En el corazón de los Andes, la región del noroeste argentino (NOA) ofrece un abanico de paisajes de una riqueza fascinante, mezclando montañas nevadas o coloridas, vastas extensiones desérticas y pueblos tradicionales preservados. Desde la provincia de Salta, enfrentar las curvas de la ruta 40 permite acceder a la verdadera identidad de esta tierra andina. BAC te propone hoy un itinerario de 8 días del noroeste argentino, combinando naturaleza, cultura y sabores locales.
Día 1: Salta – Cachi

El itinerario de 8 días del noroeste argentino arranca desde la ciudad de Salta, tomando la ruta 33 que sube hacia las alturas a través del Valle de Lerma. Enseguida, el paisaje cambia, subiendo hacia la Cuesta del Obispo, famosa por sus curvas y sus panoramas que cortan el aliento. En esta ruta serpenteante, el parque nacional de Los Cardones revela un bosque inmenso de cactus, emblemas de la región. Si pensás hacer esta ruta en invierno, preparate para encontrar nieve cuando llegues a la altura.
Al llegar a Cachi, un pueblo encantador ubicado al pie de las montañas del Parque Nacional Los Cardones, el ambiente es tranquilo y el tiempo parece haberse detenido. El museo arqueológico local da una linda introducción a la historia precolombina mientras que las callecitas bordeadas de casas encaladas invitan al relax. La plaza 9 de Julio también está muy buena, con la Iglesia San José que la bordea. Vas a poder encontrar muchos negocios típicos y artesanales.
Día 2: Cachi – Cafayate

Foto: Estelle du Port de Loriol
Para el segundo día del itinerario de 8 días del noroeste argentino, la jornada empieza bajando hacia el Valle Calchaquí, donde la Ruta 40 atraviesa una serie de paisajes variados. En el camino, se puede parar en Seclantás, pueblo de callecitas tranquilas, donde los habitantes mantienen vivas las tradiciones artesanales. Después de algunas curvas, se descubre Molinos, con su iglesia jesuítica del siglo XVII, decorada con pinturas coloniales.
La llegada a Cafayate marca un cambio hacia paisajes más suaves, con viñedos hasta donde alcanza la vista, cultivados en parcelas de altura. Ahí, te recomendamos hacer una parada en las bodegas Piatelli para una degustación de vino; la última es a las 18:30.
Día 3: Cafayate – embalse Cabra corral

Foto: Estelle du Port de Loriol
En este día 3 del itinerario de 8 días del noroeste argentino, la vuelta hacia el norte pasa por la espectacular Quebrada de las Conchas, donde una sucesión de formaciones rocosas de formas impresionantes y colores ocre, rojo y amarillo tapizan el valle. El Anfiteatro, una formación rocosa en arco, y la Garganta del Diablo, una garganta angosta esculpida por la erosión, son lugares perfectos para sacar fotos.

Ph. : Estelle du Port de Loriol
Después de este espectáculo geológico, la ruta baja hacia el embalse Cabra Corral, un embalse inmenso ubicado en una auténtica postal. Este embalse, apreciado por los aficionados a los deportes náuticos y la pesca, también ofrece posibilidades de trekking y miradores para apreciar la naturaleza del entorno.
Es un lugar ideal para un descanso en plena naturaleza, lejos de las multitudes, con varias playas y zonas de picnic. Cerca del Carril, es mejor parar en el embalse, menos concurrido, donde muchos hoteles ofrecen una vista extraordinaria.

Foto: Estelle du Port de Loriol
Día 4: Embalse Cabra corral – San Salvador de Jujuy

Foto: Estelle du port de Loriol
Para este cuarto día del itinerario de 8 días del noroeste argentino, decidimos dejar la provincia de Salta para llegar a la de Jujuy. San Salvador de Jujuy, capital provincial, es menos turística que Salta, pero no carece de intereses. Su casco histórico, con la Catedral metropolitana y el mercado artesanal, permite una inmersión en la cultura andina.
En cuanto a la gastronomía, probar las especialidades como las empanadas jujeñas, bien rellenas y a veces picantes, es imperdible. Es el punto de partida de la excursión hacia la Quebrada de Humahuaca, declarada patrimonio cultural y natural de la humanidad por la UNESCO en 2003.
Día 5: San Salvador de Jujuy – Tilcara

Foto: Estelle du Port de Loriol
El itinerario de 8 días del noroeste argentino continúa con la exploración de la Quebrada de Humahuaca, que empieza propiamente acá. A través de la Ruta Nacional 9 se atraviesan tierras cargadas de historia y cultura indígena, con el asombro permanente de los colores de las montañas.
Tilcara es un pueblo vibrante, donde se puede conseguir la mejor artesanía andina. El sitio arqueológico del Pucará de Tilcara, una fortaleza preincaica, ofrece un panorama impresionante sobre el valle y un buceo en las civilizaciones antiguas. Las jornadas suelen terminar con música, con grupos locales tocando aires tradicionales.
Días 6 y 7: Tilcara, Purmamarca y las Salinas Grandes
Estas jornadas permiten explorar el esplendor de los alrededores de Tilcara:
- Purmamarca es famoso por su cerro de los siete colores, una maravilla natural donde cada hora del día revela nuevos matices. El pueblo, con su mercado de artesanías locales, es el lugar ideal para conseguir recuerdos y textiles hechos a mano.

Foto: Estelle du Port de Loriol
- La visita a las Salinas Grandes, vasto desierto de sal ubicado a 3.500 metros de altura, es una experiencia única. La blancura brillante de la sal contrasta con el cielo de un azul profundo, dando la impresión de caminar sobre un lago helado. Se recomienda salir temprano en la mañana o al final de la tarde para evitar el calor y aprovechar la mejor luz para sacar lindas fotos.

Foto: Estelle du Port de Loriol
- La Serranía de Hornocal, también llamada cerro de los catorce colores, es otro punto fuerte de la región. Accesible en excursión desde Tilcara, este sitio ofrece vistas panorámicas espectaculares, particularmente al atardecer.

Foto : Estelle du Port de Loriol
Entre estas excursiones, Tilcara sigue siendo un remanso de paz donde dejarse llevar por la vida andina, caminando entre los talleres de artesanos y dejándose tentar por los platos locales típicos como las humitas o el locro.
Día 8: Tilcara – Salta, fin del itinerario de 8 días del noroeste argentino

Foto: Estelle du Port de Loriol
La vuelta a Salta se hace atravesando una vez más el valle. Es la hora de las últimas miradas sobre estos paisajes coloridos. Una última oportunidad para aprovechar la gastronomía local y así saborear el ambiente andino antes de volver a la capital provincial.


