El Candombe, el patrimonio ineludible afro-argentino en Buenos Aires

candombe argentina
Foto: Alejandro Cuadro, Pixabay

Es bastante usual escuchar tambores mientras recorremos las calles de la capital argentina. A veces ese ritmo no proviene de las murgas del carnaval, o de las consignas de los manifestantes en una protesta. Una onda africana invade Buenos Aires, acompañada por el sonido de tambores que cuentan una historia interpretada por bailarines: el tradicional Candombe.

Desde los orígenes bantúes hasta la cultura afro-sudamericana  

Tres tambores -chico, repique y piano-, un palito de madera y un trío o una centena de músicos: esta es la base de un grupo de candombe. Acompañando la orquesta, bailarines y bailarinas le dan vida a un juego teatral. Entre ellos, hay distintos personajes interpretados, como el “Gramillero”, médico curandero, o la “Mama Vieja”, figura maternal divina. A veces una voz se eleva, acompañando verbalmente la historia relatada por los tambores. Porque en el Candombe, el tambor no es una percusión sino una manera de expresarse.

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El Candombe proviene de la cultura africana bantú, principalmente de Angola, país de origen de los esclavos que desembarcaron entre 1580 y 1861 al Virreinato del Río de la Plata, que más adelante se convertiría en Uruguay y Argentina. El Candombe se desarrolló en estos dos países de manera invisible, ya que fue prohibido durante muchos años en Argentina, antes de renacer en el espacio público en el siglo XX. Si el Candombe es para Uruguay lo que la que samba es para Brasil, Argentina no se queda atrás. Los musicólogos hasta llegan a decir que influenció al Tango.

Reconocido como Patrimonio mundial de la humanidad por la UNESCO en 2006, el Candombe nos recuerda que la cultura afrodescendiente -de la cual muchas veces se reniega- está muy presente en el patrimonio cultural argentino y uruguayo. Diego Bonga, candombero y ex director del Movimiento afro cultural de San Telmo, explicó en una entrevista: “El candombe no es carnaval. (…) La cultura africana va mucho más allá del color de la piel. Hay gente rubia de ojos celestes que se identifica y redescubre en sí misma esa Mamá África perdida, que es el origen de todos los hombres”.

Escuchar y vivir el Candombe en Buenos Aires

Buenos Aires es una de las principales cunas del Candombe argentino, junto con la provincia de Corrientes. Si bien el Candombe argentino primero se desarrolló en la esfera privada, las “comparsas” o grupos de Candombe tocan en público en los barrios de la capital, en particular en San Telmo, Montserrat, y La Boca. Tocar en un espacio público es todo un símbolo ya que hace referencia a las llamadas de la época esclavista: los dueños autorizaban a los esclavos a reunirse los domingos, y desde la calle o una canchita, cada grupo llamaba a sus compañeros de esclavitud, al ritmo de sus tambores.

En San Telmo, podemos seguir una comparsa desde la Plaza Dorrego hasta el Parque Lezama, durante una salida de un día feriado. Por ejemplo, el día de los reyes magos que se celebra el 6 de enero, el día del padre en junio, el día del niño en agosto, el día de la madre en octubre o el día del respeto a la diversidad cultural el 12 de octubre. En La Boca, contamos con la comparsa África Ruge que toca todos los sábados cuando cae la noche en la plaza Garibaldi. Como respuesta al día nacional del Candombe que se celebra el 3 de diciembre en Uruguay, en San Telmo se organiza una “llamada de Candombe” cada año, reuniendo más de 1500 artistas.

Hay varios talleres y escuelas en capital, como Kimba Candombe  o Aguanilé en San Telmo para aprender a tocar o bailar el Candombe, y aprovechar para descubrir la cultura afro-argentina.

*Traducción: Daniela Gambarotto