Perder la forma humana: sumergirse en las aguas sombrías de las dictaduras

Le debemos el nombre de la exposición a Carlos “el Indio” Solari, cantante del mítico grupo Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Se refiere a una pérdida que se quiere voluntaria: la idea era dejar caer las formas artísticas clásicas, confiscadas por los poderes políticos, para adueñarse de los espacios, los soportes y las formas de expresión subterráneas y confidenciales. La calle, los monumentos, el cuerpo del artista.

La forma humana es también lo que perdieron los familiares de las decenas de miles de desaparecidos sin sepultura en Chile y Argentina durante las dictaduras de Pinochet (1973-1990) y Videla entre otros (1976-1983). Frente a la imposibilidad de saber qué fue de los desaparecidos, sólo les quedan las siluetas y las metáforas a los familiares y artistas para rendir homenaje.

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El Hombre de Arena, obra del colectivo teatral argentino El Periférico de Objetos, es una performance teatral y un homenaje a esos desaparecidos: en una sala del museo descubrimos un montículo de tierra con muñecos con la cabeza destrozada que emergen por aquí y por allá. Detrás, aparece un video donde los actores cubiertos con un velo, entierran a los muñecos. Un homenaje simple y terrible del que no se sale indemne.

Otras siluetas aparecen, numerosas, sobre fotos extraídas de las redes de contra-información que proponen una mirada franca y dura sobre la represión de los movimientos estudiantiles y sindicales en Chile, en Argentina, pero también en Brasil, Uruguay y en Perú. De la violencia en los escenarios callejeros a las manifestaciones punk clandestinas en México, de los poemas improvisados en los muros de Montevideo a los afiches de Santiago, la colección fotográfica es bien completa, impresionante en la brutalidad que revela. Hasta podemos distinguir a Videla hurgándose despreocupadamente la nariz…

La pérdida de la forma humana es finalmente la ocasión de interrogar las identidades sexuales y corporales en una América Latina todavía anclada en la tradición católica. La desobediencia sexual forma parte de esa lucha contra el poder, a través de performances carnavalescas que apuntan a la confusión de los géneros y el cuestionamiento de la héteronormatividad. Esta pérdida de referentes corporales y sexuales es lo que proponen fotógrafos tales como la chilena Paz Errázuriz o su compatriota Carlos Leppe con su inquietante serie sobre unos cuerpos en posiciones inexplicables en lo que pareciera ser un cuarto de baño a cielo abierto.

Esta exposición cumple con su prometido. Interroga y descubre un aspecto de la historia artística sudamericana poco explorado. Todo esto en un magnífico edificio que también alberga el Hotel de Inmigrantes, a unas cuadras de Puerto Madero, sus grandes dársenas, la Fragata Sarmiento y la célebre Colección Fortabat.

Perder la forma humana : una imagen sísmica de los ochentas años en América Latina

Av. Antártida Argentina 1355 – Retiro

Tel : 4759-3528

De martes a domingo de 11h a 19h.

Entrada gratuita