Solomía, el eterno retorno a la parrilla argentina

El título de esta nota no lo dice todo. En realidad, nunca nos habíamos ido de las parrillas. La historia es mucho más abundante. Pasen y prueben.

Paladares de grandes y chicos, turistas y locales, al paso y gourmet, para todos la parrilla argentina es una estación obligada, recurrente, (casi) 100% confiable. Pero están quienes no se conforman con los lugares de siempre y los platos de todos los días. Para ellos, Solomía pensó una carta moderna y generosa.

Visitar Solomía es una experiencia reservada para quien no sólo quiere comer buena y mucha carne, sino que además busca agasajar el paladar y despejar el espíritu en un ambiente cálido, con atención muy personal y platos que son anécdota para esa y otras sobremesas.

Sus principales ofrecen los cortes clásicos además de algunos especiales como «STK Prime Burger» (una hamburguesa con un blend especial de 220gr, pan de queso, cheddar y bacon), «Cowboy Steak» (ojo de bife con hueso de 500gr), «Porterhouse Steak» (lomo y bife con hueso de 800gr, definitivamente para compartir) o el «Tomahawk Steak» (una bomba de 1,5kg con forma de hacha). La curiosidad en el nombre de este último recuerda las hachas que los indios sioux usaban para defenderse, y eso es porque al incluir el hueso de la costilla la forma de este corte resulta muy singular.  El quinto elemento de esta renovación no es menos emblemático: el “chori-chipá”, un choripán reversionado con pan de queso, fórmula ganadora por donde se la mire y que fue el abre-boca de nuestra cena (aunque por sí solo gana, gusta y golea).

A continuación nos animamos al Porterhouse Steak, un corte sabroso en su punto justo y tan exuberante que es hasta desafiante para dos personas. Por supuesto, ninguna parrilla es digna argentina si sus mejores cortes no salen con criolla y fritas a discreción. Para los escépticos les contamos que esta vanguardia carnívora no viene en formato de cocina molecular; sino más bien emparentada con los restaurantes del sur de Estados Unidos, que desafían a los estómagos más entrenados.

Y si nuestro paladar pide todavía más sofisticación Solomía incorpora al repertorio su «Corte Secreto» de 400grs, salmon teriyaki (ahumado al cedro) y filet de atún rojo al limón.

Además de los cortes nuevos y tradicionales, Solomía da la nota con sus adiciones a la carta de postres: la «Lindor Cake» (fondant de chocolate Lindt y salsa de frutos rojos) y el «Hot Chips» (cookie casera con chocolate, helado de crema americana y Charlotte, un volcán dulce para compartir). El cierre de esta noche al rojo vivo pedía algo fresco y fuimos por este último, que como anticipamos era a la vez rebosante, delicioso y memorable.

Si hasta ahora Solomía era cálido refugio para unos cuantos, de acá en más vos también podrás hacerla tuya.

Esta esquina de Arribeños y Quesada puede ser punto de llegada después de un paseo por el vibrante barrio de Núñez, que siempre sabe renovar sus propuestas. Recomendamos arrancar con un café con medialunas o un sándwich de desayuno en Hay Café Café, seguir con un almuerzo sano y natural en Botánica.

Solomía Parrilla
Quesada 1699 – Núñez
Tel: 4788-6505

Martes a domingos de 12h a 16h y de 20h a 00h
Precio: $ $ $

Victoria Bembibre
Comunicadora, especialista en redes sociales e inquieta seguidora de la cultura local a través de los platos, los tragos, los bares clásicos y los refugios secretos.
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El título de esta nota no lo dice todo. En realidad, nunca nos habíamos ido de las parrillas. La historia es mucho más abundante. Pasen y prueben.

Paladares de grandes y chicos, turistas y locales, al paso y gourmet, para todos la parrilla argentina es una estación obligada, recurrente, (casi) 100% confiable. Pero están quienes no se conforman con los lugares de siempre y los platos de todos los días. Para ellos, Solomía pensó una carta moderna y generosa.

Visitar Solomía es una experiencia reservada para quien no sólo quiere comer buena y mucha carne, sino que además busca agasajar el paladar y despejar el espíritu en un ambiente cálido, con atención muy personal y platos que son anécdota para esa y otras sobremesas.

Sus principales ofrecen los cortes clásicos además de algunos especiales como "STK Prime Burger" (una hamburguesa con un blend especial de 220gr, pan de queso, cheddar y bacon), "Cowboy Steak" (ojo de bife con hueso de 500gr), "Porterhouse Steak" (lomo y bife con hueso de 800gr, definitivamente para compartir) o el "Tomahawk Steak" (una bomba de 1,5kg con forma de hacha). La curiosidad en el nombre de este último recuerda las hachas que los indios sioux usaban para defenderse, y eso es porque al incluir el hueso de la costilla la forma de este corte resulta muy singular.  El quinto elemento de esta renovación no es menos emblemático: el “chori-chipá”, un choripán reversionado con pan de queso, fórmula ganadora por donde se la mire y que fue el abre-boca de nuestra cena (aunque por sí solo gana, gusta y golea).

A continuación nos animamos al Porterhouse Steak, un corte sabroso en su punto justo y tan exuberante que es hasta desafiante para dos personas. Por supuesto, ninguna parrilla es digna argentina si sus mejores cortes no salen con criolla y fritas a discreción. Para los escépticos les contamos que esta vanguardia carnívora no viene en formato de cocina molecular; sino más bien emparentada con los restaurantes del sur de Estados Unidos, que desafían a los estómagos más entrenados.

Y si nuestro paladar pide todavía más sofisticación Solomía incorpora al repertorio su "Corte Secreto" de 400grs, salmon teriyaki (ahumado al cedro) y filet de atún rojo al limón.

Además de los cortes nuevos y tradicionales, Solomía da la nota con sus adiciones a la carta de postres: la "Lindor Cake" (fondant de chocolate Lindt y salsa de frutos rojos) y el "Hot Chips" (cookie casera con chocolate, helado de crema americana y Charlotte, un volcán dulce para compartir). El cierre de esta noche al rojo vivo pedía algo fresco y fuimos por este último, que como anticipamos era a la vez rebosante, delicioso y memorable.

Si hasta ahora Solomía era cálido refugio para unos cuantos, de acá en más vos también podrás hacerla tuya.

Esta esquina de Arribeños y Quesada puede ser punto de llegada después de un paseo por el vibrante barrio de Núñez, que siempre sabe renovar sus propuestas. Recomendamos arrancar con un café con medialunas o un sándwich de desayuno en Hay Café Café, seguir con un almuerzo sano y natural en Botánica.

Solomía Parrilla Quesada 1699 - Núñez Tel: 4788-6505 Martes a domingos de 12h a 16h y de 20h a 00h Precio: $ $ $