Escapada a Río de Janeiro desde Buenos Aires

rio de janeiro

Palmeras, playa, cocos, cariocas sonrientes, música omnipresente, la buena vida… ¡la lista es interminable! La cidade maravilhosa -o ciudad maravillosa- ubicada a tan sólo 3 horas de vuelo de Buenos Aires, ¡es perfecta para regalarse una pausa tropical! Una ex-carioca por adopción les trae las mejores propuestas en esta pequeña guía turística:

Los imperdibles

white cable car traversing on top of hills overlooking city by bay

  • El Cristo Redentor

La mejor manera de visitar el Cristo Redentor es tomando el Trem Do Corcovado en la estación Cosme Velho en la calle Laranjeras (en el barrio con el mismo nombre), accesible tanto en colectivo como en taxi desde la zona sur de Río. Para no tener que esperar tanto el tren -sale cada cuarto de hora- y no tener demasiada gente en sus fotos, les aconsejamos venir bien temprano en un día con buen clima. La vista desde la cima nos permite tomar conciencia de la dimensión de esta ciudad inmensa, y además hay que admitir que encontrarse a los pies de esta estatua gigante de piedra, ¡te deja sin palabras! La subida al Cristo también se puede hacer a pie desde el Parque Lage, pero no es para nada recomendable ya que el camino se ha deteriorado en los últimos años (leer tema seguridad al final de la nota).

  • Pan de Azúcar

Para subir al Pan de Azúcar, les aconsejo saltearse el teleférico para la primera parte del tramo e ir a pie. Es muy fácil: bordeen la Praia Vermelha -que está a los pies del Pan de Azúcar a la izquierda- y tomen el camino de Morro da Urca (acceso gratuito). El camino es bastante sencillo, pero puede ser resbaladizo cuando llueve. Durante la subida, ¡pueden cruzarse con monitos tiernos y mariposas azules increíbles! Una vez arriba, pueden comprar un ticket para el 2do tramo y/o bajar por el mismo camino. Mientras tanto, aprovechen la magnífica vista de la bahía de Botafogo y el Centro por un lado y las inmensas playas de Ipanema y Copacabana por el otro. Los más aventureros también pueden reservar la subida a través de un club de escalada (cuentan con varios niveles de dificultad) para vivir una experiencia diferente y llegar a la cima al atardecer, ¡y con el pecho bien inflado!

  • El centro

Realmente vale la pena visitar el barrio Santa Teresa -considerado como el Montmartre de Río por la cantidad de puestitos y talleres de artistas- y menos visitado por turistas que en general no suelen ir al centro.

Les aconsejo subir utilizando el Bonde, un encantador tranvía amarillo que vemos pasar por los famosos arcos blancos de Lapa. Encontrar la estación del tranvía no es complicado, pero hay que admitir que esta zona de Río es bastante confusa. Tomen la Catedral Metropolitana (la gran pirámide) como punto de referencia y diríjanse hacia el centro de la ciudad bordeando el imponente edificio cuadrado a la izquierda, la estación se encuentra justo detrás, en la calle Lélio Gama. El tranvía tiene varias paradas, les recomiendo por lo menos ir hasta la segunda, en la placita Largo de Guimaraes, que es un buen punto de partida para caminar por el barrio.

No se pierdan la feijoada en el Bar do Mineiro, tomen un trago en Mama Shelter o en el Bar dos Descasados, por ejemplo. Después pueden escalar hasta el Mirante do Rato Molhado y reservar una mesa para cenar en TérèzeAprazivel por sus vistas increíbles. Si quieren cuidar el bolsillo, prueben la cocina de Explorer que es excelente, así como su servicio.

Bajando hacia Lapa a pie, pueden hacer una parada en el precioso Parque das Ruinas (entrada libre) para disfrutar una vista sublime del Centro, la bahía de Gloria y Pan de Azúcar, al final de la tarde. Desde ahí, van a estar a un par de minutos a pie de la famosa Escalera de Selarón, con sus instagrameables mosaicos coloridos.

Las playas

people playing beach volleyball

Hay un código para ir a la playa en Brasil que es necesario tener en cuenta para desaparecer entre la masa de gente y vivir la experiencia al máximo. Después de haber hecho algunos recorridos, prueben dedicarse un día entero a no hacer absolutamente nada.

Olvídense de las toallas de playa para sentarse -eso es de turistas- mejor llevar unos pareos de algodón, que además de secarse rápidamente, pueden servir como ropa de repuesto. En la playa, encontraremos todo tipo de vendedores ambulantes: cremas solares, mallas, bebidas, pinchos de camarones… Los brasileros vienen a la playa con lo mínimo e indispensable, un par de billetes para comprar en el lugar y un pareo.

Elijan el lugar -la zona que está más de moda se encuentra entre los puestos de socorro 8 y 10 en Ipanema– alquilen una reposera plegable en la caseta que más les guste, ¡y prueben una caipirinha mientras entierran los pies en la arena!

La extensa playa de Copacabana es mucho más larga y menos segura que Ipanema y Lebon, la playa Vermelha es más familiar, las playas alejadas de Grumari y Prainha son ideales para escaparse de la ciudad con amigos. ¡Elijan la que más les convenga!

Cuando el día vaya llegando a su fin, pueden ir a ver a los surfistas de la playa de Arpoador y observar el atardecer detrás de los Dos Irmaos, esas montañas gemelas visibles al final de la playa, ¡totalmente mágico! Después podemos continuar la noche en alguno de los tantos bares o restaurantes de Ipanema, por ejemplo, en Zaza Bistrot.

Los parques y jardines

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Para pasar un domingo en contacto con la naturaleza en Río, nada mejor que empezar el día con un delicioso brunch en el palacio del Parque Lage y recorrer el jardín, que combina elementos arquitectónicos muy interesantes.

Sobre la misma calle, a tan sólo 10 minutos a pie, el Jardín Botánico de Río es una bocanada de aire fresco y tranquilo. El invernadero para orquídeas es increíble, el sendero de palmeras gigantes es muy fotogénico y hay una gran cantidad de pájaros tropicales.

Desde ahí, ¿por qué no tomarse un taxi para ver otra perspectiva de la ciudad en Vista Chinesa y en el camino hacer una pausa en la Cachoeira (cascade) do Horto?

Los museos

Resultado de imagen para Museu do AmanhãSí, la playa es divina, pero ¿qué hacemos si llueve? Es el momento ideal para cultivarnos mientras visitamos algunos museos en el centro.

El centro de Río no es aconsejable durante el fin de semana, ya que está completamente vacío y lamentablemente tiene mala fama. Por otro lado, durante la semana lo frecuentan muchos empleados de oficina y vendedores callejeros.

Aprovechen entonces para visitar el Teatro Nacional, el Museo Histórico Nacional, el Museo de Mañana (Museo do Amanha), el Museo de arte de Río y el monasterio de Sao Bonto. Los museos están casi todos en la misma zona y se puede acceder fácilmente en taxi o en el tranvía que recorre el centro de la ciudad.

Después encaren hacia la Confeiteria Colombo, calle Gonçalves Dias, para un almuerzo tardío o para merendar en este lugar increíble de inicios de siglo con elegancia francesa.

Los martes y viernes a la noche, vuelvan al centro para mezclarse con la multitud de la Pedra do Sal ¡y escuchar samba en vivo mientras se toma una cerveza bien fría!

Extras, a elección:

  • Disfrutar un buen brunch en el Forte de Copacabana con vistas a la playa y aprovechar para visitar el Museo Militar incluido con la entrada
  • Escuchar música en Bip-Bip los jueves a la noche, este es un emblemático y minúsculo bar de Copacabana con una atmósfera descontracturada y un dueño malhumorado
  • Subir al techo de los hoteles de lujo de Copacabana e Ipanema para disfrutar unos tragos y una buena vista
  • Comprar recuerdos en el mercado de Ipanema el domingo a la mañana
  • Pedir un jugo fresco en uno de los tantos kioskos que desbordan de frutas y tomarlo caminando por la playa
  • Hacer footing a orillas de la playa de Ipanema hasta llegar a Leblon (8 km ida y vuelta) o alrededor de la Lagoa
  • Ir de compras en Río Sul o Shopping Leblon -dos centros comerciales inmensos- y conseguir ojotas para toda la familia
  • Encontrar el local Gilson Martins en Ipanema y darse un gusto con sus souvenirs tan originales como cariocas
  • Tomar un colectivo bien temprano desde la estación e ir a pasar un día en las playas paradisíacas de Araial do Cabo
  • Romper la noche en Rio Scenarium
  • Comer mucha pero mucha carne en Fogo de Chao o en la Garota de Urca disfrutando la vista del Cristo
  • Volver para festejar fin de año y alucinar delante del magnífico espectáculo de fuegos artificiales en la playa

Como ya se habrán dado cuenta, Río está llena de opciones para todos los gustos: los amantes de la playa, los apasionados por los museos y los adictos al shopping.

También es una ciudad donde la naturaleza está presente en todos lados y gracias a su clima tropical no es inusual cruzarse con monitos en Botafogo y ver enormes racimos de orquídeas sobre los arboles de Ipanema.

Todos los lugares mencionados se pueden encontrar en Google Maps ¡vayan guardándolos antes de irse!

Seguridad

Lamentablemente la inseguridad es un problema real en Río, pero tomar algunas precauciones es suficiente para pasar unas vacaciones relajadas y disfrutar de esta magnífica ciudad.

Se trata de los mismos consejos que para la mayoría de las grandes ciudades, pero acá los asaltos son a mano armada, con lo cual es importante mantenerse alerta todo el tiempo.

Dejen el iPhone en casa y llévense un celular viejo y una cámara de fotos compacta que pueden vaciar todas las noches. No salgan con demasiada plata, eviten relojes, joyas, carteras de marca o llamativas. Lleven lo mínimo e indispensable, un ticket de subte y efectivo.

Si no están demasiado seguros del lugar donde van, es mejor usar alguna app de taxis (que no vamos a mencionar en esta nota) que tomar un colectivo o parar un taxi en la calle que luego resulte ser falso. Por otro lado, el subte de Río es muy bueno, limpio y seguro, algunas estaciones hasta tienen Wi-Fi gratuito.

Evitar el centro y la playa de Copacabana durante la noche, la falta de luz hace que la zona se vuelva incómoda. Confíen en los locales, si les dicen que un lugar es peligroso, ¡es por que lo es!

En conclusión, sean turistas inteligentes, respetuosos, y no se den una vuelta por las favelas.

Voilà, acá tienen todas las cartas en la mano para pasar unas vacaciones increíbles, ¡una apasionada por Río les desea que tengan una excelente estadía!

*Traducción: Daniela Gambarotto

Française expatriée, toujours à la recherche du fromage parfait. Passionnée de voyages et amoureuse des grands espaces. Aime les chats et les donuts.