Propina en Buenos Aires, ¿cuánto dejamos?

Cada país tiene sus costumbres a la hora de dejar propina, y son tan distintas de un lugar a otro que a veces no sabemos qué hacer cuando llega el momento de pagar la cuenta. En algunos países la costumbre es dejar un porcentaje de la cuenta, en otros lugares es algo obligatorio, mientras que en algunos países de Asia, sus monedas no serán aceptadas porque no es una costumbre popular. En Francia, por ejemplo, la propina queda a criterio de cada uno y la suma puede variar en función del servicio recibido y la amabilidad de nuestro interlocutor.

La propina en Argentina

Aquí la propina no es obligatoria, pero preferimos informarles que corren el riesgo de que los miren mal si no dejan nada. Para no cometer errores, sepan que en un restaurante o en un café se acostumbra dejar 10% del total de la cuenta al camarero. También se acostumbra dejar unos billetes al que los ayuda con el equipaje, al chofer de taxi e incluso a los peluqueros.

Caso local: El cubierto

Al pedir la cuenta en un restaurante de Buenos Aires, a menudo podrán observar un monto bajo la categoría de “cubierto” o “servicio”. Esta polémica suma no es opcional y representa prácticamente el derecho a tener un servicio a la mesa. Según la ley, el cubierto debe incluir, como mínimo: sal, un vaso de agua por persona, pan blanco o dietético (a elección del comensal) y una opción apta para celíacos. (Sin embargo, puede ocurrir que les cobren este servicio y que no tengan nada de eso…). Por cierto, está prohibido cobrar cubierto a menores de 12 años.

Importante: ¡A no confundirse! el cubierto y la propina son dos cosas distintas. Pagar el cubierto no los deja exentos de dejar una propina.

Ahora sí, preparen un poco de cambio y vayan a recorrer bares y restaurantes de la capital.