La pizza argentina: Una Introducción

pizza argentina

La pizza en Argentina es un tema complejo. Principalmente, porque el país tiene su propio “género” en el tema pizza, que tiene diferencias fundamentales con la pizza tradicional que nació hace mucho tiempo en Nápoles… tanto en el proceso de elaboración, como en el tipo de queso, la preparación de los ingredientes y la presentación final.

Ingredientes y presentación

La pizza clásica porteña tiene una masa gruesa y aireada de más de 2 cm que dista mucho de la base crocante italiana. Ésta puede ser “de molde”, el nivel de mayor espesor, o también de “media masa” igualmente gruesa pero en menor medida. Además, para que una pizza pueda calificarse como argentina DEBE tener queso mozzarella abundante que chorrea por los costados, opacando la salsa de tomate y dándole una apariencia excesiva y tentadora.

Variaciones típicas

Hay, también, “sub-géneros” locales que se encuentran casi siempre en todas las pizzerías tradicionales con combinaciones que son muy de acá, por ejemplo:

*Muzzarella: La legendaria “muzza” con mucho queso, una cantidad modesta de salsa de tomates, y un toque final aceitunas verdes y orégano.

*Fugazza: pizza con cebolla (sin queso).

*Fugazzeta: Una bomba que amamos. Es una pizza de cebolla con queso gratinado, rellena de muzzarella.

*Napolitana: ¡mucho cuidado! si leen esto en el menú de cualquier pizzería de barrio, NO quiere decir que les van a servir una pizza estilo napolitana. Significa que su pizza súper porteña va a tener rodajas de tomate fresco y mucho ajo.

*Calabresa: lleva rodajas de longaniza.

*Pizza con jamón y morrones.

*Pizza con verdura y salsa blanca.

*Pizza con palmitos y salsa golf: Algo inexplicable que los argentinos convirtieron en pizza.

La ceremonia local

Así como tienen ingredientes y combinaciones propias, los argentinos tienen también costumbres muy particulares a la hora de comer pizza.

Por ejemplo, existe una especie de tortilla de harina de garbanzos llamada “fainá” que se ofrece en las pizzerías y suele colocarse encima de la pizza misma, para comer todo junto como un bocado. A nosotros nos parece muy interesante y rica la idea de la fainá, pero preferimos comerla por separado. Se dice que en otros tiempos la pizza solía acompañarse de Moscato, un vino blanco dulce, aunque en estos tiempos es más habitual el  maridaje con cerveza.

Lo común es comer pizza “al corte”, es decir, por porciones al paso; y “de parado”, eso es, de pie en barras altas comunitarias que se comparten con otros comensales y que tienen servilletas, aderezos y lo necesario para una experiencia express. La mágica contundencia de la masa y el queso hace que sea difícil maniobrar las porciones con las manos, por eso los porteños también prefieren comer pizza con cuchillo y tenedor.

Muchos extranjeros (incluso algunos porteños también) alegan que la pizza argentina se asemeja más a una focaccia italiana y no son precisamente fanáticos del estilo local. Qué lástima. En cambio nuestra selección de pizzerías en Buenos Aires encontrarán amor y queso para todos.

Foto: Kentucky