Eretz, un paseo por las delicias de Israel

Todo comenzó cuando dos amigos israelitas, de viaje por América del Sur, se enamoraron de dos argentinas y decidieron abrir un bar en Buenos Aires. Sobol, uno de ellos, nos explicó que el proyecto inicial era ofrecer desayunos, pero todo el mundo les preguntaba cuándo iba a llegar una carta más amplia. Y gracias al éxito de la cocina israelí, y en especial al de su ensalada fattoush (dados de tomate, pepino y cebolla con lechuga y perejil y un riquísimo condimento que se convirtió en su sello), decidieron que podían ofrecer más que desayunos.

Así nació Eretz, tal como lo conocemos actualmente. Una enorme bandera de Israel al fondo del restaurante le da ese toque de fonda, los muebles simples y reciclados y las coloridas lámparas colgantes nos recuerdan Oriente. No es un restaurante de lujo, pero sí que es auténtico.

Ahora podemos confesarles que cuando llegamos a Eretz, no teníamos la menor idea de lo que podíamos comer… entre cocina Mediterránea y de Medio Oriente, los platos no nos resultaron del todo desconocidos, pues tal vez en algún restaurante armenio o árabe de la capital ya habíamos probado el clásico shawarma y los falafels (croquetas de garbanzos) u otros platos donde predominan los ingredientes típicos mediterráneos como los tomates y berenjenas, entre otros. Nos encantaron los niños envueltos en hojas de parra y la zaaluk, puré de berenjenas y cilantro. Para probar de todo un poco, les recomendamos pedir la Picada Shalom o la Picada Sababa. Una exquisita manera de compartir un momento entre amigos o en pareja, que deleitará tanto a vegetarianos como a carnívoros. Y sí, déjense tentar por lo que verán en la parrilla a la vista de todos, detrás de la barra, como las brochettes o Pargit (en sus dos versiones, Eretz o Finas hierbas) harán que se chupen los dedos. Pero lo más sublime y totalmente original llegó con el postre: el Malabi, una especialidad israelí que nos conquistó por su elegante y delicado sabor, de textura apenas más consistente que una crema, sabor dulce, rociado con nueces y coco y jarabe de agua de rosas rojas. La apoteosis.

A diferencia de otros establecimientos de cocina oriental, en Eretz se sirven bebidas alcohólicas y su carta de tragos, damos fe, es bastante variada. Probamos el Pinki, a base de vodka y jugo de arándanos, triple sec y licor de duraznos; y el Red Sea Sunrise preparado con Arak (bebida alcohólica anisada que los dueños traen especialmente de Israel), naranja, granadina y sour. También nos contaron que varias de las especias e ingredientes de la cocina vienen directamente de Israel ya que son imposibles de reemplazar por sabores locales a la hora de recrear los de su tierra natal. En resumen, apenas entren a Eretz, se sumergirán en una verdadera cantina típica israelí, llena de sabores de oriente y en un ambiente que nos transporta casi al otro lado del mundo.

Si les gustó el shawarma, también pueden probar el de Al Zein y si desean continuar la noche a puro cóctel, sólo deben seguir nuestro top 10.

Eretz Cantina Israelí
Malabia 1583 – Palermo
Tel: 11 2062 3810
Todos los días de 12h a 00h
Precios: $ $

Foto: Facebook de Eretz

 

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Traductora pública de francés, apasionada por el idioma y la comida de todo el mundo. En parte bretona y porteña a la hora de salir elijo descubrir los lugares con ese “no sé qué” indescriptible.