El actor Mauricio Dayub nos abrió su estudio: los secretos de El equilibrista, la obra que todos recomiendan

Un encuentro con Mauricio Dayub en su estudio, la mirada de su director, César Brie, y todo lo que hay que saber para ir a ver El equilibrista, su unipersonal multipremiado.


Hay espectáculos que uno recomienda después de haberlos visto. Otros empiezan a recomendarse solos, mientras suceden. El unipersonal protagonizado por Mauricio Dayub convierte una historia familiar en teatro a través del cuerpo, la música, los objetos y una delicada manera de hacer equilibrio entre la risa y la emoción.

En el estudio de Mauricio Dayub

Unos días después de la función, fui al estudio de Mauricio. Esa tarde llovía y me recibió con mucha amabilidad. Le había llevado un chocolate para agradecerle el tiempo y lo compartimos mientras charlábamos, sentados en un sillón blanco de esos que recuerdan a las entrevistas televisivas.

El estudio es una pequeña puesta en escena: objetos, premios y recuerdos conviven en un collage de imágenes. Hablamos de teatro, de streaming y de lo que significa viajar con una misma obra de una ciudad a otra. Después fuimos al galpón para ver lo que hay que preparar cuando el espectáculo sale de gira.

Detrás de cada función hay objetos que guardar, mecanismos que trasladar y una puesta que debe volver a armarse. La memoria del espectáculo no está solamente en el cuerpo del actor, sino también en las cosas que lo acompañan.

Mauricio me contó que las anotaciones y los pequeños relatos que registra pueden convertirse en literatura o dramaturgia. No se trata de contarlo todo sobre la propia vida, sino de descubrir qué puede transformarse en una experiencia compartida.

Antes de irme, me mostró los regalos y premios recibidos durante sus giras: cada objeto parecía traer consigo un viaje, una función y un encuentro con otro público. Me dieron ganas de aplaudirlo ahí mismo.

En distintas entrevistas, Dayub suele definir la obra como «la historia que cada uno de nosotros podría contar si pudiera volver a ser niño». Y resume así su apuesta: «es un unipersonal pero ningún espectador ve a un solo actor». Desde el estreno mantiene además un ritual poco común: espera al público en el hall del teatro al final de cada función.

El equilibrista: una familia entera en un unipersonal

¿Cómo consigue un actor convertirse en tantos personajes? ¿En qué momento un objeto deja de ser un objeto? El equilibrista responde desde el inicio: Mauricio Dayub despliega un universo de abuelos, tíos y primos. Está solo en escena, pero una familia entera habla y se mueve a través de su cuerpo. Compone gestos, manipula objetos a toda velocidad y encuentra, en una frase cotidiana, el remate justo: «No les miento».

Identidad, memoria e inmigración italiana

La obra habla de identidad: cuánto de nosotros está hecho de quienes vinieron antes. Sus raíces se vinculan con la inmigración italiana, pero la experiencia trasciende cualquier nacionalidad: todos tenemos relatos de abuelos y gestos que, alguna vez, descubrimos en nuestros padres.

Sin ser una transcripción literal de la vida de Dayub, El equilibrista transforma recuerdos en dramaturgia: el amor, la casa y Nancy, la mujer amada, evocada en un relato tan absurdo como entrañable.

Objetos, vestuario y música: la dirección de César Brie

La escenografía no funciona como decoración: la caja, las sogas, las prendas y la utilería participan de la narración. Un ejemplo encantador: Sultán, el perro, representado por una cola que se agita. César Brie, director del espectáculo, me contó que ensayaron numerosos prototipos hasta encontrar el más eficaz. Una pieza de material peludo alcanza para que el público vea un perro entero.

César Brie, el director de la obra El Equilibrista. Foto: Alternativa teatral.
César Brie, el director de la obra El Equilibrista. Foto: Alternativa teatral.

Algo similar sucede con la abuela, llegada en barco: su vestido y un timón sintetizan, sin explicar demasiado, un viaje de regreso a la tierra de origen. Detrás de esa sencillez, señaló Brie, hay un trabajo artesanal y una búsqueda metafórica minuciosa.

El vestuario construye la dramaturgia: las prendas permiten que un personaje surja debajo de otro, como si las capas de ropa fueran capas de memoria. Dayub se cambia a la vista del público. La música, con el acordeón y los sonidos extradiegéticos, marca transiciones y modifica la temperatura emocional de cada escena.

Brie recuerda que nunca pudo separar el texto del cuerpo y la voz de Mauricio. Cuando le pregunté cómo se dirige a alguien que también es autor, habló de complementariedad: ambos proponían, probaban y modificaban. Los definió como artesanos de objetos y metáforas visuales.

Humor porteño, entre lo grotesco y lo sensible

Con humor, las referencias al fútbol, a los árbitros y a las costumbres argentinas generan complicidad sin convertir la obra en una postal turística. Al preguntarle a Brie qué podía ofrecerle la ciudad a un artista francés, respondió: «Todos los locos del mundo pasan por aquí. Por suerte».

La risa no cancela la emoción: la prepara. Dayub es un verdadero mago en escena, aunque sus trucos estén a la vista.

¿Por qué ver El equilibrista?

El equilibrista es una obra multipremiada, pero sus méritos no se agotan en los premios. Su fuerza está en la precisión de la actuación y en una dramaturgia que sabe cuándo contar y cuándo dejar que una imagen hable por sí misma.

Al terminar la función, el aplauso reúne todo lo que acaba de suceder: el virtuosismo, el humor, la emoción y el trabajo invisible detrás de cada transformación. Uno aplaude al actor, pero también a esa familia de personajes que, de alguna manera, nos recuerda a la propia.

Ficha técnica y datos prácticos

  • Obra: El equilibrista (unipersonal, estrenado en 2019)
  • Intérprete: Mauricio Dayub
  • Autoría: Patricio Abadi, Mariano Saba y Mauricio Dayub
  • Dirección: César Brie
  • Duración: 70 minutos aproximadamente, sin intervalo
  • Premios: ACE de Oro, Konex, Estrella de Mar de Oro, Trinidad Guevara y José María Vilches, entre otros

En Buenos Aires, la obra tuvo varias temporadas en el Teatro El Nacional (Av. Corrientes 960) y en el Maipo. Hoy recorre el país y el exterior en una gira de despedida: para conocer las próximas fechas, lo mejor es seguir la cuenta oficial @el.equilibrista_ en Instagram.

¿Quieren seguir recorriendo la escena porteña? Consulten nuestra guía de teatro en Buenos Aires, descubran los nuevos clásicos del teatro argentino o crucen al circuito independiente con El Tinglado y las salas de Almagro.

También pueden consultar nuestra nota sobre dónde comer después de una salida al teatro en Avenida Corrientes o cerca.

Todas las informaciones necesarias sobre la obra El equilibrista

¿De qué trata El equilibrista?
Es un unipersonal en el que Mauricio Dayub recorre la historia de su familia de inmigrantes italianos y da vida, solo en escena, a padres, abuelos, tíos y primos, entre el humor y la emoción.

¿Quién escribió y dirigió la obra?
La escribieron Patricio Abadi, Mariano Saba y Mauricio Dayub. La dirección de la obra El equilibrista es de César Brie.

¿Se puede disfrutar sin hablar un español fluido?
La obra es en español y se apoya en la oralidad porteña, pero el trabajo físico, los objetos y la música la vuelven accesible para quienes tienen un nivel intermedio.

12,786FansMe gusta
12,432SeguidoresSeguir
1,505SeguidoresSeguir

¿QUÉ HACEMOS ESTE FINDE?

Recibí los mejores planes para el finde directo en tu mail!