Negro, el color perfecto del café

Si revisan nuestro Top 10 de cafés en Buenos Aires, van a darse cuenta que al menos la mitad se concentra en el polo chic de Palermo, o en ubicaciones bohemias y bien establecidas como Villa Crespo, San Telmo y Belgrano. ¿Pero qué queda para el Microcentro? ¿Ese barrio mega transitado con torrentes de turistas, oficinistas y autobuses…? ¿Tendrán que conformarse con cadenas y franquicias?

Afortunadamente ya no. Como bien apunta su lema, Negro es una cueva, un refugio a medias luces para tomar un café bueno (pero MUY bueno) protegidos del bullicio peatonal de la calle Suipacha. Si van por primera vez no se distraigan: pidan directamente el cappuccino de avellanas y déjense enamorar por su dulzura y consistencia. Cuando vuelvan la segunda vez – porque van a volver – pueden pedir el mocaccino negro con chocolate amargo. Probablemente van a querer abrazar al barista antes de irse. Es normal.

El local es otro logro. Con algunos vidrios de colores que filtran la luz más la decoración en madera y negro, pareciera que siempre es un día nublado y que siempre es un día para tomar mucho café. Hay una barra muy parecida a un bar, sólo que en vez de pedir un trago vas a pedir un café y en vez de contarle tus penas al bartender vas a contárselas al barista mientras te comes un budín de chipá.

Eso sí, el lugar es estrecho e incómodo para grupos grandes. A juzgar por la ventanilla que da directo de la cocina a la calle, está pensado para los que necesitan un café rico para llevar y seguir con su ocupada agenda. ¿Pero cómo no amar su cartel que dice “se buscan tomadores de café rico con o sin experiencia”?  Negro viene a hacerle compañía a las tazas de Barrio Cafetero en el centro, y junto con propuestas como Dogg y Deltoro se está comenzando a ver otra cara del downtown porteño.

Negro
Suipacha 637 – Centro
Tel: 4322-3000
De lunes a viernes de 8h30 a 19h
Precios: $ $

Foto: Evaly Contreras