a valorarlas como un plato contundente. Sin embargo, en Buenos Aires Connect nos atrevemos a darle a estas tradicionales masas rellenas el momento de protagonismo que merecen.

Curiosamente, cada quien asegura conocer el lugar donde venden “las mejores” empanadas del barrio sin aceptar competencia y sin miedo a equivocarse, aquí un humilde resumen de nuestras recomendaciones (pero sabemos que en el fondo todos ustedes tienen razón, ¡porque todas son buenas!).

Habría que comenzar mencionando a la autoproclamada “reina de las empanadas”: La Americana ha mantenido el trono con sus generosas empanadas de carne picante que pueden ser al horno o fritas. Pero tiene un rival en el mismo centro: las de ciruela, panceta y queso de La Morada, que propone un deleite agridulce en medio de un museo retro con curiosa decoración de botellas, carteles antiguos y muñecos de colección.

En Recoleta se concentra el culto a la empanada. En La Cocina hay que probar sin falta la “pikachú” con queso, cebolla y salsa picante especial o la de jamón con ricotta. En el mismo paseo podemos pedir sin remordimiento una frita de carne en El Sanjuanino, de reputación histórica en la ciudad. Y ya que estamos, pasamos por La Querencia a experimentar sus originales sabores, por ejemplo la “del tambo” con siete tipos de queso y ciboullete, o la de jamón y queso con un toque de azúcar quemada.

A los que no les importa el tamaño sino el encanto, deberían probar las empanadas del Fortín Salteño en el barrio de Núñez. Sus seguidores exaltan el estilo 100% salteño con una masa ligeramente hojaldrada y recomiendan probar la de atún y la de pollo. Y además de tener una de mejores fugazzetas rellenas, la pizzería La Mezzetta en Chacarita también es famosa por ofrecer una de las mejores empanadas de jamón y queso de la ciudad (del mundo, aseguran sus hinchas).

Por supuesto no podemos dejar de alabar las fabulosas canastitas de La Fachada. Su masa fresca y calentita reboza con ambiciosos rellenos como brócoli con queso, tomates secos y rúcula, o roquefort y nuez (aunque las mejores siguen siendo las tradicionales de carne picante o queso y cebolla). En Palermo, le hacen competencia La Casita de Tucumán, donde recomendamos la especialidad de la casa con jamón, queso, tomate y cebolla o la de fugazzetta (todo muy artesanal) y también Ña Serapia, con empanadas salteñas muy grandes y muy rellenas que generan fanatismo entre sus clientes.

Como un bonus, y para cerrar siempre con un postrecito, pasen a probar la rica empanada de dulce de leche en Cumaná.

Foto: Evaly Contreras (Empanadas de La Fachada)

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Periodista, creadora de contenido y traductora. Mente de curiosa y corazón de gordita, siempre en busca de algo. Fotografía + viajes + comida + música.