TOP: Adónde ir de tapas en Buenos Aires

tapas españolas buenos aires
Foto: Facebook de Sagardí

Las tapas y los pintxos acompañados de una caña o copa de vino forman parte del ADN de la cultura gastronómica española. No importa la hora ni el lugar, ningún español va a negarse a disfrutar de estas exquisiteces que además de ser simples, son súper sabrosas. Tienen tanta popularidad que hasta el 21 de junio se celebra el Día Mundial de la Tapa.

La tradición del “tapeo” se extendió a todas partes del mundo y en Buenos Aires no nos quedamos atrás y hay cada vez más restaurantes y bares que le hacen honor a esta tradición. Desde la clásica tortilla con chorizo colorado, hasta más de 30 variedades de pintxos tanto fríos como calientes, aquí también tenemos opciones para todos los gustos.

Las tapas le sacan suspiros a cualquiera. Aquí les armamos una selección de lugares para disfrutarlas al mejor estilo español.

El Burladero

Es un clásico de los clásicos. En El Burladero, todo remite a España y sus tapas no son la excepción. Para vivir la experiencia a pleno, una recomendación es sentarse en la barra. La fiesta de sabores comienza ni bien uno se sienta. De bienvenida: sidra o caña tirada y un gazpacho casero. Una opción ideal es pedir la degustación de tapas (trae seis) y van variando según el día. Entre las opciones está la tapa de tortillas y pimientos, la de salmón rosado, boquerones y salsa criolla o la de jamón crudo, rúcula y parmesano. Una de mis favoritas es la de gambas a la plancha, escabeche de hongos y mayonesa de ciboulette. La experiencia se corona con una tortilla de papas a la española bien babé (es para compartir). Para tomar: cerveza tirada o vino en copa.

El Casal

Es el rincón de los catalanes en Buenos Aires. Estamos hablando nada más ni nada menos que del “Casal de Catalunya”, el casal catalán más antiguo del mundo fuera de Cataluña. Luego de disfrutar una obra en el teatro Margarita Xirgu, que queda en el mismo edificio, es momento de salir a tapear. En el restaurante todo es abundante e ideal para compartir. Un clásico es la tortilla de papas y cebolla con chorizo. Para acompañar la caña fría están las rabas a la romana o las gambas al ajillo. Dejen lugar para el cochinillo, el plato estrella de la casa.

Tancat

En el restaurante español Tancat todos los jueves se le hace honor a la hora del after office con el “tapeo de barra”, que por supuesto va acompañado de sidra y cerveza tirada. Sobre la barra, nos esperan variedades de pintxos y bocadillos para todos los gustos. El pintxo de tortilla con jamón crudo es riquísimo. Otro clásico son las croquetas de salmón. También hay ensalada de gambas y para cerrar la tortilla española.

Lekeitío

Lekeitio, el bodegón vasco de Chacarita, es ideal para los que quieran disfrutar de la hora del tapeo con toques locales. En poco tiempo se convirtió en un referente de las raciones y las tapas. Un imperdible es la tortilla, que se puede pedir con o sin chorizo (Tengan en cuenta que es para compartir). La cazuela de Txipirones que viene acompañada de tomate y cebolla confitada es sabrosa al igual que las gambas al ajillo. Otro must: las croquetas de bacalao. Para picar un poco de todo, acompañados de sidra o caña, les recomendamos la “Picadota vasca 2.0” que trae chorizo ibérico, queso ahumado y bresaola de búfalo con canasta de pan de masa madre casero.

Amalur

Amalur, el restaurante del centro vasco más antiguo del mundo, tiene una barra de pintxos que los hará sentir en los típicos bares del País Vasco. Lo mejor es sentarse en la barra: no solo porque los pintxos están servidos allí para que el comensal elija el que más le tentó, sino también porque los mozos les preparan el trago que prefieran al instante. Hay opción de crema de pescado, boquerones, tomate cherry confitado y eneldo en pan baguette artesanal y hasta de rodajas de morcilla a la plancha con salsa romesco y pickle casero de manzana verde en masa brisée. Para los que quieran probar también calientes, son riquísimas las croquetas de rabo. No pueden irse sin pedir el gin tonic de la casa.

Sagardi

En San Telmo se puede vivir la auténtica cultura culinaria vasca en Sagardi. La barra con sus más de 60 pintxos fríos y calientes son dignos de devoción. El mecanismo es autoservicio: uno va a la barra, se sirve el pintxo que más le gusta, luego guarda el palillo y antes de retirarse el mozo le cobra según el número que se haya consumido. Hay mucha variedad, pero dentro de los imperdibles están el de queso brie, setas salteadas, chorizo  y pimiento verde frito, el de jamón con tomate rallado y aceite de oliva o el de salmón ahumado con vinagreta de cebollas y eneldo. Para beber: vinos, cerveza tirada o la infaltable sidra.

De Lucía

Dentro del Mercado de San Telmo también nos podemos sentir por un ratito como en el Mercado de San Miguel de Madrid en “De Lucía”- Tapas. Todo es casero y se prepara en el momento a la vista del comensal. La tortilla no defrauda y las papas bravas están bien logradas. También pueden animarse a probar el sándwich de rabas, conocido en España como bocadillo de calamares.

Ajo Negro

En el barrio de Colegiales también pueden conseguir tapas, pero con una vuelta de tuerca súper original y sabrosa. En Ajo Negro, lo ideal es sentarse en la barra con banquetas altas muy cómodas y disfrutar como los chefs preparan las tapas a la vista. Dos recomendados: la “Chanchita de mar” preparada con un fiambre de cerdo casero con chicharrón de cornalitos y las papas rosti con chipirones bravos  y panceta crocante.

Periodista y productora de radio. Soy inquieta, curiosa y amante del buen comer. Estoy siempre en busca de historias para contar.