Clases de yoga gratis en los Bosques de Palermo

Todos los fines de semana, resguardados bajo los enormes lapachos de Plaza Sicilia, se juntan unos treinta locos lindos a practicar yoga al aire libre bajo la supervisión de profesores experimentados que se turnan cada semana.

El que dio origen a esta idea fue Mariano, una especie de “Guru Sabio” siempre relajado, fiel a su skateboard y fundador del estudio Ashvattha Yoga. Su visión es simple: conseguir que el yoga sea accesible para todos y sobre todo a los bolsillos. Por lo cual se organizan clases en sus estudios durante la semana por un lado, y por otro lado cursos al aire libre que son gratuitos (los sábados) o con contribución voluntaria (los domingos).

Cada fin de semana los alumnos llegan de 4 rincones diferentes de los Bosques -con el mat de yoga bajo el brazo- para encontrarse cerca del lago. Algunos llegan en bici, algunos hasta traen a sus perros, y todos hacen una ronda con sus colchonetas coloridas, que indudablemente atraen las miradas de los curiosos que se detienen a observar el lindo espectáculo que forman los cuerpos alineados en el medio de la naturaleza.

La intensidad y el tipo de yoga varían cada semana: ¡así que no corren el riesgo de repetir dos veces la misma clase! Se practica el Ashtanga y el Kundalini, pero a veces también se practica el yoga en pareja, o el acroyoga. Y aunque algunas clases se llenen de alumnos, el profe siempre se toma su tiempo para corregir las posturas pasando cerca de cada uno. En general la clase empieza con una serie de “saludos al sol” para activar los músculos y que el cuerpo esté listo para estirar, transpirar, flexionar y sobre todo relajarse… A tal punto que uno se puede quedar dormido cuando llegan los 15 minutos de relajación final.

El ambiente es relajado, casi familiar, y cuando termina la clase es muy común que los alumnos se pongan a charlar mientras toman mate e intercambian consejos sobre yoga y bienestar. Llévense una botella de agua para refrescarse (sobre todo en verano). Y si todavía no cuentan con colchoneta para yoga, con una toalla de playa es suficiente. Pero eviten venir con las manos vacías ya que tendrán que hacer yoga sobre el pasto y no van a conseguir gran cosa, salvo quedarse con las manos sucias y dolor de rodillas. Créannos.

Las clases son bastante largas (entre 1h30 y 2h), así que ténganlo en cuenta a la hora de hacer planes para después de la clase. Actualmente, las clases son a las 11 de la mañana, pero el horario puede cambiar dependiendo de la estación del año y en caso de lluvia puede que se cancele la clase. Así que siempre es aconsejable chequear la información en la página Facebook o en Instagram.

¿Los tienta la idea, pero todavía no se animan? Quizás es porque no conocen los beneficios asociados al yoga: además de corregir la postura general, el yoga les permite mejorar la capacidad respiratoria, ganar flexibilidad, y relajar la mente… agréguenle a esto un ambiente idílico, entre el cielo azul porteño y un lago apaciguado, donde algunos pescadores vienen a perfeccionar su técnica de lanzamiento, y todos los elementos estarán reunidos para que pasen un momento especial.

Conexión, alegría y naturaleza, ¿qué más se puede pedir? Una vez que se termine la clase pueden darse un gusto almorzando en Los Arcos de Palermo (del lado de la Av. Dorrego) que cuenta con una diversidad de opciones para elegir (saludables o no).

Mariano Ashvattha Yoga
Plaza Sicilia (Av. Del Libertador y República de la India) – Palermo
Tel: 11 6866-4484
Los sábados a las 11h (gratis) y los domingos a las 11hs (a la gorra)

Foto: Facebook de Ashvattha Yoga