La Reverde, primera parilla vegana de Buenos Aires

La Reverde
Foto: Web de La Reverde

¿No comen carne? No hay problema, el placer del asadito no se le niega a nadie. Tentando -y hasta confundiendo- al más carnívoro, en La Reverde se puede disfrutar de todo lo que se encontraría en una parrilla, sólo que de origen vegetal. Toda una novedad en la ciudad.

Platos creados de manera artesanal que mantienen los sabores tradicionales y agregan ingredientes. “Nos gusta la idea de que en el llamado país de la carne se pueda comer un choripán o un vacío 100% libre de crueldad hacia los animales”, expresan los dueños del local. Así, nadie se queda afuera de disfrutar una de las costumbres que más identifica a los argentinos.

El secreto detrás de las preparaciones es el seitán. De origen natural, se obtiene a partir de la harina de trigo (particularmente del gluten) y puede elaborarse de diferentes formas: en estofado, empanado, rebozado, a la plancha, frito… Debido a su maleabilidad se le puede dar numerosas formas, la clave está en el uso de las especias. No apto para celiacos, su aspecto recuerda mucho a la carne animal cuando se cocina. Extraño pero cierto.

Ahora, ¿qué no puede faltar en una parilla? La copiosa panera, las empanaditas fritas de entrada, los platos de madera, las servilletas descartables, los cuchillos poco afilados, algún que otro tenedor vencido, las porciones desbordantes, las fritas, la salsa criolla y el chimi … todo está presente en La Reverde. El asado es mucho más que una comida, es más bien una excusa para el encuentro.

El plato estrella es el “Chorisaurio” un chorizo vegetal que vuelve locos a todos por su textura y sabor. El vacío es otro hit de la casa que sorprende mientras que la bondiola deja con la boca abierto a más de uno. ¡Hasta se reproduce la grasa animal! Un verdadero misterio culinario que es mejor no resolver.

Ante el primer bocado, uno vacila y se pregunta si realmente no se de trata de carne vacuna, pero con coraje damos el primer mordisco y saboreamos. Una sensación inicial  extraña en el paladar, la manera en que se rompe y cruje entre los dientes sorprende y luego agrada; tornándose casi indistinguible de la carne real.

No hay asado sin aplausos para el asador y en La Reverde la ovación es para el que inventó el seitán.

A pocos metros se encuentra la renovada Plaza del Congreso declarada lugar Histórico Nacional, hogar de la escultura “El Pensador” que llegó de Francia en el año 1907 y del Monumento a los Dos Congresos. Sea observando las imponentes fuentes de agua, los coloridos arreglos florales o el poderoso verde de la arbolada, la escena se completa con los apurados ciudadanos que caminan de un lado para el otro. Ideal para después del asado.

La Reverde
Montevideo 40 – Balvanera
Martes a domingos de 13h a 17h, jueves a domingos de 20h a 0h
Tel: 4384-1093
Precios: $

Comunicadora de profesión y cocinera. Con lápiz y papel siempre a mano para que nada se escape. Inquieta; hoy soy runner, mañana no sé.