Aramburu, traspasar el simple placer de la buena comida

Aramburu es un restaurante de autor y alta gastronomía en el barrio de Recoleta


¿Qué esperar de una cena en Aramburu? Ubicado en el barrio Recoleta, el restaurante desarrolla una propuesta gastronómica que está en el mismo nivel de las altas cocinas del mundo.

En su menú degustación, productos y tradiciones argentinas dividen espacio con técnicas y presentaciones contemporáneas e innovadoras. Un espectáculo que traspasa el simple placer de la buena comida para explotar la cabeza con nuevas ideas, texturas y sabores.

El ambiente 

El restaurante está ubicado en uno de los más lindos pasajes de Buenos Aires: el Paisaje del Correo. Una puerta discreta conduce a un pasillo, y luego al salón: un ambiente intimista bajo penumbra, donde el equipo ensaya los primeros pasos del espectáculo que será la noche. 

Ocho mesas cubiertas con manteles de lino se distribuyen en el espacio, puestas de modo que todos los comensales puedan acompañar lo que pasa tras el gran vidrio que separa el salón de la cocina. 

La iluminación invita a focalizar la mirada en un punto central de la mesa, que pronto recibirá 15 de los 18 platos del menú degustación. Los últimos 3 serán en otro ambiente: un salón más descontracturado en la planta superior, con aires de café/bar y ventanales amplios, donde se sirven los postres y el café o licor de cierre. 

El menú

A medida que llegan los platos, todo el equipo intensifica su coreografía y empieza la puesta en escena. La sensación es la de estar en la serie documental Chef’s Table; uno llega incluso a recordar la música que introduce cada episodio.

El menú incluye 18 pasos, organizados en tres categorías: entradas (principalmente vegetales, pero también algún fruto del mar o carne), principales (sopas, pescado, frutos del mar, carnes) y postres. 

Los platos cambian de acuerdo con la estación, pero siempre manteniendo una mirada hacia los productos y la tradición Argentina. Dependiendo de la época, uno puede esperar una vuelta de tuerca sobre un clásico como el ojo de bife, o una presentación innovadora de espárragos o alcauciles. También productos menos comunes, como ciervo, pato, vieira y flores comestibles. 

La propuesta es contemporánea y juega bastante con texturas, colores y presentaciones creativas y de impacto. Cada plato está armado y puesto milimétricamente; invita a detenerse un rato y admirar cada detalle.

Al llevar una porción a la boca, se experimenta admiración, sorpresa e incluso cambios de opiniones: nunca me gustaron las mollejas, pero después de probar las mollejas crocantes con miel de ananá, me volví adicta. Un exterior crujiente y agridulce que se rompe a la primera mordida, mientras el interior se mantiene suave. Inolvidable. 

Para complementar la experiencia, un vino va, como siempre, muy bien. Es posible elegir el menú degustación con maridaje, donde el equipo trae un vino distinto cada uno o dos pasos. Para quien desea enfocarse más en los platos, se puede elegir un vino de la carta. En este caso, como el menú es bastante diverso y predominan vegetales y carnes blancas, lo mejor es apostar por un vino más leve, como un vino blanco, por ejemplo. Nada sería peor que cubrir más de la mitad del menú con un vino tinto súper pesado y terminar sin sentir todos los detalles, sabores y texturas.

¿Por qué visitar Aramburu?

Hay restaurantes de cocina de autor que ofrecen una gran experiencia gastronómica, placentera, de altísima calidad. Y hay restaurantes que te explotan la cabeza e invitan a sentir la gastronomía de otra manera. Para mí, Aramburu está en el segundo grupo. 

La experiencia se acerca más a visitar una exposición de arte que simplemente salir a cenar. Y, si se tienen en cuenta restaurantes similares por el mundo y el valor de sus experiencias, la relación costo-beneficio ubica el restaurante entre las visitas obligatorias que cualquier aficionado de la gastronomía debería hacer. 

Y hay que mencionar, por supuesto, sus premios y reconocimientos. Aramburu aparece en todas las listas Latin America’s 50 Best Restaurants desde 2013 y fue, por mucho tiempo, el único restaurante porteño a poseer el sello Relais & Chateaux, reconocimiento que desde julio de 2022 comparte con Chila


Aramburu
Vicente López 1661 – Recoleta (abrir en Google Maps)
Con reserva (Por Meitre)

Micaela Redondo
Micaela Redondohttps://catalibre.com/
El acento es brasileño pero el corazón argentino. Amante de la comida, los vinos, los cafés y los paseos en bicicleta. Y, por supuesto, enamorada de Buenos Aires.

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