TOP: ¿Dónde comer picante (de verdad) en Buenos Aires?

Normalmente cuando alguien comienza una frase con «Hay dos tipos de personas en el mundo…» está equivocado ; pero quizás éste sea el único caso en que sea cierto. Amás el picante o no lo tolerás en absoluto, es así. Como yo soy del primer grupo – a mucha honra – y amo los cálidos centellazos en el paladar, me he dispuesto a escribir este humilde artículo.

PRIMERA ADVERTENCIA: Si son veteranos del picante, podrían decepcionarse un poco en Argentina. Los argentinos no son muy abiertos al picante y en muchos casos, las advertencias de «picante» en los restaurantes locales generan expectativas que realmente no se cumplen; refiriéndose simplemente a carnes muy condimentadas o con un ligero picor. Para los valientes que esperan sudar y enrojecerse, ¡Leer con pan a mano!

Los curries

¿Cómo no comenzar con Sudestada? Sus platos picantes son picantes de verdad, aunque con la opción de ser suavizados un poco. Consejo: no los suavicen. Sus curries del mediodía son fogosos siempre. El curry de Gibraltar tiene cuatro niveles de picante y de curiosos, pedimos el más picante… qué bueno que teníamos cerveza. Allí mismo en San Telmo, Mash está basado en sabores súper intensos para lenguas atrevidas, al mejor estilo de una british house inglesa.

El sueño mexicano

Igual que La India, México es también la meca del picante. Son muchos los que buscan conseguir ese saborcito mexicano tan especial y no lo logran… pero la salsa picante que sirven en La Fábrica del Taco se siente como en casa (añadir con precaución). La hamburguesa “mexicana” de Burger Joint es un campo minado: unos cuantos jalapeños distribuidos en el plato te harán jugar a la ruleta rusa.

Otras opciones asiáticas

¡Qué viva el kimchi de Bi Won! repollo fermentado y picante que acompaña excelentemente todos los otros platitos en su local de Congreso. No todo en Fukuro es picante, pero su ramen con cerdo los hará sobresaltar, así como sus buns “kpop” con kimchi y una salsa especial que te traen como opción para ponerle color a tu mesa.

The Americans

Las salsas picantes de NOLA no te engañan con las advertencias “XXX” en sus etiquetas. Increíbles para chorrear todo el pollo frito y después un trago de cerveza. Otro plato bastante picante son los red beans & rice (arroz con porotos rojos). Los locales de DOGG tienen estantes llenos de salsas extranjeras (desde la clásica sriracha hasta algunas raras mexicanas) que van muy bien con sus panchos.

La era de los tragos picantes

El picor no tiene que venir exclusivamente de la comida. Todos hemos disfrutado el clásico bloody mary y sentido esas chispas locas, pero poco a poco se instala una nueva moda de tragos picantes que vale la pena esperar. Recomendamos el “Sushi Mary” de Gran Bar Danzón, con vodka, sake, wasabi (¡hot!) y jugo de tomate.

Foto: Evaly Contreras