Queremos leer algo y tomar un café. ¿Se puede hacer en casa? Sí. ¿Queremos hacerlo en casa? No siempre. Con el calor del verano que empieza a ceder y la ciudad retomando su ritmo después del receso estival, estos cafés con libros de Buenos Aires ofrecen el refugio perfecto: un entorno cultural, cálido y ameno para redescubrir el placer de la lectura.
Patios literarios
Ya un clásico entre los mejores cafés con libros de Buenos Aires, Eterna Cadencia tiene todo lo que necesitamos para empezar el tour. Su inventario es lo suficientemente completo para satisfacer casi cualquier antojo literario del momento, y en su cafetería propia podrán combinar con un café o una merienda sencilla.
En una esquina secreta de Chacarita, Falena les hará sentir privilegiados y especiales. Esta librería íntima está en una casa de ladrillo de 1930 donde antes operaba un taller de artistas. La arquitectura y la energía del lugar es increíble, con un patio interno lleno de verde y luz para tomar el té.
La Casa del Árbol combina librería con muchos autores locales e independientes, un almacén vegetariano, un patio acogedor con luz y colores; y un café con opciones de merienda y almuerzo. Todo en un centro cultural y alternativo con personalidad. En circunstancias normales, también se nos puede cruzar la merienda con eventos, recitales, talleres, juegos y encuentros culturales.
Del Pasaje también es un hermoso café que se encuentra al fondo de la hermosa librería Libros del Pasaje. Un clásico de Palermo que sigue siendo uno de los mejores spots para leer en Buenos Aires.
Leer con el almuerzo
Además de tener las mejores tartas de Buenos Aires, Hasta La Masa ofrece una estantería pequeña (pero cumplidora) con algunos libros para leer en su salón hermoso y abierto; o en su acogedor patiecito donde el tiempo se detiene. No es una librería, pero sí es una opción para combinar libros y café, o libros y una tarta de berenjena y parmesano.
No necesariamente para almorzar, pero sí al mediodía cuando apetece aprovechar la luz generosa de esta época del año; uno de los mejores lugares para leer en Buenos Aires es la terraza de Daín, en la zona más conveniente de Palermo. Comprar un libro y leerlo bajo el sol de verano tardío: plan perfecto.
¿Libros y jazz?
En el bonito patio de Backroom Bar tienen la opción de elegir entre libros y café… o libros y gin tonic. O libros y jazz. Adentro, les espera igualmente una muy linda librería con títulos variados a media luz y mesas en el centro para comer o tomar algo. Quizás la más «nocturna» de la lista.
Literatura y elegancia
Un espacio cultural hermoso, como ningún otro en Buenos Aires, que combina arquitectura con cocina de autor, libros y arte. Casa Cavia tiene uno de los patios más hermosos de Buenos Aires donde además de su servicio de café, pueden comprar un libro y después tener una experiencia gastronómica de primera.
No podemos no incluir a Ateneo Gran Splendid, la librería más hermosa de Buenos Aires; aunque si hablamos claro, el café es lo último que capturará su atención en el majestuoso edificio de varios pisos donde es normal tropezarse constantemente con turistas tomando decenas de fotos. Pero sí, además del deleite visual e intelectual, también pueden sentarse en el centro a merendar algo sencillo.

Café de especialidad y vegano
Uno de los primeros en instalar el café de especialidad de Palermo, Felix Felicis, ha reencarnado en Chacarita, en forma de una cafetería vegana que comparte el local con la librería Bretzal. Felix (que ahora es vegano) no tiene un espacio interno o climatizado para sentarse; pero con la calidez de su buena onda, la sonrisa de los vecinos y su rico café, la experiencia vale la pena.
¿Café y leer un cómic?
Con varias sucursales en Buenos Aires y en el resto de Argentina, La Revistería ganó el premio Will Eisner Award a Mejor tienda de cómics del Mundo en el ComicCon de 2019. Su sucursal de la calle Florida es además la más grande de Latinoamérica en su género; y les ofrece la posibilidad de sentarse a leer una revista tomando un café o comiendo un tostado.
Consejos para aprovechar al máximo estos espacios
La mayoría de estas café-librerías en Buenos Aires no requieren consumo mínimo para instalarse a leer, aunque siempre se agradece pedir algo. Los patios suelen llenarse los fines de semana: llegar temprano o en horario de apertura garantiza el rincón ideal. Muchos de estos lugares también organizan presentaciones de libros y eventos culturales; vale la pena seguir sus redes para no perderse nada.
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