Rufino Argentino, la cueva gaucha de Recoleta

rufino argentino recoleta
Foto: Rufino Argentino

En el subsuelo del elegante hotel-boutique “Mio Buenos Aires” de Recoleta se esconde el restaurante Rufino Argentino. Para acceder, debemos bajar unas escaleras desde la entrada del hotel como si nos adentráramos en una cueva secreta. Escondido de los transeúntes, Rufino Argentino deleita desde el comienzo con una atmósfera que nos transporta en un abrir y cerrar de ojos a una Estancia de la Pampa argentina.

La decoración del restaurante marca el tono: grandes mesas de madera maciza, sillas tapizadas con cuero y cubiertas con imitaciones de pieles, espejos dorados en las paredes y velas en todas las mesas. Nos sentimos tan lejos de Buenos Aires que hasta podemos imaginar un gaucho argentino entrando a caballo en cualquier momento.

Rufino se planteó el desafío de recrear la tradición culinaria argentina ofreciendo platos locales típicos. Como se imaginarán, no es algo sencillo destacarse en esta especialidad estando en la capital del país. Sin embargo, al combinar tradición, creatividad y buenos productos, Rufino Argentino logró una oferta de platos con sabores exquisitos.

En el menú convive tanto la buena carne como el pescado fresco, quesos y postres de lo más sabrosos. La materia prima se produce localmente según la filosofía del restaurante: de la huerta a la mesa. Acostumbrados a consumir la carne, el dulce de leche y el vino de los grandes supermercados, casi nos olvidamos de los sabores originales que tienen las delicias argentinas. Los aromas de Rufino Argentino nos recuerdan por qué la cocina del país es tan conocida en todo el mundo. Mezcla de tradición y vanguardia, aquí redescubrimos a la perfección todo su encanto culinario.

La entrada nos encantó: langostinos al carbón marinados en aceite ahumado y provoleta acompañados de verduras, hierbas y salsa de tomate picante. El plato principal nos deslumbró: bife de ternera “Saltimbocca” relleno de manteca de salvia, queso sardo y ajíes. Si prefieren el pescado, las pastas pappardelles de camarones, tomates, ajo y crema de albahaca son una excelente opción. Y si después de todo esto todavía tienen lugar para un postre, pidan con los ojos cerrados el flan casero con crema y dulce de leche criollo: ¡imperdible delicia!

Para acompañar estos platos, sería una lástima no probar alguno de los vinos argentinos de su carta, representando a varias bodegas del país. Al fondo del restaurante, van a poder disfrutar de un bar muy bien provisto de vinos y alcoholes fuertes para degustar cómodamente en los sillones de cuero del sector.

El barrio está repleto de sitios interesantes: no dejen de darse una vuelta por el icónico Cementerio de Recoleta y hagan una escala en el suntuoso Park Hyatt.

Rufino Argentino
Av. Pres. Manuel Quintana 465, Hotel Mio Buenos Aires – Recoleta
Tel: 3394-4484
De domingo a jueves del mediodía a 15h30 y de 19h a 23h30, viernes y sábado del mediodía a 15h30 y de 19h a 00h30
Precios: $ $

Traducción: Agustina Pasqualini