El Subte, un infierno práctico

¡Agorafóbicos y claustrofóbicos abstenerse! O sino simplemente eviten las horas pico, entre las 8h y las 10h de la mañana y las 17h y las 19h30…

En Buenos Aires, el subte es el mejor medio de transporte público para moverse por la ciudad. Aunque la red de subte no es tan extensa como debería ser para una ciudad capital : cinco líneas y medio (y medio, porque la línea H todavía no está terminada) para 15 millones de habitantes, con una frecuencia de 4 a 10 min, los dejamos imaginar el panorama infernal que puede llegar a plantearse en las horas pico…

El boleto

Hay dos opciones : comprarlo directamente en la boletería del subte o usar la tarjeta SUBE o monedero (para más información, vayan al artículo sobre la tarjeta SUBE), mucho más práctico si viajan a diario.

En el subte

En el andén, el ronroneo constante de dos o tres televisores nos hace olvidar por unos segundos el calor y la cantidad de gente. Acá también proliferan los vendedores ambulantes : medias, pen-drive, guía T, golosinas y alfajores, todo lo que pueda venderse entre AR$2 y AR$20. Pero también hay kioscos, diarieros, vendedores de panchos…

El sentido común nos insta a comportarse civilizadamente hacia el prójimo. En el subte, esto se relativiza… Sería ideal dejar la prioridad al que baja del vagón pero después de un día de trabajo y el hacinamiento humano, esto es simplemente pedir lo imposible.

A medida que los vagones se van vaciando, los pasajeros vuelven a recordar las buenas costumbres y los discapacitados, embarazadas y jubilados tienen la posibilidad de encontrar finalmente un asiento…

Si bien le podemos encontrar varias críticas al servicio, el subte no deja de ser el medio de transporte público más rápido y a veces el más práctico para moverse por la ciudad.

Tengan en cuenta una ultima cosa, el servicio de subtes suele finalizar alrededor de las 22h30, fines de semana inclusive. Para más información, consulten la página con los horarios y/o el mapa del subte.

Línea A, la línea histórica

Inaugurada en 1913, es la primera de toda América Latina. Hace poco, seguian circulando los vagones de madera originales. Los invitamos a conocerla a través de nuestro articulo.