Las frases argentinas que van a escuchar en todos lados

expresiones argentinas

¿Recién llegados a Buenos Aires, muy orgullosos de sus clases de español en la secundaria, o de sus vacaciones en España? ¿O quizás vienen de un país hispanohablante y están convencidos de que el español no tiene secretos para ustedes…? Muy lindo, hasta que llega el momento de la verdad. Entre la pronunciación de la “ll” y el lunfardo, ya se sienten un poquito menos seguros. Rápidamente se dan cuenta de que no comprenden lo que hablan a su alrededor, incluso si conocen las palabras utilizadas. Despreocúpense, hasta los hispanohablantes pueden necesitar alguna que otra traducción para comprender el castellano “porteño”.

Nos lanzamos a lo políticamente incorrecto y les ofrecemos esta pequeña guía de expresiones típicas argentinas (Atención, algunas expresiones vulgares sólo se usarán en situaciones muy informales).

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“Che, boludo” las dos estrellas del vocabulario argentino

Si debemos mencionar dos expresiones que caracterizan a los argentinos, tendrían que ser “Che” y “Boludo”, a tal punto que el primero de estos términos le dio el apodo en el exterior al famoso argentino Che Guevara.

“Che” sirve principalmente para llamar la atención del interlocutor: “Che, ¿sabes que Pedro se va a casar?”, mientras “boludo” significa idiota, torpe. Según el contexto, esto puede llegar a ser un insulto, pero en una situación informal, los argentinos pueden utilizarlo para insultarse afectuosamente entre amigos. En ese momento, pierde toda la connotación negativa y se transforma casi en una muletilla.

“Vamos hablando” “Se me complicó” “Me colgué”: o el arte de excusarse a la porteña

Como lo podrán constatar rápidamente, las citas y la puntualidad también tienen sus propias reglas en Buenos Aires. Primero, tengan en cuenta que no es habitual anotar la fecha de una posible reunión de amigos con una semana de antelación. Antes que determinar el lugar y la fecha y hora del encuentro, lo más probable es que un argentino les responda: “vamos hablando” o “vamos viendo” incluso si la cita es dentro de pocos días.

Se me complicó” y “me colgué” son dos expresiones particularmente prácticas que parecen ser aceptables como excusas en esta ciudad. Con ellas, no es necesario dar explicaciones. La primera, “se me complicó” es ideal si deciden anular una invitación a último momento. Significa que ocurrió algo imprevisto que impide que se realice el programa. La segunda, por el contrario, es la clásica que se utilizará cuando estén demorados y tiene la “ventaja” y el mérito de decir la verdad: no me di cuenta que pasó el tiempo y se me hizo tarde.

“Pedo” y sus múltiples sentidos

¡Cuidado! Gran confusión a la vista. Sí, la palabra pedo significa por supuesto “flatulencia”, pero en Argentina tiene la particularidad de declinarse en una infinidad de expresiones que nada tienen que ver unas con otras. ¡A no entrar en pánico! Se necesitarán algunos meses para que los recién iniciados al porteño logren ver la diferencia entre todas las acepciones:

Al pedo: 1) en vano, para nada. “Fui hasta allá al pedo”. 2) No hacer nada / No tener nada para hacer: “Estoy al pedo”.

De pedo: Justito, de casualidad. “Agarré el bondi de pedo”.

En pedo: Estar ebrio, bajo los efectos del alcohol. “Ponerse en pedo”: emborracharse.

Ni en pedo: De ninguna manera, no hay forma.

“Zafar”, cuando tuvieron suerte por poco…

Zafar es un verbo bastante práctico, se utiliza cuando queremos expresar que nos salvamos “por poco” de una situación incómoda o peor: “¡Zafamos! La profesora de matemáticas no hará la prueba hoy”.

“¡Ya fue!” “¡Mira vos!” “¡Cualquiera!”  o la importancia del contexto

Para entender estas tres frases, hay que tomar en cuenta el tono de voz con el que se dicen.

“¡Ya fue!” Indica que ya no se puede volver atrás. Significa que hay resignación pero también sirve para minimizar una situación que no tiene importancia, que no es grave.

“¡Mirá vos!” Expresa la sorpresa, “No existe el dulce de leche en Francia. ¡Mirá vos!”. Esta expresión puede tener una connotación maliciosa. “Carolina y Pablo se fueron a tomar una cerveza juntos. ¡ah, mirá vos!.

“¡Cualquiera!” Es una versión bien local para añadir cierto énfasis donde en otros casos usaríamos “cualquier cosa”. También para describir una acción que parece no tener sentido. “No sabe de lo que habla, está diciendo cualquiera”. “Le puso azúcar al mate, ¡cualquiera!”

Algunas expresiones raras

Ojo, estas injurias son particularmente vulgares (no las utilicen en una situación formal), pero tan descabelladas que no pudimos resistir la tentación de agregarlas a nuestro top.

“La loma del orto / del culo” expresan una distancia muy lejana. “Vive en la loma del orto”. La loma del culo es una versión un poco más “suavizada”.

“La concha de la lora” – ¿Quién no ha escuchado alguna vez la palabra “concha” de boca de un argentino muy enojado? La expresión más común es en realidad “la concha de tu madre” o “la concha de tu hermana”. Expresa ira, nerviosismo. Como bien lo habrán adivinado, la concha se refiere a los órganos sexuales femeninos, y estas expresiones tienen una connotación de insulto. Para suavizar el insulto se puede optar por nombrar un animal como “la vaca” o “la lora” que se caracteriza justamente por no poseer los órganos sexuales a la vista…

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