Circuito: La Boca y Barracas en un día

Los barrios del sur de la ciudad también se merecen una visita. Sigan nuestro recorrido para conocerlos en un día.

Punto de partida de cualquier recorrido desde el barrio de La Boca y comparable con la visita obligada a la Torre Eiffel o al Arco del Triunfo en Francia, Caminito se extiende a lo largo de unos cincuenta metros aproximadamente. Estos últimos años este pasaje se transformó en una suerte de Disneylandia porteño. Si deciden aventurarse por allí, ármense de paciencia porque los vendedores ambulantes los estarán acechando…

A la izquierda, la Fundación PROA propone regularmente exposiciones de reconocidos artistas contemporáneos. Cuando terminen de recorrer las muestras, no dejen de ir a la terraza donde podrán tomarse un cafecito con una vista inigualable del barrio. A la derecha, sobre la avenida Don Pedro de Mendoza, el más viejo de todos, el Museo Quinquela Martín rinde homenaje al emblemático pintor y vecino de La Boca.

Los locos por el fútbol (y los curiosos) seguramente querrán recorrer la Bombonera, a sólo tres cuadras de Caminito. Si también decidieron entrar al Museo de Boca Juniors, les aconsejamos optar por la visita completa, que incluye el acceso a la mítica cancha. ¿Empieza a hacer ruido el estómago? Sólo tienen que cruzar la calle Brandsen, que linda con el estadio y podrán devorar un choripán o un buen bife de lomo con papas fritas en el refugio favorito de los hinchas xeneizes: La Glorieta de Quique.

Anteriormente era el lugar predilecto de los estibadores, hoy, El Obrero es un clásico del barrio que sirve platos suculentos de carne y al que conviene llegar en taxi (no es lejos pero se encuentra en una zona no muy frecuentada). Justo en frente se encuentra la Usina del Arte, un espacio cultural instalado en una antigua fábrica estilo inglés. Al lado, el Museo del Cine dedicado a homenajear las glorias del cine argentino.

Si todavía tienen “pilas”, nos cambiamos de barrio a Barracas. En taxi son unos diez minutos. Este antiguo barrio obrero se transformó en el paraíso de los grafistas (muralistas o grafiteros). Alrededor del Centro Metropolitano de Diseño, que es sede a menudo de eventos artísticos, podrán observar las paredes pintadas por los mejores de Sud América. Claro que esto es para ver con ojos especiales y ropa para la ocasión, se entiende. La frutilla de la torta: un recorrido por la calle Lanín (nuestra foto), atractivo pasaje que no tiene nada que envidiarle a Caminito en cuanto a colores, y mil veces más auténtico…

Si todavía están por el barrio al caer la tarde, abran sin miedo las puertas de Los Laureles, una cantina con lo mejor del tango. Hacia el sur de San Telmo, alrededor del Parque Lezama, se encuentra un polo gastronómico con precios accesibles, especialmente sobre la calle Caseros (La PopularCaserosClub Social De Luxe). Qué mejor que terminar la noche con una buena cerveza artesanal en Hipopotamo. Los amantes de los tragos preferirán sin duda la barra del Doppelgänger.

Circuito sugerido (y tiempo que les llevará):

Mañana (La Boca): paseo por Caminito (20min), visita al Museo Quinquela Martín (1h30) y/o a la Fundación PROA (1h30), luego la Bombonera y el Museo de Boca Juniors (1h30). Almuerzo en el Obrero (opción alternativa:  visita a la Usina del Arte o al Museo del Cine (1h)).

Tarde (Barracas): recorrido por las calles con murales (1h30), paseo por la Lanín (20min).

Noche (Barracas o sur de San Telmo): cena en Los Laureles o en alguno de los restaurantes de la calle Caseros, luego diríjanse al Doppelgänger para deleitarse con un trago o vayan a Hipopotamo en búsqueda de una buena cerveza.

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Après un fabuleux septennat comme correspondant de L'Equipe et France Football, lors duquel j'ai écumé les meilleurs spots de la "Ciudad de la furia" chère à Soda Stereo, je vis désormais Barcelone. Où évolue un petit gars en short qui n'a pas volé son titre de meilleur ambassadeur de l'Argentine.