Freddo, helados 365 días al año

Como buenos descendientes de italianos, los argentinos son grandes especialistas en materia de helados. Clásico entre los clásicos, la heladería Freddo es una de las favoritas de los porteños desde hace cuarenta años.

Los sabores son numerosos, sólo hace falta echarle una mirada a las ocho declinaciones de chocolate y a los nueve tipos de dulce de leche. Si dudan entre algunas variedades, pidan una cucharita y prueben. Nosotros nos inclinamos hacia el dulce de leche con almendras, con Óreos o sino el crocante, ¡una delicia! Cuestión chocolate, prueben el blanco o el “Freddo” con avellanas. Además de esos ineludibles clásicos, cuentan con sabores “light” y con la opción de sabores de frutas al agua o a la crema. El ananá y el de maracuyá son pura frescura. Banana Split, mousse de frutos del bosque, melón, coco, menta granizada,… ¡no hay cucurucho que alcance!

Si optan por el kilo de helado, pueden elegir hasta seis sabores y hacer una pequeña degustación en casa. Si tienen un pequeño congelador, privilegien el medio kilo. Para comer in situ, tienen el vasito a, el cucurucho clásico, o capelinas, la chiquita o la grande. Freddo también propone alfajores helados, sundaes, milk-shakes y toda suerte de ingredientes para tunear su helado como un campeón: nueces, merengues, salsa de frutos rojos, pepitas de chocolate, baño de chocolate,… Puede resultar medio caro a primera vista pero la calidad tiene su precio. Tengan en cuenta que más chico es el local, menos variedad hay, aunque no se preocupen que siempre van a tener para elegir.

No se pierdan nuestro artículo sobre nuestras heladerías favoritas de Buenos Aires.

Freddo
Sucursales en toda la ciudad