Museo Etnográfico Juan B. Ambrosetti, tras las huellas de los pueblos originarios

En un hermoso edificio diseñado por Pedro Benoit (el mismo trazó las famosas diagonales de la ciudad de La Plata), apoyado por la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, este pequeño museo rinde homenaje a las civilizaciones indígenas que poblaban el territorio argentino antes de la llegada de los conquistadores españoles.

El museo intenta retratar  la compleja y particular historia de la Argentina con sus poblaciones originarias. El primer aspecto de esta historia, y quizás uno de los más trágicos, es el destino de los pueblos que habitaban la Patagonia y Tierra del Fuego.

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En la introducción, nos enteramos que las tierras australes argentinas y chilenas, ya conocidas desde las exploraciones de Magallanes alrededor del mundo (1519-1522) y por Darwin y Fitz Roy entre otros durante mediados del siglo XIX, fueron conquistadas por la nación argentina sólo a fines del siglo XIX, a partir de la expedición de Ramón Lista en 1886, en el marco de una rivalidad con Chile sobre la soberanía de los territorio australes.

En homenaje a estos pueblos desaparecidos, el museo concluye su exposición con unas palabras: “Los pueblos que supieron fascinar a los occidentales, ya no existen. Fueron masacrados en el lapso de unas decenas de años, no por los conquistadores del siglo XVI, sino por nuestros propios abuelos, hace menos de un siglo”.

Otro aspecto de la historia precolombina argentina tiene que ver con las civilizaciones que precedieron a los Incas en el noreste de nuestro territorio. El museo posee un importante fondo reunido en una exposición intitulada “De la Puna al Chaco, una historia precolombina”. Esta exposición particularmente bien lograda, traza la historia de los pobladores originarios en los Andes de 4000 a. C hasta la conquista española. Allí nos enteramos que el imperio Inca, que se extendió hasta las provincias de Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, Santiago del Estero, La Rioja, San Juan y una parte de Mendoza, había creado más de 33.000km de rutas. Descubrimos el misterio de los hombres-jaguares y que las llamas sólo podían soportar hasta 30kg de carga, lo que implicaba un uso masivo de esos animales en las caravanas andinas.

El museo también cuenta con dos salas un tanto extrañas en el hall de entrada, donde son expuestos objetos disímiles, una suerte de cambalache donde se cohabitan lugares y épocas, entre relojes japoneses, lanzas maoríes y vestimentas de plata bolivianas. Con esto se cierra un viaje a través del tiempo y del espacio, insólito y exótico, antes de volver a encontrar las callecitas adoquinadas del Centro y las largas avenidas que nos llevan hasta la Plaza de Mayo, frente a la Catedral, el Cabildo y la Casa Rosada.

Museo Etnográfico Juan B. Ambrosetti

Moreno 350 – Centro

Tel: 4345-8197

De martes a viernes, de 13h a 19h

Fines de semana, de 15h à 19h