El rock nacional y el oeste: una historia que trasciende las épocas

La zona oeste del Gran Buenos Aires tiene una relación inquebrantable con el rock nacional. Varias bandas de este género nacieron y en esas calles del conurbano, con las estaciones del tren Sarmiento de fondo y pateando las calles de Palomar y Hurlingham, entre otras ciudades.


“En el oeste está el agite”, canta desde hace años Divididos, la mítica banda de rock nacional. Pero, ¿cuál es realmente la relación del oeste del Gran Buenos Aires con este género musical?

Son tantas las bandas de todas las épocas que surgieron de las calles del oeste que algunos periodistas y aficionados crearon “La ruta del rock”, una impresionante investigación que nació con la intención de visitar los lugares que vieron nacer a las bandas más emblemáticas del rock nacional.

Allí se muestran las calles y las casas relacionadas con cada banda, al tiempo que cuentan también algo de la historia de cada una de ellas.

¿Cuántas bandas de rock nacional se fundaron en el oeste?

Gracias a La ruta del rock, podemos recorrer los lugares que vieron nacer, por ejemplo, a Cadena Perpetua, banda icónica del punk rock, oriunda de Villa Raffo, Partido de Tres de Febrero. Cadena Perpetua surgió en 1990 y llegó a compartir escenario con Die Toten Hosen.

El multipremiado músico Gustavo Santaolalla, quien incluso ganó un Oscar por la música de la película Babel, también es oriundo del oeste. Desde hace años vive en Los Ángeles, pero su vida y su carrera musical comenzaron en Ciudad Jardín, El Palomar. Cuenta la historia que en el patio de su casa de la calle De Los Geranios comenzó a escribir las estrofas de la inolvidable Mañana Campestre, canción que hizo famoso a su grupo Arco Iris y lo catapultó para siempre a un lugar entre los fundadores del rock.

No podemos hablar de rock nacional sin mencionar a Sumo como una de las bandas fundacionales de este movimiento. Si bien Luca Prodan, su frontman inolvidable, nació en Roma en 1953, el origen de la banda se remonta al pequeño pueblo de Nono, en la provincia de Córdoba, donde había viajado con la intención de recuperarse de su adicción a la heroína. Y fue en Hurlingham y El Palomar, ciudades del oeste del Gran Buenos Aires, donde se establecieron para crear y ver crecer su sueño de hacer música.

Sumo tocó por primera vez en febrero de 1982 en un pub llamado Caroline, de Ciudad Jardín, que quedaba en el primer piso de una galería comercial. Se trataba de una especie de confitería con pocas mesas y sin escenario. Los pocos presentes estaban asistiendo al nacimiento de la banda pionera del rock argentino, aunque dudo que hayan tenido demasiado entusiasmo en ese momento.

Además de Sumo, Hurlingham cobijó a Los Piojos, Las Pelotas y Gustavo Santaolalla, entre muchos otros nombres importantes. Por su parte José Iglesias, quien conoció la fama como Tanguito, nació en la vecina ciudad de Caseros, y la mítica banda de heavy metal argentino V8 vio la luz en Santos Lugares, donde nacieron sus integrantes Ricardo Iorio y Ricardo Moreno.

El rock nacional en el oeste deja sus huellas en el urbanismo de los municipios, como acá en el paseo Los Piojos, a metros de la Plaza de los Aviadores. Foto: Archivo Municipalidad de Tres de Febrero.
En el oeste, el rock nacional impregna el urbanismo de los municipios, como acá en el paseo Los Piojos, a metros de la Plaza de los Aviadores. Foto: Archivo Municipalidad de Tres de Febrero.

La movida actual del rock: conciertos en bares del oeste

Sin embargo, toda esta historia nos habla de épocas gloriosas pasadas, pero en el presente la zona oeste sigue siendo un bastión de la música en vivo, las bandas de rock y las trasnoches con amigos y cervezas escuchando unas buenas guitarras sonar.

  • Actualmente el centro de la noche rockera está en Avenida Gaona, donde se pueden ver bandas de todo tipo llenando los bares. Uno de los lugares más conocidos es La Quadra Bar, donde todos los fines de semana pueden verse bandas de heavy metal y trash metal, como Asspera y Naranjos Rock, mientras se prueban unas impresionantes burguers acompañadas de cerveza artesanal.
  • Otro clásico de Ramos Mejía es Mr. Jones Blues Pub, ubicado en la calle Saavedra al 6300 y declarado de interés cultural y municipal por el Concejo Deliberante de La Matanza. Acá lo que se escucha es rock y blues, con Jam Sessions todas las semanas, y tributos a las bandas y solistas más conocidos del rock. Charly García, Soda Stereo y hasta Pink Floyd son reversionados todos los fines de semana, en la voz y los instrumentos de las bandas que los homenajean.
  • En la cercana ciudad de San Justo también hay lugares donde escuchar rock. A pocos metros de la Universidad de la Matanza, en la calle Juan Domingo Perón está La Cúpula. Aquí todos los fines de semana hay diferentes artistas, que tocan todos los estilos, y bandas tributo a Rata Blanca, Almafuerte y Viejas Locas, entre otras propuestas. Es un buen lugar para sentarse a beber una cerveza y escuchar rock en español.

En resumen, la zona oeste ha sido determinante para el nacimiento de muchos de los que hoy son nombres indiscutidos del rock nacional. Pero su legado sigue vigente, y hoy en día sigue siendo un punto de encuentro insoslayable para quienes gustan de este tipo de música, vibrante, inolvidable y bohemia.

12,786FansMe gusta
12,432SeguidoresSeguir
1,505SeguidoresSeguir

¿QUÉ HACEMOS ESTE FINDE?

Recibí los mejores planes para el finde directo en tu mail!