Osaka, orgasmo culinario en Palermo Hollywood

Para todos aquellos que buscan constantemente las nuevas experiencias y sabores inéditos, Osaka llega a sus paladares para renovar sabores y elevar el placer al máximo nivel. Quien dice comida peruano-japonesa en Buenos Aires la asocia inmediatamente al ya legendario y famoso restaurante Osaka.

Así decidan probar el sashimi de salmón con salsa de frutos de la pasión (o maracuyá) o las vieiras, no caben dudas de que quedarán más que extasiados. Nuestra sugerencia: anímense a acompañar el plato de su elección con uno de los excelentes cócteles a base de mango, maracuyá, naranja…

Una buena opción es el menú degustación cuya frecuencia aumentará según el ánimo del camarero. Y si no lograron decidirse, cualquier elección librada al azar será satisfactoria. Los más afortunados hasta puede que encuentren al final del primer bocado, el clímax de placer culinario. Así de tentador, así de simple.

Para tener en cuenta: no dejen de reservar (de 10h a 18h), aun cuando puedan encontrar mesa en la segunda tanda del servicio que será a eso de las 23h.

El presupuesto no es el más bajo, pero lo que probarán bien vale su precio. Pequeño detalle importante: si eligen el menú degustación, indiquen el monto exacto que quieren gastar, y de esta manera el mozo les preparará una variedad de suculentas especialidades según cada bolsillo. Es la mejor opción para los más curiosos e indecisos (y glotones) que quieren tener un pantallazo completo de este tipo de cocina.

El paseo puede continuar por el lado del Unico para tomar unos ricos tragos o bien coronar la salida con un súper postre en “Au nom du dessert”. Y si prefieren algo más cultural, el colorido Palermo y su arte los deslumbrará con una visita a la contemporánea Galería Braga-Menéndez.

Osaka
Soler 5608 – Palermo Hollywood

Juana Manso 1164- Puerto Madero
Tel: 4775 6964
Todos los días, de 12h30 a 16h y de 20h al cierre

Heureuse résidente permanente en Argentine, j’apprécie un bon maté dès le matin. La Guiá T est ma meilleure amie, j’en ai une dans chaque sac. Amatrice d’apéros et de bonnes bouffes, je dis rarement non à une invitation !