Los colectivos, pequeños consejos para tomárselos con calma

¿Recién llegados a Buenos Aires? Sepan que el colectivo es el mejor y el peor medio de transporte en la ciudad, a la vez. Sea como fuere, se vuelve indispensable a la hora de moverse.

Con más de cien líneas de «bondis», siempre van a encontrar una o dos que los acerquen a su destino. Los hay de todos los colores y procedencias pero todos se manejan como si fueran los dueños de la calle: «a las chapas» y dejando una hermosa nube negra de monóxido de carbono detrás de ellos.

Para sobrevivir a su primera experiencia en un colectivo, les acercamos unos pequeños consejos.

La SUBE, su aliada (pero ya no obligatoria)

Los colectivos y el subte se pagan de una única manera: con la tarjeta SUBE. Se puede obtener y cargar crédito en kioscos, en estaciones de subte, algunas agencias de lotería y más recientemente, a través de una app en su celular. Ni se les ocurra subirse al bondi y ofrecerle un billete al colectivero.

Buena noticia: hoy también se puede pagar directamente con tarjeta de débito o crédito contactless, sin necesidad de tener la SUBE encima — aunque la SUBE sigue siendo una opción totalmente válida y la más usada. A modo de referencia, el boleto mínimo en la Ciudad ronda hoy los $888 (con SUBE registrada), un valor que se actualiza mes a mes.

Colectivo + Metrobús: el dúo que acelera la ciudad

A diferencia del subte, que solo conecta los principales puntos turísticos, el colectivo llega prácticamente a cualquier rincón de la Ciudad y del Gran Buenos Aires — son más de 100 líneas en total. En varias avenidas, como la 9 de Julio, el colectivo se transforma en Metrobús: carriles exclusivos que agilizan el tránsito y hacen que el viaje sea bastante más previsible en las horas pico. Puede parecer un poco confuso al principio, pero con Google Maps (o cualquier app de mapas) el sistema se vuelve simple: alcanza con indicar el origen y el destino para que la app muestre qué colectivo tomar, en qué esquina subir y en cuál bajar.

Un dato más: como no se acepta efectivo bajo ningún concepto, conviene salir de casa con la SUBE cargada o la tarjeta contactless a mano.

Pour ne pas se perdre parmi les dizaines de lignes de bus, il vous suffit de vous livrer aux joies de Google Maps. Too easy. Photo : BAC.
Para no perderte entre las decenas de líneas de colectivo, alcanza con entregarte a las informaciones de Google Maps. Too easy. Foto: BAC.

Internet es tu amigo

Consulten la página del Mapa Interactivo para ubicarse. Poniendo el origen y la destinación de su recorrido, les va a indicar todos los colectivos que pueden tomarse, dónde subirse y dónde bajarse. Una página para hacer uso y abuso. Como plan B, a su riesgo, le pueden pedir al chofer que les indique dónde bajarse del colectivo.

Antes de la era de las apps, la biblia de todo porteño era la Guía T, ese librito que les salvaba cuadra por cuadra — en la época en que BAC todavía no tenía 15 años. Si les da nostalgia (o curiosidad), les contamos toda su historia en nuestra nota sobre la Guía T.

Encontrar la parada

A veces es difícil encontrar la parada en la calle (el cartel no está o quizás nunca estuvo). Acérquense al kiosco más cercano a preguntar.

Hacer la cola

En la parada, al llegar el colectivo, el primero de la fila es el primero en subirse. Aunque la prioridad siempre la tienen los ancianos, personas con capacidades especiales, embarazadas o niños. Por suerte, se suele respetar.

Si ven una cola kilométrica, no se asusten, muchas veces una parada sirve para varias líneas.

Parar el colectivo

Cuando ven que aparece su colectivo, levanten el brazo para pedir que se detenga. No duden en exagerar sus gestos, levantar los dos brazos y agitarlos, señales de humo y otras manifestaciones extravagantes, a veces el colectivero ni se digna a detenerse. Resulta medio frustrante pero uno se termina resignando a que tarde o temprano va a llegar otro.

Subirse al colectivo

OJO: Si es el último de la fila en subirse al bondi, agárrense bien del pasamano porque al grito de «¿Listo?» el colectivo arranca antes de cerrar la puerta. El único credo de esta estirpe es la velocidad.

Antes de pasar a sentarse, debe indicar al chofer, verbalmente, el destino al que van para que les cobre la tarifa acorde a la distancia. No tiene por qué ser tan específico, puede decirle el barrio, la calle, la esquina.

***

¡Están listos para sobrevivir al transporte público porteño! Ahora falta todo lo demás… abajo para nuestra Guía Completa de Buenos Aires para recién llegados.


Recién Llegados a Buenos Aires: ¡La Guía Definitiva!

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