Carlos Gardel, una leyenda francoargentina

Carlos Gardel (1890-1935), el más conocido cantante y compositor argentino de tango, arribó junto con su madre a Buenos Aires a la temprana edad de dos años. Según algunos investigadores nació en Toulouse, Francia, en 1890. Según otras opiniones, esto sucedió en Tacuarembó, Uruguay, en 1887, aunque la versión más difundida habla de su origen francés.

Gardel se crió en el barrio porteño del Abasto, lo cual le valió uno de sus tantos apodos : “el Morocho de Abasto”. A principios de siglo comenzó a cantar canciones camperas y milongas, volviéndose pionero del tango cantado con la difusión de “Mi noche triste”, en 1917. A partir de entonces su figura creció, hasta alcanzar éxito mundial en los años 20, especialmente en París. Ya en el pico de la fama, Gardel actuó y cantó en numerosas películas y realizó giras mundiales. Por todo ello es considerado actualmente un emblema porteño : el artista más popular argentino, tanto a nivel local como internacional. El  “Zorzal Criollo” – como también lo llamaban – , murió en un accidente aéreo el 24 de junio de 1935, cuando se encontraba sobrevolando Medellín (Colombia). Sus restos fueron enterrados en el Cementerio de Chacarita.

Para quienes quieran acercarse al barrio porteño que albergó a Gardel durante sus años en Buenos Aires, les recomendamos un pequeño recorrido por Balvanera ; más específicamente por el barrio del Abasto, como conocen los porteños a la zona desde comienzos del siglo XX.

El recorrido propuesto incluye en primer lugar la visita al Mercado de Abasto, el cual, aunque está transformado hoy en día en shopping, mantiene intacta y restaurada su hermosa arquitectura – que data de 1934. Este mercado funcionó desde 1907 hasta 1984, transformando la vida de estos suburbios en un ámbito de inmigrantes de distintas procedencias, con multitud de teatros, circos, fondas, bares y cantinas. Barrio de tangueros, que hospedó no sólo a Gardel sino también a otros íconos de la escena tanguera de la época como Aníbal Troilo y Osvaldo Pugliese.

Luego, a pasos de allí, encontramos el Pasaje Carlos Gardel, pequeña callecita adornada con murales sobre temas tangueros, barcitos y locales de artículos regionales. Allí mismo, y en frente del Abasto, se halla el Monumento Carlos Gardel ; obra del escultor sanjuanino Mariano Pagés. Este monumento fue inaugurado en el año 2000, y fue la primera y – sigue siendo al día de hoy – única escultura del cantante en la Ciudad. Apenas a dos cuadas, en el Pasaje Zelaya, se pueden ver las obras del artista plástico argentino Marino Santa María en las fachadas de las casas, decoradas con letras y partituras de tangos del cantante (“Golondrinas” y “Melodía de arrabal” entre ellas), y con sus retratos.

Doblando por Jean Jaurés encontramos el Pasaje del filete, donde se puede apreciar una muestra de este arte popular decorativo típico de Buenos Aires : el fileteado porteño. Con sus flores y guirnaldas, este estilo se utilizó en sus comienzos para decorar carros tirados por caballos, y luego se extendió a la ornamentación de camiones y colectivos. Hasta hace unos quince años se podían ver por las calles de Buenos Aires y alrededores, colectivos antiguos todavía en marcha, y aún así decorados.

Por último llegamos al Museo Casa Carlos Gardel, el cual fue inaugurado en 2003, en la misma casa que le sirvió de última morada porteña al cantante, quien la había comprado en 1926 y vivió allí con su madre, Berta, hasta el año en que volvió a París (1933).

Recorrido Carlos Gardel
– Mercado de Abasto

Av. Corrientes 3247 – Almagro
– Pasaje y Monumento Carlos Gardel

Ambos en Pasaje Carlos Gardel (entre Jean Jaurès y Anchorena) – Almagro
– Pasaje Zelaya – Almagro
– Pasaje del Filete

Jean Jaurès 700 – Almagro

Museo Casa Carlos Gardel

Jean Jaurès 735 – Almagro