La Marguerite, cosas ricas por doquier

La nueva tendencia de trabajar en los bares nos ha vuelto cada vez más exigentes. Pretendemos estar cómodos, bien atendidos, en un lugar donde podamos desayunar, almorzar, merendar o reunirnos. ¿Algo más? Pero toda búsqueda encuentra su alegría: finalmente una margarita llegó a nuestras vidas.

Marguerite es el nombre de esta casa de té (en honor a su dueña una ex abogada que decidió seguir el sueño de su infancia) que funciona en una antigua construcción “chorizo” totalmente transformada para brillar más bien como una flor. El patio de la entrada es ideal para las tardes de calor, y adentro, la iluminación de sus paredes blancas con las mesas de madera y hierro y sus sillas tapizadas en colores alegres nos invita a instalarnos. Se disfruta del lugar cálido y agradable, con música cool de fondo, tranquilo y espacioso. Si decidimos ir en grupo, la mesa comunitaria de la sala semi-privada al lado del salón principal es perfecta para reuniones. Y si van a trabajar con la compu portátil, todas las mesas disponen de enchufe doble contra la pared y wi-fi.

Ya instalados en nuestra mesa de “trabajo/placer” nos entregan muy sonrientes la carta. Apenas la abrimos también sonreímos porque todos los platos tienen nombres de ciudades francesas. Y ahí empieza la ardua tarea de la elección. Enseguida notamos que se puede pedir de todo: tostados, ensaladas, sopas, platos calientes, tartas, postres, para desayunar, almorzar, brunchear o picar. ¡Hasta preparan tragos con y sin alcohol!

Nos decidimos por una torta “Pomme” (de manzanas con crumble) y una porción de “Carrot cake” (budín de zanahorias) con café para acompañar. Mientras esperamos es inevitable observar cómo circulan: porciones de lemmon pie, crème brûlée, cheesecakes, brownies, pollo a la plancha con papas, hamburguesas caseras (con panceta ahumada, verdes, tomate, cebollas caramelizadas y papas rústicas), tartas de calabaza, queso y almendras, ensaladas con queso brie, almendras, salmón, palta y huevo poché, entre otros. Lo suficiente para dejarnos mudos y activar nuestras papilas a máxima potencia. Marguerite es LA casa donde viven los postres y los platos hechos con el amor al detalle y el buen gusto. Los clientes van llegando también y eligen sus porciones de torta para llevar. Y no se contentan con llevar una sola… La relación calidad precio es perfecta y para nada ostentosa. Sólo hay tarjeta Visa así que piensen en llevar efectivo o chequear qué servicio de débito poseen (el cajero más cercano se encuentra a cinco cuadras de allí).

Belgrano nos sorprende lentamente, pero sin equivocarse. Será cuestión de salir un poco de Palermo y animarse a descubrir el barrio por el lado cultural con el Museo Larreta, o si prefieren la salida nocturna entonces pasen por unos tragos por Puerta Uno o Mad, a pocas cuadras de allí.

La Marguerite
11 de Septiembre 2620 – Belgrano
Tel: 4783-3408
De lunes a viernes, de 8h a 20h (martes cerrado)
Sábado y domingo de 9h30 a 20h
Precios: $ $

Foto: La Marguerite

 

Traductora pública de francés, apasionada por el idioma y la comida de todo el mundo. En parte bretona y porteña a la hora de salir elijo descubrir los lugares con ese "no sé qué" indescriptible.