El Congreso de la Nación, el garante del poder legislativo

Con una apariencia similar al Capitolio de Washington D.C., el Congreso es la sede del Poder Legislativo de la República Argentina, ubicado en la otra punta de la Avenida de Mayo que nace frente a la Casa Rosada, sede del Poder Ejecutivo. Se lo considera como el segundo edificio parlamentario más grande del mundo…

En esta asamblea, senadores y diputados legislan desde 1906, fecha de inauguración del edificio con una arquitectura Segundo Imperio, cuya inmensa cúpula de bronce es su signo más distintivo.  A lo largo de suntuosos pasillos y salones, se llega a la Cámara de Diputados (con 257 miembros, representantes de las distintas provincias) y a la Cámara de Senadores (72 miembros, tres por provincia, más tres para la ciudad autónoma de Buenos Aires). La araña de más de dos toneladas que domina el Salón Azul, impresiona por su tamaño y opulencia.

Allí, se organizan regularmente exposiciones de arte, los invitamos a descubrirlas.

A la salida, sobre la derecha, está la Biblioteca del Congreso (Hipólito Yrigoyen 1750) que, como su nombre lo indica, depende directamente del mismo. Se pueden consultar  todo tipo de libros, así como también tener acceso a una completísima hemeroteca: más de tres millones de piezas bibliográficas los esperan. ¡Ideal para estudiantes!

Justo en frente, la Plaza del Congreso alberga varias estatuas, entre ellas una imponente alegoría de La República, un Pensador de Rodin y el monolito del kilómetro Cero de todas las rutas de la Argentina. Para los aficionados de la comida peruana, tienen para elegir entre Chan Chan y Status, uno tan rico como el otro. Nada como un buen ceviche para poner en común impresiones acerca de la visita y decidir el próximo destino.

Congreso de la Nación

Hipólito Yrigoyen 1849 – Centro
Tel: 6310-7100

Vistas guiadas y gratuitas (en castellano y en inglés) los lunes, martes, jueves y viernes, a las 11h y a las 16h

 

 

Après un fabuleux septennat comme correspondant de L'Equipe et France Football, lors duquel j'ai écumé les meilleurs spots de la "Ciudad de la furia" chère à Soda Stereo, je vis désormais Barcelone. Où évolue un petit gars en short qui n'a pas volé son titre de meilleur ambassadeur de l'Argentine.