El Bar de Kowalski, atendido por su propio gato

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Foto: Twitter El Bar de Kowalski

Un bar atendido por su propio dueño que es nada menos que un gato. Sí, en Buenos Aires, fuera de los circuitos mainstream y reinventando por completo el discreto barrio de Almagro. El bar de Kowalski puede pasar a ser tu bar de cabecera – tiene una propuesta nutrida que incluye “videoklub”, noche de juegos, feria de libros, encuentros de poesía, fiestas temáticas y su propia “Playa Almagro” (explicamos más adelante).

Es frecuente entrar al bar, encontrarse con su dueño (el gato) y pensar que él es Kowalski. En realidad, el gato se llama Fran y Zygmunt Kowalski es un pintor polaco no tan conocido pero con una historia particular: fue prisionero en los campos de concentración nazis, pasó sus últimos días en Posadas (Misiones, Argentina) y uno de sus cuadros fue comprado por Néstor Kirchner.

Pero hay otro emblema que recorre las noches en este lugar: la película El Gran Lebowski. En Kowalski todos son (muy) fans de esta peli de culto y en torno de ella  se organizan proyecciones y eventos como el “Lebowski Fest”. Además de proyectar el film de los hermanos Coen le suman concursos de cosplay, premios, música, tatuajes temáticos y mucho White Russian (el trago insignia de The Dude en la película).

Las noches en Kowalski son todas distintas: a veces es club cultural, otras veces sala de cine y muchas una suerte de living urbano en que te podés cruzar con Fran, el gato gris atigrado que ama dormir y estirarse en los sillones, mesadas y humanos. Además, según aseguran los empleados de Kowalski, Fran es el community manager encargado de toda su comunicación digital. Llegó por una eventualidad y se quedó para siempre, absoluto favorito de todos.

El bar de Kowalski nació con una impronta cultural bien clara y casi siempre sus eventos son gratis o a la gorra. Sus (otros) dueños dicen que tienen el patio más lindo y grande de Almagro y cualquiera que piense distinto debería animarse a comprobarlo.

Uno de sus eventos más reconocidos es “Playa Almagro”, una suerte de fogón playero con música al aire libre, mantitas o reposeras según la época del año y trago de cortesía para los asistentes.

Fuera de los circuitos de bares trendy, Kowalski se mueve con identidad y ya se volvió refugio de almagrenses y no tanto. Antes de pasar por este nuevo favorito, pueden visitar La Cresta por un wrap para comer al paso, o también darse una vuelta por Ladran Sancho, reducto cumplidor de barrio y casi clandestino.

El Bar de Kowalski
Billinghurst 835 – Almagro
Tel: 2060-6493
Martes, miércoles, jueves y domingo de 19h a 02h, viernes y sábado de 19h a 04:30h
Precios: $